ETFs cierre semanal: tasas altas, petróleo y oro reordenan el mercado

— Equipo Editorial

ETFs cierre semanal: tasas altas, petróleo y oro reordenan el mercado

Los ETF cerraron una semana marcada por una fuerte rotación entre crecimiento, renta fija, mercados emergentes y materias primas: el Nasdaq avanzó 0,7% en el período, mientras el S&P 500 terminó prácticamente estable, con una caída de 0,1%, y el aumento de los rendimientos del Treasury volvió a presionar a los activos de duración larga. En la última lectura disponible, QQQ se ubicaba en 721,45 dólares, SPY en 761,69 dólares, EEM en 67,03 dólares, GLD en 401,17 dólares y TBT en 39,15 dólares. El factor dominante fue la combinación de petróleo todavía elevado, inflación persistente y una Reserva Federal que elevó su tasa al rango de 3,75%-4,00%. Hacia la próxima semana, los inversores deberán seguir especialmente los rendimientos estadounidenses, el crudo, los datos de actividad y consumo y la evolución de las expectativas sobre nuevas subidas de tasas.

La semana comenzó con un fuerte aumento de la aversión al riesgo. La interrupción de infraestructura petrolera en Arabia Saudita llevó al Brent hacia la zona de 110 dólares por barril y provocó un salto de los rendimientos del Treasury a 10 años hasta alrededor del 5%. La combinación fue especialmente incómoda para los ETF vinculados a acciones de crecimiento, debido a que unos tipos de descuento más elevados reducen el valor presente de los beneficios futuros.

Sin embargo, el escenario cambió parcialmente durante la segunda mitad de la semana. El retroceso del petróleo desde sus máximos redujo parte de la presión inflacionaria y permitió una recuperación de la tecnología. El resultado fue una semana de divergencias: el Nasdaq terminó con una ganancia de 0,7%, frente a una caída de 1,7% del Dow Jones, mientras el S&P 500 apenas perdió 0,1%.

Semana en perspectiva: inflación, petróleo y bancos centrales

El principal acontecimiento macroeconómico fue la decisión de la Reserva Federal del 16 de septiembre. El FOMC elevó la tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta 3,75%-4,00%, argumentando que la inflación continúa elevada pese a que la actividad económica mantiene un ritmo sólido. La decisión modificó directamente el escenario de valoración para los ETF de renta variable y bonos.

La reacción de los mercados de deuda fue particularmente importante. El rendimiento del Treasury a 10 años volvió a aproximarse al 5%, mientras el petróleo permaneció por encima de 100 dólares. Ese entorno explica buena parte de la presión sobre los instrumentos de renta fija de larga duración y, al mismo tiempo, el mejor comportamiento relativo de productos vinculados a materias primas y estrategias defensivas.

Europa también contribuyó al endurecimiento global de las condiciones monetarias. El BCE elevó sus tres tipos oficiales en 25 puntos básicos, llevando la facilidad de depósito hasta 2,50%, con efecto desde el 16 de septiembre. Japón, por su parte, llevó su tasa de referencia hasta 1,25% el 18 de septiembre, el nivel más elevado desde 1995.

Este cambio de régimen monetario resulta relevante para los ETF globales porque reduce la disponibilidad de liquidez barata y aumenta la competencia entre activos de riesgo y renta fija. El calendario económico de la semana de FyM ya anticipaba esta concentración de decisiones de bancos centrales como uno de los principales catalizadores de septiembre.

Comportamiento de los principales ETF

El segmento de renta variable estadounidense mostró una capacidad de recuperación mayor de la que sugería el comienzo de la semana. QQQ, referencia para las grandes compañías tecnológicas del Nasdaq-100, cerró la sesión mostrada en 721,45 dólares, con una variación diaria de +0,63%. Desde el cierre del 11 de septiembre, cuando se encontraba alrededor de 716,39 dólares, el ETF acumuló aproximadamente 0,7%.

SPY, que replica al S&P 500, mostró un comportamiento más contenido. La última lectura de la captura lo situaba en 761,69 dólares, con una variación diaria de -0,12%. En términos semanales, el índice S&P 500 terminó prácticamente estable, con una caída de 0,1%, después de haber soportado durante la semana el impacto combinado de petróleo, tasas y política monetaria.

La divergencia entre QQQ y SPY refleja una cuestión central del mercado: la tecnología consiguió recuperar parte del terreno perdido cuando descendieron temporalmente los rendimientos y el petróleo, pese a que el nivel de tasas continúa siendo elevado. La evolución del NASDAQ y su sensibilidad al petróleo y las tasas ofrece una referencia útil para interpretar este comportamiento.

En mercados emergentes, EEM mostró una dinámica más débil. El ETF cerró el 18 de septiembre en torno a 66,85 dólares, frente a 67,84 dólares el 11 de septiembre, equivalente a una caída aproximada de 1,5% semanal. La combinación de rendimientos estadounidenses elevados, dólar firme y mayor selectividad frente al riesgo internacional limitó la recuperación del segmento.

El contraste fue evidente en el ETF de oro. GLD terminó la semana alrededor de 401,44 dólares frente a 398,77 dólares una semana antes, una subida cercana al 0,7%. El movimiento resulta significativo porque se produjo incluso con una Reserva Federal más restrictiva y rendimientos elevados. El retroceso del petróleo hacia el final de la semana redujo parte de las expectativas de inflación inmediata y favoreció una recuperación del metal. El oro registró su primera ganancia semanal en cuatro semanas.

La lectura del mercado de bonos fue igualmente relevante. TBT, ETF inverso sobre los Treasuries de vencimiento superior a 20 años, aparecía en 39,15 dólares, con una subida diaria de 1,50% en la captura. Su comportamiento refleja la presión que los rendimientos elevados ejercen sobre el precio de los bonos de larga duración: cuando los yields suben, el precio de los bonos cae y los instrumentos inversos pueden beneficiarse.

El mercado de materias primas también mostró esa misma sensibilidad macroeconómica. El ETF de oro de la captura registraba 401,17 dólares y +0,71%, mientras el producto apalancado sobre petróleo mostraba una variación diaria positiva cercana al 1%. La fotografía confirma que los ETF están reflejando no solamente la dirección de los índices bursátiles, sino también la redistribución del riesgo entre energía, metales, deuda y acciones.

Lectura técnica y sentimiento

La estructura de esta semana no puede interpretarse como un movimiento uniforme de salida de riesgo. Lo que aparece es una rotación. QQQ consiguió recuperar terreno, mientras SPY terminó prácticamente plano y EEM permaneció bajo presión. Al mismo tiempo, GLD avanzó y los ETF vinculados a la duración larga de los Treasuries continuaron mostrando sensibilidad a los movimientos de los rendimientos.

En el corto plazo, el nivel de 5% en el Treasury a 10 años se convierte en una referencia especialmente importante. Una consolidación de los rendimientos por debajo de ese nivel podría aliviar la presión sobre tecnología y otros activos de crecimiento. Una nueva aceleración de los yields, en cambio, volvería a aumentar el costo de oportunidad de las acciones frente a la renta fija.

El oro presenta una dinámica diferente. El ETF GLD consiguió recuperar terreno pese al endurecimiento monetario, lo que muestra que las compras defensivas y la incertidumbre geopolítica continúan funcionando como contrapeso frente al efecto negativo de los rendimientos. La evolución del oro frente a tasas y petróleo será, por ello, una de las referencias para determinar si el movimiento reciente tiene continuidad.

En paralelo, el dólar seguirá siendo una variable transversal. Una moneda estadounidense más fuerte puede limitar los retornos de los ETF internacionales medidos en dólares, mientras que un dólar más débil podría mejorar las condiciones para mercados emergentes y commodities.

Qué observar la próxima semana

La semana del 21 al 25 de septiembre tendrá menos decisiones de bancos centrales que la anterior, pero no estará exenta de catalizadores. En Estados Unidos se publicarán datos de actividad y vivienda, mientras que el calendario de la Reserva Federal contempla para el 24 de septiembre las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo y las ventas de viviendas nuevas, y para el 25 de septiembre los pedidos de bienes duraderos y la lectura final de confianza del consumidor de Michigan.

Para los ETF de renta variable, la reacción de los rendimientos probablemente será tan importante como el dato macroeconómico en sí. Unos indicadores que confirmen actividad resistente podrían mantener elevados los yields, mientras que señales de enfriamiento económico podrían modificar las expectativas sobre la trayectoria de la Fed.

También habrá que seguir el petróleo. El crudo se mantuvo por encima de 100 dólares durante buena parte de la semana y su evolución continúa siendo un canal directo hacia las expectativas de inflación. Una nueva escalada podría trasladarse rápidamente a bonos, tecnología y mercados emergentes; una estabilización o descenso reduciría parte de esa presión.

En Asia, el mercado deberá asimilar la decisión del Banco de Japón de elevar la tasa hasta 1,25%. El cambio añade un elemento adicional al escenario global de rendimientos y puede tener implicaciones sobre los flujos internacionales de capital.

Finalmente, los flujos hacia activos vinculados al Bitcoin, oro y renta variable tecnológica merecen seguimiento como indicadores complementarios del apetito por riesgo. Bitcoin recuperó terreno hacia el final de la semana, mientras las acciones relacionadas con criptoactivos también mostraron una mejora.

Conclusión FyM

La semana cambió la composición del riesgo más que la dirección general de los mercados. El petróleo y los rendimientos volvieron a convertirse en las variables centrales, la Fed confirmó un entorno monetario más restrictivo con su tasa en 3,75%-4,00%, mientras QQQ recuperó terreno, SPY terminó prácticamente estable, EEM retrocedió y GLD logró cerrar con una ganancia semanal cercana al 0,7%.

El mercado está descontando un escenario en el que las tasas permanecerán elevadas durante más tiempo y en el que la inflación energética puede limitar el margen de maniobra de los bancos centrales. Al mismo tiempo, la recuperación de la tecnología demuestra que los inversores continúan buscando exposición al crecimiento cuando el petróleo y los yields pierden presión.

Para un trader de ETF, la referencia de los próximos días no estará únicamente en el movimiento del índice. La relación entre Treasury a 10 años, petróleo, dólar y tecnología será fundamental para interpretar si la recuperación de QQQ puede extenderse, mientras GLD seguirá ofreciendo una lectura diferente sobre inflación, geopolítica y demanda defensiva. La próxima semana, los datos de actividad estadounidense y la evolución de los rendimientos serán las variables que pueden decidir si esta rotación continúa o vuelve a cambiar de dirección.