Nasdaq marca récord impulsado por la IA mientras el NAS100 consolida cerca de máximos
— Equipo Editorial

El Nasdaq alcanzó un nuevo récord, con el Nasdaq Composite en 27.122,09 puntos, tras avanzar 2,26%, impulsado por el renovado entusiasmo por la inteligencia artificial, el fuerte avance de los fabricantes de chips y la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro; en paralelo, el NAS100 se mantiene alrededor de 30.535 puntos en la sesión del 22 de septiembre, cerca de sus máximos recientes. La combinación entre expectativas de mayor inversión en IA, menor presión de los rendimientos y una moderación del petróleo cambió temporalmente el equilibrio de riesgos para las acciones tecnológicas, aunque la elevada lectura del RSI en cuatro horas y la proximidad de las resistencias dejan abierta la posibilidad de una fase de consolidación en las próximas sesiones.
Un nuevo récord para el Nasdaq
La jornada del lunes devolvió al Nasdaq al centro de la narrativa de los mercados. El Nasdaq Composite avanzó 2,26% hasta 27.122,09 puntos y superó su anterior récord de cierre registrado el 2 de junio. El movimiento estuvo acompañado por una fuerte recuperación de los valores tecnológicos y, particularmente, de las compañías vinculadas al desarrollo de infraestructura y aplicaciones de inteligencia artificial.
La magnitud del movimiento también fue relevante en el Nasdaq-100. Según los datos de mercado disponibles, el índice cerró alrededor de 30.515 puntos el 21 de septiembre, con una ganancia cercana al 2,9% en la sesión. Sin embargo, todavía se encontraba por debajo de su máximo histórico de 30.762,20 puntos registrado el 3 de junio.
El catalizador inmediato fue la renovada demanda por acciones relacionadas con inteligencia artificial.
Meta avanzó 11,4% después de que Wells Fargo elevara su objetivo de precio tras el lanzamiento de su asistente Muse AI. Al mismo tiempo, AMD ganó aproximadamente 10% y alcanzó por primera vez una capitalización bursátil de US$1 billón, mientras Intel avanzó 12,2% y Arm Holdings 17%. El índice PHLX de semiconductores subió 4,3%.
La inteligencia artificial vuelve a dominar al mercado
El comportamiento de los semiconductores muestra que el movimiento no fue simplemente una recuperación general de Wall Street. El flujo comprador se concentró en compañías directamente relacionadas con el crecimiento de la infraestructura necesaria para sostener el desarrollo de la inteligencia artificial.
El entusiasmo había sufrido un fuerte retroceso durante las semanas anteriores, cuando las dudas sobre las valoraciones y los riesgos asociados al desarrollo de la IA habían provocado una corrección en las acciones tecnológicas. La recuperación actual indica que los inversores volvieron a poner el foco en el crecimiento de los beneficios y en la magnitud de la inversión empresarial destinada a infraestructura de IA.
El Financial Times destacó que el Nasdaq-100 avanzó alrededor de 2,8%, mientras Meta subió 11,4%, Intel 12,1% y AMD 9,9%. El periódico también vinculó la recuperación con expectativas de continuidad del gasto de capital en inteligencia artificial y con una mejora de las condiciones financieras respecto de las sesiones anteriores.
La lectura es especialmente relevante para el mercado de acciones porque el crecimiento esperado de los beneficios de las grandes compañías tecnológicas se ha convertido nuevamente en uno de los principales soportes de las valoraciones. En este contexto, la pregunta que empieza a dominar las próximas sesiones es si el nuevo impulso de la IA puede extenderse más allá de un grupo reducido de compañías o si el mercado volverá a mostrar una elevada concentración.
Bonos y petróleo cambiaron el escenario
El segundo elemento determinante fue la evolución de los mercados de renta fija y materias primas. El rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años cayó por debajo del 5%, después de haberse convertido en uno de los principales obstáculos para las acciones tecnológicas durante las sesiones anteriores. La reducción de los rendimientos disminuye, al menos temporalmente, la presión que unas tasas de descuento más elevadas ejercen sobre las valoraciones de las compañías de crecimiento.
El petróleo también contribuyó al cambio de escenario. El Brent llegó a negociarse por debajo de US$100 por barril y posteriormente terminó alrededor de US$100,34, su nivel más bajo desde el 9 de septiembre. El descenso estuvo relacionado con expectativas de avances diplomáticos en torno al conflicto entre Estados Unidos e Irán y con señales de una mayor disponibilidad de suministros.
Esta relación entre petróleo, inflación y tasas resulta particularmente importante para el Nasdaq. Una moderación del crudo reduce parte de la presión inflacionaria potencial y, por extensión, puede limitar el temor a que los bancos centrales tengan que mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo.
La dinámica también tiene una conexión directa con el dólar, ya que una combinación de mayores rendimientos y expectativas de tasas más altas suele favorecer a la moneda estadounidense, mientras que una relajación de esas variables puede modificar los flujos internacionales hacia activos de riesgo.
Qué muestra el NAS100 en el corto plazo
La estructura técnica del NAS100 muestra que el impulso alcista sigue siendo claramente visible en los marcos temporales superiores. En cuatro horas, la cotización pasó desde la zona de 28.900 puntos a superar los 30.500 en pocas sesiones, acompañada por una sucesión de máximos y mínimos crecientes.
El precio observado se sitúa alrededor de 30.532 puntos en el gráfico de cuatro horas, mientras el máximo de la estructura mostrada se encuentra en la zona de 30.684.

El RSI(14) aparece en 76,5, una lectura elevada que refleja la intensidad del movimiento y, al mismo tiempo, advierte que el índice se encuentra en una zona de fuerte extensión de corto plazo.
En el gráfico de 15 minutos la situación es diferente. Después de una caída hacia la zona de 30.440, el NAS100 recuperó rápidamente terreno hasta aproximarse a 30.585, pero posteriormente volvió hacia 30.535.

El RSI de este marco temporal se sitúa alrededor de 48, lo que refleja una pérdida del impulso inmediato respecto del fuerte movimiento alcista anterior.
En el gráfico semanal, en cambio, la estructura continúa siendo constructiva. La cotización ronda los 30.529 puntos y el RSI se ubica en 63,1, todavía por encima de la zona neutral de 50 pero lejos de los niveles extremos observados en el marco de cuatro horas.

La diferencia entre ambos indicadores sugiere que la tendencia de fondo continúa siendo sólida, mientras que el movimiento de muy corto plazo puede atravesar períodos de pausa o toma de beneficios.
Lectura de mercado
La reacción de los inversores muestra que el mercado volvió a priorizar el crecimiento esperado de las compañías tecnológicas sobre algunos de los riesgos macroeconómicos que habían dominado anteriormente. La caída de los rendimientos y del petróleo funcionó como un catalizador adicional, pero el verdadero motor estuvo en las expectativas relacionadas con la inteligencia artificial.
El contexto monetario, sin embargo, no ha desaparecido. Reuters señaló que la Reserva Federal mantuvo una postura restrictiva después de su reciente aumento de tasas y que los mercados todavía contemplaban una posibilidad significativa de otra subida en octubre. Por eso, la trayectoria de los rendimientos estadounidenses seguirá siendo una variable central para determinar cuánto espacio tiene el Nasdaq para prolongar el movimiento.
También será relevante la evolución del bitcoin, que avanzó más de 6% durante la jornada del lunes y alcanzó máximos de más de siete meses. Su comportamiento junto con el Nasdaq refuerza la lectura de una recuperación del apetito por activos de riesgo.
La otra variable a vigilar es el oro. Un entorno de rendimientos elevados, dólar firme y petróleo volátil puede generar una dinámica diferente para los activos defensivos frente a las acciones tecnológicas. La evolución conjunta de estos mercados permitirá determinar si el movimiento del Nasdaq responde a una mejora más amplia del apetito por riesgo o a una rotación específica hacia tecnología e inteligencia artificial.
Qué puede ocurrir en las próximas sesiones
La principal referencia técnica inmediata para el NAS100 aparece alrededor de 30.650-30.700 puntos, zona próxima a los máximos observados en los gráficos y al máximo histórico oficial del Nasdaq-100 de 30.762,20 puntos. Una superación sostenida de esa área situaría nuevamente el foco del mercado sobre la capacidad del índice para establecer nuevos máximos.
En sentido contrario, la zona de 30.500 funciona actualmente como referencia inmediata, mientras que una pérdida de ese nivel podría favorecer una consolidación más profunda hacia las áreas inferiores observadas durante el reciente impulso. El comportamiento del RSI de cuatro horas será especialmente relevante: mientras permanezca elevado, el mercado puede continuar mostrando fortaleza, pero también aumenta la sensibilidad a tomas de beneficios.
En el plano fundamental, los operadores deberán seguir la evolución de los rendimientos del Treasury a 10 años, el precio del petróleo, las señales de la Reserva Federal y los resultados o anuncios vinculados con inteligencia artificial. También tendrá importancia la próxima reunión entre Estados Unidos y China, prevista para el 24 de septiembre, debido a su posible impacto sobre comercio, tecnología e inversión.
Conclusión FyM
El nuevo récord del Nasdaq refleja principalmente una recuperación de la confianza en el ciclo de inversión asociado a la inteligencia artificial, reforzada por unas condiciones financieras algo menos adversas tras la caída de los rendimientos y del petróleo. El movimiento ha devuelto al mercado a una zona de máximos históricos, pero el comportamiento del NAS100 muestra que todavía existe una diferencia entre la fortaleza de la tendencia y la capacidad de mantener el impulso sin una pausa.
Para las próximas sesiones, la variable decisiva será la interacción entre beneficios tecnológicos, expectativas de inversión en IA y condiciones monetarias. Mientras el Nasdaq permanezca cerca de sus máximos, el mercado estará poniendo a prueba si el reciente impulso representa una continuación estructural de la tendencia alcista o una nueva fase de volatilidad alrededor de niveles récord. El nivel de los bonos, el petróleo y las comunicaciones de la Fed serán las referencias capaces de confirmar o cuestionar esa narrativa.