Bonos del Tesoro: origen, evolución e importancia global
— Equipo Editorial

Los bonos del Tesoro estadounidense son una pieza central del sistema financiero global. Su historia comienza con la financiación de la nueva república, pero su evolución los convirtió en referencia para tasas de interés, valoración de activos, política monetaria, liquidez y gestión de riesgo en todo el mundo.
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos, conocidos habitualmente como Treasurys, son títulos de deuda emitidos por el Departamento del Tesoro para financiar al Gobierno federal. Aunque en el lenguaje de mercado “Treasurys” suele utilizarse para referirse al conjunto de la deuda negociable estadounidense, técnicamente los Treasury Bonds son los instrumentos de largo plazo, con vencimientos superiores a 10 años. La familia también incluye Treasury Bills, Treasury Notes, TIPS y Floating Rate Notes.
Su importancia excede ampliamente la función de financiar el déficit público. Los Treasurys sirven como referencia para las tasas de interés, instrumento de cobertura, activo de reserva y garantía en operaciones financieras. El mercado secundario permite que bancos, fondos, bancos centrales, empresas y otros inversores compren y vendan estos títulos continuamente, mientras sus rendimientos funcionan como una de las señales más observadas sobre las expectativas de inflación, crecimiento y política monetaria.
Por eso, comprender la historia de los bonos del Tesoro también permite entender buena parte de la evolución de los mercados financieros modernos. Cuando cambia el rendimiento del Treasury a 2, 10 o 30 años, el impacto puede extenderse al dólar, las acciones, el oro, las hipotecas, el crédito corporativo y los mercados emergentes.
En resumen
Qué son: títulos de deuda emitidos por el Gobierno de Estados Unidos.
Origen: su historia se remonta a la financiación de la Guerra de Independencia y a la consolidación de la deuda federal después de 1789.
Principal función: financiar al Gobierno y refinanciar deuda que llega a vencimiento.
Principales referencias: 2, 5, 10, 20 y 30 años, además de las letras de corto plazo.
Mercado: emisión primaria mediante subastas y negociación secundaria principalmente OTC.
Principal relación financiera: precio y rendimiento se mueven en direcciones opuestas.
Principales drivers: política monetaria, inflación, crecimiento, oferta de deuda, expectativas, prima por plazo, demanda internacional y liquidez.
Importancia: son una referencia fundamental para valorar y cubrir riesgo de tasa de interés en los mercados globales.
Origen e historia de los bonos del Tesoro
Los orígenes: financiar una nueva nación
La historia de la deuda pública estadounidense comienza incluso antes de la creación formal del Departamento del Tesoro.
La Guerra de Independencia obligó a las colonias y posteriormente al nuevo Gobierno estadounidense a recurrir al endeudamiento para financiar el conflicto. Según los registros históricos del Tesoro, la deuda acumulada durante la Revolución alcanzaba unos US$75,5 millones al 1 de enero de 1791.
La creación del Gobierno federal bajo la Constitución cambió radicalmente la gestión de esa deuda. El Congreso creó el Departamento del Tesoro el 2 de septiembre de 1789 y Alexander Hamilton se convirtió en su primer secretario.
Hamilton entendió que la capacidad de Estados Unidos para obtener financiación dependía de construir una reputación de solvencia. Su Funding Act de 1790 consolidó las obligaciones existentes y estableció un programa de emisión de nuevos bonos federales para asumir y reorganizar la deuda heredada de la Revolución.
El episodio fue mucho más importante que una simple operación contable.
Estados Unidos estaba construyendo un mercado de deuda pública que permitía al Gobierno transformar futuras obligaciones fiscales en instrumentos financieros negociables. La confianza en esos títulos ayudó a establecer el crédito del nuevo Estado tanto dentro como fuera del país.
Durante las décadas siguientes, las emisiones de deuda volvieron a utilizarse para financiar guerras y necesidades extraordinarias. La Guerra de 1812, por ejemplo, elevó la deuda pública desde unos US$45,2 millones a comienzos de 1812 hasta US$119,2 millones en septiembre de 1815.
Guerra Civil y expansión de la deuda federal
La Guerra Civil produjo una transformación de escala.
La deuda pública estadounidense pasó de unos US$65 millones en 1860 a más de US$1.000 millones en 1863, y alcanzó aproximadamente US$2.700 millones al finalizar el conflicto.
La magnitud del endeudamiento obligó al Gobierno a desarrollar nuevas formas de financiación y amplió el papel de los valores públicos dentro del sistema financiero.
La deuda federal dejó de ser exclusivamente una herramienta utilizada durante guerras excepcionales y comenzó a convertirse en una parte más permanente de la infraestructura financiera estadounidense.
Primera Guerra Mundial: los Liberty Bonds
La entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial llevó esa transformación a una nueva escala.
Entre 1917 y 1918, el Gobierno recurrió a las denominadas Liberty Bonds para financiar el esfuerzo bélico. El Tesoro emitió los títulos y la Reserva Federal, junto con sus bancos miembros, participó activamente en su comercialización. Aproximadamente dos tercios del financiamiento adicional utilizado para la guerra provinieron del endeudamiento, mientras el resto procedió principalmente de nuevos impuestos.
El episodio también ayudó a popularizar la deuda pública entre los hogares estadounidenses. El Gobierno desarrolló campañas de venta de bonos y mecanismos de ahorro que permitieron a pequeños inversores participar en la financiación de la guerra.
Los Liberty Bonds demostraron que los títulos públicos podían cumplir simultáneamente una función fiscal, financiera y política.
Del siglo XX al mercado moderno
La evolución de los Treasurys durante el siglo XX estuvo marcada por cambios en los vencimientos, las técnicas de emisión y la infraestructura de negociación.
Las Treasury Bills, por ejemplo, comenzaron a venderse mediante subastas en 1929. En las décadas siguientes, el sistema de emisión evolucionó progresivamente desde mecanismos basados en suscripciones y precios prefijados hacia procedimientos competitivos determinados por la demanda del mercado.
Durante la década de 1960 comenzó además la transición hacia un sistema electrónico de registro. En 1968 se establecieron regulaciones para mantener determinados títulos del Tesoro en formato book-entry, eliminando progresivamente la dependencia de certificados físicos.
El cambio fue fundamental: la infraestructura de la deuda pública comenzaba a parecerse cada vez más al mercado electrónico y desmaterializado que conocemos actualmente.
La revolución de las subastas
En 1970 comenzaron las subastas competitivas para Treasury Notes, inicialmente con cupones establecidos de antemano y pujas realizadas sobre el precio.
En 1974 se introdujo la modalidad de uniform price auction, mientras que el sistema basado en rendimiento fue extendiéndose hasta convertirse en la metodología utilizada actualmente para las distintas categorías de Treasurys.
La transformación tuvo una consecuencia importante: el coste de financiación del Gobierno pasó a reflejar de manera mucho más directa la demanda del mercado.
La aparición de los futuros
Los bonos del Tesoro también estuvieron en el origen de la expansión moderna de los derivados de tasas.
El Chicago Board of Trade lanzó los Treasury Bond futures en 1977, después de la introducción de futuros sobre Treasury Bills en 1976. Posteriormente aparecieron contratos sobre Treasury Notes de 10, 5 y 2 años, creando una infraestructura que permitió cubrir prácticamente toda la curva de rendimientos.
Los futuros transformaron la forma de operar con deuda pública.
Un gestor ya no necesitaba comprar o vender físicamente grandes cantidades de bonos para modificar su exposición a las tasas. Podía utilizar derivados para cubrir duración, expresar una visión sobre la curva o realizar operaciones de valor relativo.
STRIPS y la transformación financiera de los Treasurys
En 1985 apareció otro instrumento relevante: STRIPS, acrónimo de Separate Trading of Registered Interest and Principal Securities.
El programa permitió separar los pagos de intereses y principal de determinados Treasury Notes y Bonds para convertirlos en instrumentos individuales de cupón cero.
Esto amplió las posibilidades de gestión de duración y de construcción de flujos futuros específicos.
En 1986, además, todos los nuevos Treasury Notes y Bonds comenzaron a emitirse exclusivamente en formato electrónico mediante el sistema TreasuryDirect/book-entry.
Los años noventa: automatización
La década de 1990 aceleró la digitalización del mercado.
En 1993 se lanzó el primer sistema automatizado de subastas del Tesoro, reduciendo significativamente el tiempo necesario para procesar y publicar los resultados. La automatización continuó durante la segunda mitad de la década, mientras las órdenes y los resultados comenzaron a distribuirse electrónicamente.
En 1997 apareció además una innovación especialmente importante: los Treasury Inflation-Protected Securities, conocidos como TIPS.
Estos títulos introdujeron protección explícita frente a la inflación y ampliaron el conjunto de instrumentos utilizados para gestionar riesgo real.
2001-2006: desaparición y regreso del bono a 30 años
Uno de los episodios más interesantes de la historia reciente fue la decisión de suspender la emisión del Treasury Bond a 30 años.
En octubre de 2001, el Tesoro anunció que dejaría de emitir tanto el bono nominal como el bono indexado a inflación de 30 años. La decisión estuvo vinculada al contexto de superávit fiscal y menores necesidades de financiación de aquella época.
Pero la situación fiscal cambió rápidamente.
En febrero de 2006, el Tesoro reintrodujo el bono a 30 años. Posteriormente, la frecuencia de emisión aumentó y el instrumento volvió a convertirse en una referencia fundamental para el extremo largo de la curva.
La historia demostró así que la estructura de los Treasurys no es estática: cambia según las necesidades de financiación del Gobierno y las condiciones de demanda del mercado.
Grandes crisis y transformaciones
1994: el gran ajuste de tasas
El episodio de 1994 es uno de los ejemplos clásicos de riesgo de duración.
La Reserva Federal inició un ciclo de endurecimiento monetario que sorprendió a una parte del mercado. El Treasury a 10 años experimentó un fuerte aumento de rendimiento y los bonos de largo plazo registraron importantes pérdidas. La Fed de St. Louis señala que el rendimiento del Treasury a 10 años aumentó aproximadamente dos puntos porcentuales durante 1994.
La lección fue estructural: un Treasury puede tener un riesgo de precio considerable incluso cuando el emisor posee una elevada solvencia crediticia.
El problema no era el riesgo de impago, sino el riesgo de tasas.
2008-2009: crisis financiera y quantitative easing
Durante la crisis financiera mundial, los Treasurys volvieron a funcionar como uno de los principales activos defensivos.
La búsqueda de liquidez y seguridad impulsó la demanda de deuda pública, mientras la Reserva Federal reducía las tasas hacia cero.
Pero la transformación más importante llegó después.
En marzo de 2009, la Fed anunció compras de hasta US$300.000 millones de Treasury securities de largo plazo como parte de su primer programa de expansión cuantitativa, conocido como QE1.
La política monetaria pasó así a utilizar directamente el mercado de Treasurys como mecanismo para influir sobre las tasas de largo plazo y las condiciones financieras.
2013: taper tantrum
En 2013, las expectativas de reducción de las compras de activos de la Reserva Federal generaron un fuerte ajuste en los rendimientos.
El episodio, conocido como taper tantrum, demostró que los Treasurys no reaccionan solamente a las decisiones efectivas de política monetaria. También pueden moverse violentamente ante cambios en las expectativas sobre el balance futuro de la Fed.
2020: una crisis incluso en el mercado considerado más seguro
La pandemia produjo uno de los episodios más reveladores de la historia reciente.
En marzo de 2020, inversores de todo el mundo buscaron liquidez y vendieron grandes cantidades de activos. Incluso el mercado del Treasury sufrió un deterioro extraordinario de su funcionamiento.
La demanda de efectivo fue tan intensa que los dealers encontraron dificultades para absorber las órdenes. Los spreads bid-ask aumentaron fuertemente y la profundidad del mercado se redujo.
La Reserva Federal intervino mediante operaciones de repo y compras masivas de Treasurys y otros valores. Entre marzo y junio de 2020 adquirió alrededor de US$1,6 billones en Treasurys para contribuir a restaurar el funcionamiento del mercado.
El episodio dejó una lección particularmente importante para los traders: liquidez y seguridad crediticia no son lo mismo.
Un activo puede ser considerado de máxima calidad crediticia y, aun así, sufrir temporalmente problemas de liquidez cuando todos los participantes quieren vender simultáneamente.
2022-2023: inflación, Fed y presión sobre la curva
La aceleración inflacionaria posterior a la pandemia produjo otro cambio de régimen.
La Reserva Federal comenzó a subir las tasas rápidamente, mientras los inversores revisaban al alza las expectativas sobre el coste futuro del dinero. Los rendimientos de los Treasurys aumentaron y la volatilidad se mantuvo elevada.
En 2023, además, las tensiones del sector bancario volvieron a generar movimientos bruscos en los rendimientos y en la liquidez del mercado.
La experiencia reforzó la importancia de una variable que se ha vuelto central en el análisis moderno: la liquidez del Treasury market puede deteriorarse cuando aumenta demasiado la volatilidad y los intermediarios enfrentan restricciones de balance.
Evolución de los Treasurys
La evolución histórica puede resumirse en cinco grandes transformaciones:
De deuda de guerra a instrumento permanente. Los bonos pasaron de financiar conflictos extraordinarios a convertirse en una herramienta habitual para gestionar las necesidades fiscales.
De certificados físicos a valores electrónicos. La digitalización eliminó progresivamente los títulos en papel y permitió una negociación mucho más rápida.
De emisión administrada a formación de precios mediante subastas. El Tesoro fue trasladando cada vez más la determinación del coste de financiación hacia mecanismos competitivos.
De activo de inversión a infraestructura financiera. Los Treasurys pasaron a utilizarse como benchmark, colateral, instrumento de cobertura y referencia para valorar otros activos.
De mercado dominado por dealers a una estructura electrónica y algorítmica. La tecnología transformó la intermediación y aumentó el peso de plataformas electrónicas y operadores automatizados.
¿Cómo funcionan actualmente los Treasurys?
El Tesoro estadounidense ofrece cinco grandes categorías de valores negociables:
Instrumento | Vencimiento / característica |
|---|---|
Treasury Bills | Hasta un año |
Treasury Notes | Entre uno y diez años |
Treasury Bonds | Más de diez años |
TIPS | Principal ajustado por inflación |
Floating Rate Notes | Tasa variable |
Los Bills se venden normalmente a descuento y pagan el valor nominal al vencimiento. Notes y Bonds pagan intereses periódicos y se amortizan a valor nominal al vencimiento.
Los TIPS, por su parte, ajustan su principal de acuerdo con la inflación, mientras que los FRN tienen una tasa que se modifica periódicamente en función de un índice de referencia más un spread determinado en la emisión.
Precio y rendimiento
La relación fundamental que todo operador debe conocer es:
Precio del bono ↑ → rendimiento ↓
Precio del bono ↓ → rendimiento ↑
Esto ocurre porque los cupones de un Treasury ya emitido permanecen fijos. Si las tasas de mercado aumentan, ese cupón se vuelve relativamente menos atractivo y el precio del bono debe caer para que su rendimiento se ajuste a las nuevas condiciones.
La sensibilidad depende principalmente del vencimiento y de la duración.
Por eso un Treasury a 30 años normalmente presenta una sensibilidad mucho mayor a los cambios de tasas que un Treasury de corto plazo.
¿Cómo se negocian los bonos del Tesoro?
Mercado primario
El Tesoro emite sus valores mediante subastas públicas.
El proceso básico es:
El Tesoro anuncia la emisión.
Los inversores presentan sus ofertas.
Se determina el rendimiento aceptado.
Se adjudican los títulos.
Los valores comienzan a negociarse en el mercado secundario.
Actualmente, las subastas utilizan un mecanismo de precio único: los participantes adjudicados reciben los títulos al precio correspondiente al nivel marginal aceptado.
Los inversores pueden presentar ofertas competitivas o no competitivas. TreasuryDirect permite a los inversores minoristas realizar ofertas no competitivas, mientras que las ofertas competitivas se realizan a través de bancos, brokers o dealers.
Mercado secundario
Una vez emitido, el Treasury puede venderse antes de su vencimiento.
El mercado secundario estadounidense es fundamentalmente over-the-counter (OTC) y combina bancos dealers, brokers, plataformas electrónicas y sistemas de negociación institucional.
Los primary dealers tienen un papel especialmente importante. Participan en las subastas del Tesoro y actúan como contrapartes de la Reserva Federal en determinadas operaciones de política monetaria.
La infraestructura electrónica también adquirió un papel creciente. Las plataformas actuales combinan negociación dealer-to-client, interdealer, RFQ, order books y otros protocolos electrónicos.
Futuros
Los futuros sobre Treasurys permiten operar cambios en los rendimientos sin comprar directamente el bono.
Entre las principales referencias se encuentran contratos sobre:
2 años;
5 años;
10 años;
Ultra 10 años;
20 años;
Treasury Bond;
Ultra Treasury Bond.
Los futuros tienen cestas de bonos entregables y están diseñados para mantener una relación estrecha con el mercado cash.
ETFs y fondos
Otra vía de exposición son los ETF de renta fija, que permiten acceder a carteras diversificadas de Treasurys mediante una participación negociada en bolsa.
Su comportamiento puede diferir del de un Treasury individual porque el ETF mantiene una cartera con diferentes vencimientos, reinversiones y gastos.
Opciones y CFDs
Las opciones sobre futuros y otros derivados permiten gestionar escenarios de volatilidad y cobertura.
Los CFDs ofrecen exposición apalancada al movimiento del precio o rendimiento, pero no implican la propiedad del Treasury subyacente y añaden riesgo de apalancamiento y contraparte.
Para un inversor minorista, la diferencia entre comprar un Treasury individual, un ETF, un futuro o un CFD es estructural, no simplemente una cuestión de formato.
Factores que mueven el precio de los Treasurys
1. Política monetaria de la Fed
Es uno de los principales drivers del tramo corto de la curva.
Cuando el mercado espera una Fed más restrictiva, los rendimientos de corto plazo tienden a subir y los precios de esos títulos a caer.
Pero el efecto sobre el tramo largo puede ser diferente.
2. Inflación
La inflación reduce el valor real de los pagos futuros de los bonos nominales.
Por eso, un aumento de las expectativas de inflación suele presionar al alza los rendimientos nominales, especialmente cuando los inversores creen que obligará a la Fed a mantener una política más restrictiva.
Los TIPS permiten observar además las expectativas de inflación implícitas en el mercado.
3. Crecimiento económico
Una economía más fuerte puede generar expectativas de mayores tasas futuras y mayores rendimientos.
Una desaceleración puede provocar el movimiento contrario.
Sin embargo, una crisis severa puede producir simultáneamente caída de rendimientos y aumento de volatilidad.
4. Oferta de deuda
El Tesoro necesita emitir deuda para financiar déficits y refinanciar vencimientos.
Una mayor oferta puede exigir una mayor rentabilidad para atraer compradores, especialmente en el tramo largo, aunque el efecto depende de la demanda, las expectativas económicas y las condiciones de liquidez.
5. Prima por plazo
La term premium representa la compensación que los inversores exigen por mantener un título de mayor duración frente a una sucesión de instrumentos de corto plazo.
Es especialmente relevante para comprender por qué el Treasury a 10 o 30 años puede subir incluso cuando las expectativas sobre la Fed no cambian demasiado.
6. Demanda internacional
Los Treasurys son utilizados por bancos centrales, fondos soberanos, bancos, aseguradoras y otros inversores extranjeros.
La profundidad y liquidez del mercado han contribuido además a reforzar el papel internacional del dólar.
7. Liquidez y posicionamiento
Los precios pueden moverse con mayor intensidad cuando los dealers tienen menor capacidad para absorber órdenes o cuando existe un posicionamiento excesivamente concentrado.
La experiencia de marzo de 2020 demostró la importancia de este factor.
Relación con otros activos
Treasurys y dólar
La relación entre los rendimientos estadounidenses y el dólar es una de las más importantes del mercado Forex.
En determinados regímenes:
Treasury yields ↑ → diferencial de tasas favorable a EE.UU. → dólar ↑
Pero no es una regla mecánica.
Si los rendimientos suben por una percepción de deterioro fiscal o inflación descontrolada, el efecto sobre el dólar puede ser diferente.
Para profundizar en esta relación, resulta útil consultar la historia y evolución del dólar estadounidense en Forex y Mercados.
Treasurys y acciones
Los rendimientos de los Treasurys funcionan como una referencia para descontar los flujos futuros de las empresas.
Cuando aumentan las tasas reales, las valoraciones de compañías de crecimiento pueden sufrir mayor presión.
La relación tampoco es automática: un crecimiento económico suficientemente fuerte puede sostener simultáneamente los rendimientos y las acciones.
Treasurys y oro
El oro no paga intereses, por lo que el nivel de los rendimientos reales influye en su costo de oportunidad.
Una caída de las tasas reales puede favorecer al metal, mientras un aumento puede ejercer presión.
Pero durante determinados episodios de crisis, tanto Treasurys como oro pueden recibir flujos defensivos simultáneamente.
La historia del oro y su evolución como activo financiero permite profundizar en esta relación.
Treasurys y mercados emergentes
Los rendimientos estadounidenses son especialmente relevantes para economías emergentes.
Un aumento de las tasas de EE.UU. puede elevar el costo relativo de financiación en dólares, reducir el atractivo de determinados activos emergentes y generar presión sobre sus monedas.
Por eso, la curva Treasury forma parte del conjunto de variables que los operadores de Forex vigilan para interpretar los flujos globales de capital.
Treasurys y Nasdaq
Las acciones tecnológicas y de crecimiento suelen presentar una sensibilidad elevada a las tasas de descuento.
Cuando los rendimientos reales aumentan rápidamente, las valoraciones de empresas cuyos beneficios se esperan más lejos en el futuro pueden recibir mayor presión.
La relación histórica entre tasas y tecnología se analiza también en la historia y evolución del Nasdaq.
Participantes del mercado
El mercado de Treasurys reúne a participantes con objetivos muy diferentes:
Reserva Federal: implementa la política monetaria y gestiona su cartera de valores.
Primary dealers: intermedian en el mercado y participan en las subastas.
Bancos comerciales: gestionan liquidez y carteras.
Fondos de inversión: buscan rendimiento, duración y diversificación.
Fondos de pensiones y aseguradoras: utilizan Treasurys para gestionar pasivos y riesgo.
Hedge funds: operan duración, curva, valor relativo y estrategias de arbitraje.
Bancos centrales extranjeros: mantienen reservas internacionales.
Empresas: utilizan derivados y bonos para gestionar riesgos financieros.
Inversores minoristas: acceden directamente a Treasury securities o mediante fondos y ETF.
La diversidad de participantes es precisamente una de las razones por las que el mercado puede absorber grandes volúmenes de negociación en condiciones normales.
Indicadores que deben seguir los inversores
Decisiones de la Reserva Federal
Son fundamentales para interpretar el tramo corto de la curva y las expectativas sobre la trayectoria de las tasas.
Inflación
Los datos de IPC y PCE, especialmente sus componentes subyacentes, ayudan a anticipar la respuesta monetaria.
Empleo
Nóminas no agrícolas, desempleo y salarios pueden alterar rápidamente las expectativas sobre crecimiento y tasas.
PIB y actividad
Los datos de crecimiento ayudan a determinar si el mercado está ante un escenario de expansión, desaceleración o recesión.
Subastas del Tesoro
La demanda en las subastas permite observar el apetito por nueva deuda.
Variables como el bid-to-cover, la participación de compradores indirectos y el rendimiento adjudicado pueden aportar información sobre la demanda marginal.
Curva de rendimientos
Las diferencias entre 2 y 10 años, 5 y 30 años u otros puntos de la curva permiten analizar expectativas sobre política monetaria, inflación y crecimiento.
TIPS y expectativas de inflación
La comparación entre Treasurys nominales y TIPS permite estudiar la inflación implícita de mercado, aunque esta medida incorpora también primas de liquidez y riesgo.
Volatilidad de tasas
Índices y medidas de volatilidad implícita permiten evaluar cuánto riesgo de movimiento está incorporando el mercado.
Calendario económico y eventos clave
Los acontecimientos que suelen generar mayor volatilidad son:
reuniones del FOMC;
publicación del CPI y PCE;
informe de empleo;
PIB;
ventas minoristas;
PMI;
discursos de miembros de la Fed;
anuncios de financiación del Tesoro;
subastas de Notes y Bonds;
datos de expectativas de inflación;
episodios de tensión bancaria o financiera;
decisiones fiscales que alteren las necesidades de endeudamiento.
En el caso de los Treasurys, no basta con observar el dato publicado. El mercado reacciona principalmente a la diferencia entre el dato y lo que ya estaba descontado.
Terminología clave
Treasury Bill
Título de deuda de corto plazo con vencimiento de hasta un año.
Treasury Note
Treasury con vencimiento de entre uno y diez años.
Treasury Bond
Título de largo plazo con vencimiento superior a diez años.
Yield
Rendimiento que ofrece el bono según su precio y sus flujos de caja.
Coupon
Interés contractual pagado por un Treasury de tasa fija.
Duration
Medida de sensibilidad aproximada del precio de un bono ante cambios en las tasas de interés.
Yield curve
Curva que muestra los rendimientos de la deuda estadounidense según distintos vencimientos.
On-the-run
Treasury de referencia más recientemente emitido para un determinado vencimiento.
Off-the-run
Emisiones anteriores que siguen en circulación pero que ya no son la referencia más reciente.
TIPS
Treasury Inflation-Protected Securities, cuyos principales se ajustan por inflación.
Term premium
Prima exigida por los inversores para mantener deuda de mayor plazo.
Basis trade
Estrategia que busca explotar diferencias de precio entre Treasurys en el mercado cash y futuros.
Repo
Operación de financiación garantizada mediante valores, en la que los Treasurys suelen actuar como colateral.
Ventajas y riesgos
Ventajas
Los Treasurys ofrecen algunas de las características más valoradas dentro de la renta fija:
elevada liquidez;
amplia variedad de vencimientos;
mercado secundario profundo;
elevada calidad crediticia del emisor;
utilidad como cobertura;
posibilidad de obtener exposición a distintos puntos de la curva;
utilización como colateral en numerosas operaciones financieras;
amplia infraestructura de derivados.
Además, su importancia sistémica permite utilizarlos como referencia para analizar el comportamiento de prácticamente todo el mercado de tasas.
Riesgos
La elevada calidad crediticia no elimina otros riesgos.
Riesgo de tasa: si los rendimientos suben, los precios de los bonos existentes pueden caer.
Riesgo de duración: los vencimientos largos presentan mayor sensibilidad a cambios de tasas.
Riesgo de inflación: los bonos nominales pueden perder poder adquisitivo cuando la inflación supera las expectativas.
Riesgo de liquidez: incluso el mercado Treasury puede sufrir episodios de deterioro de liquidez.
Riesgo de reinversión: los flujos recibidos pueden tener que reinvertirse a tasas inferiores.
Riesgo cambiario: para un inversor cuya moneda base no sea el dólar, las variaciones del USD pueden modificar el rendimiento final.
Riesgo de apalancamiento: los futuros, opciones y CFDs pueden multiplicar las ganancias, pero también las pérdidas.
Importancia actual
Los Treasurys ocupan una posición singular porque cumplen simultáneamente funciones fiscales, monetarias y financieras.
Son la principal herramienta de financiación negociable del Gobierno estadounidense, pero también constituyen una infraestructura sobre la que se construyen otros mercados.
Las tasas de los Treasurys influyen en el coste de las hipotecas, los bonos corporativos, la valoración de acciones, las decisiones de inversión y el precio de numerosos derivados.
La Reserva Federal también utiliza estos títulos dentro de la implementación de la política monetaria. El New York Fed ejecuta operaciones de compra y venta de Treasurys para el Sistema de Cuenta de Mercado Abierto, conocido como SOMA.
Su dimensión internacional es igualmente importante. Los bancos centrales y otros inversores extranjeros mantienen Treasurys como parte de sus reservas y carteras, mientras la profundidad del mercado contribuye a sostener el papel internacional del dólar.
El mercado también continúa evolucionando tecnológicamente. La negociación electrónica, los algoritmos, los sistemas de ejecución y la conexión entre el mercado cash y los futuros han transformado la forma en que se determina el precio.
Pero la característica más importante permanece intacta: el Treasury es el punto de referencia contra el que gran parte del sistema financiero mide el precio del dinero y del riesgo.
Por eso, cuando un trader observa que sube el Treasury a 10 años, no está mirando solamente un bono. Está observando una señal sobre las expectativas de inflación, crecimiento, política monetaria, oferta de deuda y condiciones financieras globales.
FAQ: preguntas frecuentes sobre los bonos del Tesoro
¿Qué son los bonos del Tesoro de Estados Unidos?
Son títulos de deuda emitidos por el Gobierno estadounidense para financiar sus necesidades y refinanciar obligaciones existentes. En sentido estricto, Treasury Bonds son los títulos con vencimientos superiores a 10 años.
¿Cuál es la diferencia entre Treasury Bills, Notes y Bonds?
Los Bills tienen vencimientos de hasta un año; los Notes, entre uno y diez años; y los Bonds, más de diez años.
¿Por qué el precio de un Treasury baja cuando suben las tasas?
Porque los bonos existentes tienen cupones fijos. Cuando aparecen nuevos títulos con mayores rendimientos, los bonos anteriores deben reducir su precio para ofrecer un rendimiento competitivo.
¿Qué Treasury se utiliza como referencia del mercado?
El Treasury a 10 años es una de las principales referencias para analizar las condiciones financieras y valorar otros activos, aunque los tramos de 2, 5, 20 y 30 años también tienen funciones específicas.
¿Dónde se negocian los Treasurys?
Se emiten en subastas del Departamento del Tesoro y posteriormente se negocian principalmente en un mercado secundario OTC mediante dealers y plataformas electrónicas.
¿Se puede invertir en Treasurys sin comprar un bono directamente?
Sí. Es posible obtener exposición mediante fondos, ETF, futuros, opciones y otros instrumentos derivados. Cada vehículo tiene una estructura y un perfil de riesgo diferente.
¿Qué factores hacen subir o bajar los rendimientos de los Treasurys?
Los principales son las expectativas sobre la Fed, inflación, crecimiento, oferta de deuda, demanda nacional e internacional, prima por plazo, liquidez y posicionamiento del mercado.
¿Por qué los Treasurys son importantes para el dólar?
Porque los rendimientos estadounidenses influyen sobre los diferenciales de tasas y los flujos internacionales de capital. Además, los Treasurys forman una parte importante de las reservas y activos denominados en dólares a escala mundial.