EUR/USD hoy: el euro rebota tras la decisión del BCE, pero el IPC de EE.UU. define el próximo movimiento
— Equipo Editorial

El EUR/USD recupera terreno este jueves después de una fuerte caída intradía hacia 1,1595, pero mantiene una estructura de corto plazo condicionada por el diferencial de tasas entre Europa y Estados Unidos. El BCE elevó su tasa de depósito al 2,50% y la tasa principal al 2,65%, mientras el IPP estadounidense subió 0,4% mensual, en línea con las previsiones. Ahora el mercado concentra la atención en el IPC de Estados Unidos de mañana, que puede determinar si el dólar amplía su ventaja o si el euro encuentra espacio para recuperar niveles superiores a 1,1630-1,1645.
La jornada dejó una combinación particularmente relevante para el mercado de divisas: el BCE confirmó el endurecimiento monetario esperado, pero la reacción del euro fue inicialmente negativa. En paralelo, Estados Unidos publicó un IPP de 0,4% mensual, mientras que las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo alcanzaron 206.000, prácticamente en línea con las expectativas.
El EUR/USD atravesó una sesión de elevada volatilidad, con una caída desde la zona de 1,1635-1,1640 hasta aproximadamente 1,1595, seguida de una recuperación hacia 1,1622. El rebote permitió al euro recuperar parte del terreno perdido, aunque el par permanece en una zona de equilibrio, sin señales claras de sobrecompra o sobreventa en el corto plazo.
El BCE confirma la suba y el euro no consigue sostener el avance
El Banco Central Europeo elevó la facilidad de depósito desde 2,25% hasta 2,50%, mientras que la tasa de refinanciación principal pasó de 2,40% a 2,65% y la facilidad marginal de crédito alcanzó 2,90%.
La decisión estaba ampliamente anticipada por los operadores, por lo que el movimiento de la moneda dependía menos del incremento de 25 puntos básicos que de la comunicación de Christine Lagarde y de las nuevas proyecciones económicas.
El BCE también elevó sus previsiones de crecimiento. La institución proyecta ahora una expansión de 0,9% para la eurozona en 2026, frente al 0,8% previsto anteriormente, mientras que la estimación para 2027 aumentó de 1,2% a 1,4%. Al mismo tiempo, la previsión de inflación para 2027 subió de 2,3% a 2,5%, y la inflación subyacente se situó en 2,6%.
Esta combinación es importante para el EUR/USD. Una economía algo más resistente permite al BCE mantener una política restrictiva durante más tiempo, pero una inflación elevada también refleja en buena medida el impacto del shock energético. Por eso, la reacción inicial del euro no fue automáticamente alcista pese a la suba de tasas.
El antecedente inmediato puede verse en el comportamiento reciente del par: la inflación de la eurozona había alcanzado 3,3% en agosto frente a 2,9% en julio, pero el EUR/USD había tenido dificultades para transformar ese escenario en una tendencia alcista sostenida. EUR/USD hoy: inflación de la eurozona refuerza al BCE, pero el euro pierde impulso
El IPP estadounidense mantiene al dólar dentro de la discusión
La segunda pieza de la jornada llegó desde Estados Unidos. El índice de precios al productor aumentó 0,4% en agosto, exactamente en línea con las previsiones, después de un incremento revisado de 0,1% en julio. En términos interanuales, el IPP avanzó 5,4%, frente al 4,8% del mes anterior.
El componente energético fue especialmente relevante: los precios de la energía aumentaron 4,2% durante el mes, en un contexto de fuerte incremento del petróleo asociado a las nuevas tensiones geopolíticas. El repunte energético está contribuyendo a una mayor persistencia de las presiones inflacionarias estadounidenses.
El dato, por tanto, no fue una sorpresa alcista frente al consenso, pero tampoco ofrece el alivio inflacionario que necesitaría el mercado para reducir de forma contundente las expectativas de una Fed más restrictiva.
Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo también resultaron relativamente estables, en 206.000 frente a 205.000 esperadas, mientras que las renovaciones bajaron a 1,774 millones desde 1,780 millones previstas. El mercado laboral, por ahora, no aporta una señal suficientemente fuerte como para modificar por sí solo la ecuación monetaria.
Este contexto mantiene al dólar estrechamente vinculado a la evolución de los rendimientos estadounidenses. La interacción entre inflación, petróleo y tasas ya se había convertido en uno de los principales factores de mercado esta semana. Mercados financieros: petróleo y tasas reordenan el riesgo
El IPC de EE.UU. será la verdadera prueba para el EUR/USD
La jornada de hoy funciona, en buena medida, como una antesala del dato más importante de la semana. El IPC estadounidense de agosto se conocerá mañana y el consenso recogido por Reuters apunta a una inflación general de 0,4% mensual y 3,4% interanual, mientras que la inflación subyacente se situaría en 0,2% mensual y 2,4% anual.
La importancia del informe aumentó considerablemente porque el mercado llega a la publicación con una elevada incertidumbre respecto de la próxima decisión de la Reserva Federal. Las expectativas de tasas han comenzado a incorporar un escenario más restrictivo, en parte por la combinación de inflación persistente, petróleo elevado y señales de resistencia económica.
Para el EUR/USD, la lectura será relativamente directa. Un IPC estadounidense superior a las previsiones, especialmente si la sorpresa aparece en el componente subyacente, podría elevar los rendimientos de los Treasuries y favorecer al dólar. En ese escenario, el rebote actual del euro podría perder fuerza.
En cambio, una inflación moderada podría reducir las expectativas de nuevas subidas de la Fed y permitir que el mercado vuelva a concentrarse en el diferencial de tasas favorable al euro después del movimiento del BCE.
El escenario macroeconómico de esta semana puede seguirse en profundidad en el artículo sobre el calendario económico semanal de la Fed y el BCE, donde la inflación estadounidense aparece como el principal catalizador para las divisas y los bonos.
EUR/USD: el análisis técnico muestra un mercado indeciso
La estructura técnica de corto plazo confirma la cautela fundamental.
En el gráfico de 15 minutos, el EUR/USD registró una caída pronunciada desde la zona de 1,1635-1,1640 hasta aproximadamente 1,1595. El posterior rebote llevó al par nuevamente hacia 1,1622, aunque todavía por debajo de la zona de resistencia que había precedido al desplome.

El RSI(14) de 15 minutos se encuentra alrededor de 50,68. La lectura indica que el rebote permitió recuperar el equilibrio del momentum, pero todavía no existe una señal técnica de fortaleza suficiente para considerar confirmado un nuevo tramo alcista.
En cuatro horas, el escenario es similar. El EUR/USD cotiza alrededor de 1,16225 y el RSI(14) se ubica en 49,27, prácticamente en zona neutral. El par logró recuperar parte del terreno perdido, pero continúa lejos del máximo intradía próximo a 1,1645 observado en la estructura reciente.

La zona de 1,1595-1,1600 aparece como soporte inmediato, mientras que 1,1630-1,1645 concentra la primera área de resistencia relevante. Una recuperación sostenida por encima de esta última zona mejoraría el perfil técnico del euro; una nueva pérdida de 1,1595 volvería a poner en primer plano la presión bajista observada durante la sesión.
La evolución del dólar seguirá siendo fundamental para interpretar este comportamiento. En episodios anteriores, el diferencial de tasas volvió a convertirse en el principal motor del mercado Forex, especialmente cuando los rendimientos estadounidenses comenzaron a superar las expectativas. El dólar recupera impulso mientras el mercado recalibra las expectativas sobre las tasas
Lectura de mercado
El comportamiento de hoy muestra que una suba de tasas del BCE no necesariamente implica una apreciación inmediata del euro. Cuando el incremento ya está descontado, el mercado busca diferencias entre la trayectoria futura de Frankfurt y la de Washington.
Ese es precisamente el punto que enfrenta ahora el EUR/USD. El BCE ha elevado las tasas y ha incrementado sus previsiones de inflación, pero la economía europea también muestra señales de resistencia. La Fed, por su parte, enfrenta una inflación estadounidense que sigue por encima del objetivo y un mercado energético que puede prolongar las presiones sobre los precios.
La consecuencia es una disputa entre dos fuerzas. Por un lado, una política europea más restrictiva favorece al euro. Por otro, un IPC estadounidense elevado podría ampliar nuevamente el diferencial esperado de tasas a favor del dólar.
Reuters señaló que los mercados están particularmente sensibles al IPC estadounidense y que las expectativas sobre la política de la Fed se han vuelto más dependientes de pequeños cambios en los datos de inflación.
El petróleo agrega una tercera variable. Brent por encima de US$100 introduce un riesgo inflacionario simultáneo para Europa y Estados Unidos. Financial Times destacó precisamente el impacto del petróleo superior a US$105 sobre los mercados de bonos globales y las expectativas de inflación.
Por eso, el movimiento del EUR/USD de las próximas sesiones no debería analizarse únicamente desde el BCE. La reacción del dólar frente al IPC y, posteriormente, la evolución de los rendimientos estadounidenses serán determinantes.
Qué puede pasar con el EUR/USD tras el IPC
El escenario alcista para el euro requiere una combinación relativamente clara: un IPC estadounidense moderado, menores expectativas de endurecimiento de la Fed y una continuidad de la percepción de que el BCE todavía tiene margen para mantener tasas elevadas.
El escenario contrario sería una inflación estadounidense superior a las previsiones, especialmente en el componente subyacente. En ese caso, el mercado podría elevar nuevamente las expectativas de tasas de la Fed, fortalecer el dólar y llevar al EUR/USD a poner a prueba la zona de 1,1595.
Existe además un escenario intermedio, probablemente el más complejo: un IPC general cercano al consenso pero con una composición heterogénea. En ese caso, la reacción podría depender de los componentes que expliquen el incremento y de la respuesta de los Treasuries. Una lectura aparentemente neutral podría generar una fuerte volatilidad si los inversores encuentran señales de persistencia inflacionaria.
La relación entre dólar, tasas y activos de riesgo será especialmente importante. Un dólar más fuerte suele coincidir con mayores rendimientos estadounidenses y condiciones financieras menos favorables para los activos sensibles a liquidez. El oro también puede servir como referencia complementaria para observar cómo interpreta el mercado el shock de inflación y tasas.
Conclusión FyM
El EUR/USD llega al IPC estadounidense en una posición técnicamente neutral pero fundamentalmente sensible. El BCE hizo lo esperado al elevar sus tasas, aunque la reacción del euro demostró que el mercado necesita algo más que una suba de 25 puntos básicos para construir una tendencia. Al mismo tiempo, el IPP estadounidense confirmó que las presiones de precios siguen presentes y que el petróleo puede convertirse en un factor adicional de persistencia inflacionaria.
La clave para las próximas sesiones estará en el diferencial de política monetaria que el mercado construya después del IPC. Más que el nivel absoluto de inflación, será importante determinar si el dato cambia las expectativas sobre la Fed y, con ellas, los rendimientos estadounidenses.
Desde el punto de vista técnico, 1,1595-1,1600 y 1,1630-1,1645 son las zonas que mejor delimitan actualmente el equilibrio entre compradores y vendedores. Una ruptura de cualquiera de esos extremos después del IPC podría ofrecer una señal más clara de dirección.
Para los operadores, la jornada de hoy deja una conclusión concreta: el BCE ya habló; ahora el mercado espera que la inflación estadounidense determine cuánto margen tiene el dólar para recuperar terreno frente al euro.