La Fed decide hoy; atrapada entre la inflación y el enfriamiento del empleo
— Equipo Editorial

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) afronta hoy miércoles 28 una decisión clave para los mercados globales. Antes del anuncio, FedWatch asigna un 90,6% de probabilidad a que mantenga las tasas entre el 3,75% y el 4,00%, frente a un 9,4% de probabilidad de una nueva subida. La atención se concentra en el mensaje del presidente Kevin Warsh, la persistencia de la inflación y las señales sobre diciembre, factores que podrían redefinir las expectativas para el dólar, los bonos y Wall Street.
Una decisión condicionada por la inflación
La reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) comenzó el martes y concluye hoy con el anuncio previsto para las 14:00 de Nueva York, seguido por la conferencia de prensa a las 14:30.
La expectativa dominante es que la Fed mantenga el rango objetivo sin cambios después de la subida de un cuarto de punto porcentual del 16 de septiembre.
Sin embargo, una pausa no implicaría necesariamente el final del endurecimiento monetario: el mercado buscará determinar si el banco central considera que las presiones inflacionarias justifican nuevas subidas antes de que termine el año.
El contexto es complejo. La inflación estadounidense se situó en el 3,7% interanual en septiembre, por encima del objetivo del 2% de la Fed, mientras el encarecimiento de la energía asociado a las tensiones geopolíticas complica la perspectiva de una desaceleración sostenida de los precios. Al mismo tiempo, la actividad económica conserva señales de fortaleza, lo que reduce la urgencia de flexibilizar la política monetaria.
Qué descuenta el mercado antes del anuncio
Las probabilidades de los futuros muestran un posicionamiento muy definido. El 90,6% del mercado contempla que el rango permanezca en el 3,75%-4,00%, mientras que el 9,4% asigna una posibilidad a un incremento hasta el 4,00%-4,25%. La diferencia importa porque indica que una subida inesperada podría provocar una revisión brusca de las posiciones, aunque la atención no se limita a la decisión inmediata.
El mercado también evalúa el coste de mantener el dinero caro durante más tiempo. En la sesión previa, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años cerró cerca del 4,992%, mientras el título a dos años alcanzó el 4,735%.
Ambos avanzaron por tercera sesión consecutiva, reflejando la sensibilidad de la renta fija a los datos económicos y a la posibilidad de que la Fed mantenga una postura restrictiva.
La curva de rendimientos será una referencia central después del comunicado. El tramo corto suele reaccionar con mayor intensidad a las expectativas sobre las próximas decisiones de política monetaria, mientras que el tramo largo también incorpora perspectivas de inflación, crecimiento, oferta de deuda y prima por plazo. Un aumento de los rendimientos, especialmente en los vencimientos cortos, podría reforzar la presión sobre los activos sensibles al coste de financiación.
Para entender la transmisión de estas decisiones a los mercados, resulta útil revisar cómo funcionan las tasas de interés y el precio del dinero y cómo se mide la fortaleza relativa del dólar estadounidense.
El dólar y los bonos, en el centro de la reacción
El dólar llega a la reunión con respaldo de los rendimientos estadounidenses y de la incertidumbre internacional. El índice del dólar subió un 0,19% hasta 97,30, alcanzando su cierre más alto desde el 14 de octubre, según la información publicada antes de la decisión. El euro retrocedió a mínimos de dos semanas, mientras los operadores también seguían de cerca el encarecimiento del petróleo y los riesgos geopolíticos.
Una pausa acompañada de un mensaje firme contra la inflación podría sostener al dólar si los inversores interpretan que los tipos permanecerán elevados durante más tiempo. En cambio, una comunicación que sugiera que el ciclo de subidas ha terminado podría aliviar los rendimientos y restar impulso a la divisa estadounidense.
La reacción no será necesariamente uniforme. Si la Fed mantiene las tasas, pero Kevin Warsh insiste en que nuevas subidas siguen sobre la mesa, el dólar podría fortalecerse incluso sin cambios en el tipo oficial. En política monetaria, el resultado importa, pero la orientación sobre los próximos pasos puede ser igual o más relevante para los precios de los activos.
Wall Street enfrenta una doble prueba: la Fed y los resultados tecnológicos
La decisión coincide con una semana especialmente importante para las grandes tecnológicas. Microsoft y Alphabet presentan sus resultados después del cierre estadounidense, mientras los inversores evalúan el crecimiento asociado a la inteligencia artificial y el volumen de inversión necesario para sostenerlo. La combinación eleva la sensibilidad de las acciones a cualquier cambio en las tasas de descuento y en las expectativas de beneficios.
Una Fed más restrictiva podría aumentar la presión sobre las valoraciones de las compañías de crecimiento, cuyos flujos de caja futuros pierden atractivo relativo cuando suben los rendimientos. Una señal más moderada podría favorecer un alivio en las acciones tecnológicas, aunque la sostenibilidad del movimiento dependerá también de los resultados y de las previsiones empresariales.
Este cruce entre política monetaria y beneficios corporativos ya domina el panorama de la semana. El análisis de los resultados trimestrales de Microsoft, Alphabet y Amazon permite seguir el otro gran catalizador que puede amplificar la reacción de Wall Street después del anuncio de la Fed.
Tres escenarios para las próximas sesiones
El escenario central es una pausa con un discurso prudente. Si la Fed mantiene el rango entre el 3,75% y el 4,00%, pero subraya que la inflación continúa demasiado elevada, los mercados podrían conservar las expectativas de una política restrictiva. En ese caso, el dólar y los rendimientos tendrían margen para mantenerse firmes, mientras las acciones más sensibles a las tasas podrían enfrentar nuevas oscilaciones.
Un segundo escenario sería una señal más moderada. Si el comunicado transmite mayor confianza en la desaceleración de los precios o reduce la preocupación por los riesgos inflacionarios, los rendimientos podrían retroceder y favorecer a la renta variable. El dólar perdería parte del apoyo derivado de las expectativas de tipos elevados, aunque el movimiento dependería de cuánto de ese cambio estuviera ya incorporado en las cotizaciones.
El escenario menos esperado es una nueva subida de 25 puntos básicos, hasta el 4,00%-4,25%. Dado que los futuros le asignan una probabilidad del 9,4%, una decisión de ese tipo podría generar una reacción abrupta en los bonos, el dólar y las bolsas. El impacto final dependería de la explicación que ofrezca el banco central y de si presenta el ajuste como una respuesta puntual a la inflación o como parte de una trayectoria monetaria más restrictiva.
La energía añade una variable adicional: si los precios del petróleo permanecen elevados, el riesgo de inflación importada podría dificultar un giro hacia una política más flexible. Por eso, la evolución del crudo, las próximas publicaciones de inflación y empleo y el comportamiento de los rendimientos serán relevantes para interpretar el mensaje de la Fed. El contexto general de divisas, tasas y materias primas también puede seguirse en este análisis de los factores que dominan los mercados globales.
Conclusión FyM
La reunión de hoy no se limita a decidir si las tasas permanecen sin cambios: pondrá a prueba la expectativa de que la Fed pueda contener la inflación sin endurecer todavía más las condiciones financieras. Con una probabilidad del 90,6% de pausa, el mayor riesgo para los operadores está en una diferencia entre lo que el mercado espera y lo que el banco central comunique sobre los próximos meses.
La clave será observar la reacción conjunta del dólar, los rendimientos del Tesoro y Wall Street, en lugar de interpretar el anuncio de forma aislada. La orientación de Kevin Warsh, las señales sobre la inflación y la respuesta de las grandes tecnológicas ayudarán a determinar si los mercados consolidan sus posiciones o comienzan a descontar un escenario de tasas elevadas durante más tiempo.