El cobre rompe soportes y profundiza su tendencia bajista
— Equipo Editorial

El cobre profundizó su corrección hoy y cayó hasta US$6,3055 por libra, con un retroceso aproximado del 3,55% respecto al cierre de referencia de US$6,5375. La presión combina nuevas ventas en el sector tecnológico, preocupación por las valoraciones de la inteligencia artificial y expectativas de tasas más elevadas en Estados Unidos. Las señales de demanda china, los inventarios y la evolución del dólar serán determinantes para evaluar si la caída continúa o da paso a una estabilización.
La venta de activos tecnológicos arrastra al cobre
El metal industrial volvió a quedar expuesto al deterioro del apetito por el riesgo. La preocupación por las valoraciones de las compañías vinculadas a la inteligencia artificial provocó nuevas ventas en el sector tecnológico y alcanzó también al cobre, cuya demanda futura está estrechamente relacionada con la expansión de centros de datos, redes eléctricas e infraestructura energética.
Según Trading Economics, los futuros del cobre retrocedieron hacia US$6,30 por libra durante la jornada, en un movimiento asociado a la renovada presión sobre las acciones tecnológicas. La publicación también señaló que las expectativas de una posible subida de tasas de la Reserva Federal en diciembre agregan presión sobre los metales industriales, en un contexto de inflación condicionada por los costos energéticos.
El vínculo con la inteligencia artificial es cada vez más relevante. La construcción de centros de datos y la ampliación de redes eléctricas requieren grandes cantidades de cobre. Por eso, una revisión de las expectativas de inversión tecnológica puede trasladarse a las perspectivas de consumo futuro del metal.
Inventarios y demanda: señales que limitan la recuperación
El panorama físico presenta señales contrapuestas. Por un lado, las existencias de cobre en almacenes registrados de la Bolsa de Metales de Londres (LME) alcanzaron 293.775 toneladas, el nivel más elevado desde mediados de julio, después de que ingresaran 20.500 toneladas en depósitos de Nueva Orleans, según datos citados por Reuters.
La acumulación de inventarios introduce un factor de presión porque reduce la percepción de escasez inmediata. Sin embargo, su distribución geográfica importa: una parte significativa del metal continúa concentrada en Estados Unidos, en un contexto de incertidumbre sobre posibles aranceles al cobre refinado.
A este escenario se suma la evolución de China, principal consumidor mundial. Shanghai Metals Market informó que los inventarios sociales se mantuvieron estables en términos mensuales, mientras las primas de compra retrocedieron. Estas señales reflejan una demanda física que todavía no ofrece un respaldo contundente para una recuperación sostenida.
En sentido contrario, la oferta minera conserva restricciones. Reuters informó que Cochilco, la comisión chilena del cobre, redujo significativamente su previsión de producción para 2026 y anticipó una recuperación más moderada durante 2027. Chile es el principal productor mundial del metal, por lo que sus perspectivas siguen siendo relevantes para el equilibrio global.
El mercado enfrenta así dos fuerzas: una oferta minera con dificultades para crecer y una demanda de corto plazo condicionada por las expectativas de actividad económica.
Análisis técnico: el cobre perfora soportes y se acerca a sobreventa
La cotización de referencia se ubica en US$6,3055 por libra, dentro de una estructura descendente en temporalidad H4. El precio perdió la zona de US$6,40 y aceleró las ventas durante las últimas velas, alejándose de las medias móviles y aproximándose a la banda inferior de Bollinger.

El RSI de 14 períodos se encuentra en 30,31, cerca del umbral convencional de sobreventa. Este registro confirma la intensidad del impulso vendedor, aunque también advierte que podrían aparecer rebotes técnicos si los compradores comienzan a recuperar posiciones.
La primera referencia que deberá recuperar el precio se encuentra en US$6,35-6,40. Una vuelta por encima de esa región permitiría evaluar una estabilización. En cambio, si continúa la presión, la zona de US$6,28-6,25 aparece como referencia inferior dentro de la escala del gráfico.
La lectura técnica es consistente con un mercado que perdió impulso comprador y atraviesa una fase de corrección acelerada. No obstante, un RSI cercano a 30 no constituye por sí solo una señal de reversión.
Lectura de mercado: tasas, tecnología y China definen el escenario
El movimiento refleja una revisión de expectativas más que un deterioro confirmado de todos los fundamentos del cobre. Los inversores están ajustando sus perspectivas sobre el crecimiento, la inversión tecnológica y el costo del financiamiento.
Una Reserva Federal más restrictiva podría fortalecer al dólar y mantener elevados los rendimientos, condiciones que suelen limitar el atractivo de las materias primas denominadas en la moneda estadounidense. Al mismo tiempo, una desaceleración de la inversión en infraestructura tecnológica podría moderar las expectativas de consumo industrial.
Para contextualizar la relación entre inventarios, oferta y expectativas monetarias, resulta relevante el análisis de FyM sobre el cobre y la escasez regional. También será importante seguir la demanda china y el papel de la Fed en el mercado del cobre.
Conclusión FyM: el cobre necesita recuperar demanda y estabilidad
La corrección actual combina presión financiera y dudas sobre el consumo futuro. Aunque las restricciones de producción en Chile y las necesidades estructurales de electrificación mantienen argumentos favorables para el metal en el mediano plazo, los inventarios y la incertidumbre sobre el crecimiento limitan su capacidad de recuperación inmediata.
En las próximas sesiones, los operadores deberán seguir tres variables: la evolución de las acciones tecnológicas, las señales de actividad y demanda en China y las expectativas sobre las tasas estadounidenses. Una estabilización del precio acompañada por mejores indicadores de consumo permitiría evaluar un cambio de escenario. Mientras tanto, la pérdida de soportes mantiene el riesgo de nuevas caídas.