EUR/USD hoy: el euro rebota hacia 1,1190 mientras el mercado espera el IPC de EE.UU.
— Equipo Editorial

El EUR/USD rebota este martes 13 hacia 1,1186, tras caer hasta 1,1148. El retroceso parcial del dólar favorece al euro, aunque la tendencia sigue bajo presión bajista. Con la inflación alemana en el 3,3% interanual y el IPC de EE.UU. previsto para mañana, las expectativas sobre las tasas de la Reserva Federal serán clave para determinar si el rebote continúa o el par retoma las caídas.
El euro recupera terreno, pero la tendencia bajista sigue vigente
El movimiento de este martes refleja un alivio parcial de la presión vendedora sobre el euro, más que un cambio confirmado de tendencia. El par se recupera desde sus mínimos recientes, pero continúa por debajo de referencias técnicas relevantes en el gráfico de cuatro horas, mientras los inversores evalúan los riesgos inflacionarios, la incertidumbre geopolítica y las perspectivas de política monetaria en Estados Unidos y Europa.
El dólar había encontrado respaldo en la demanda de activos refugio y en la preocupación por las consecuencias inflacionarias del encarecimiento de la energía. El lunes, el índice dólar avanzó un 0,37%, hasta 102,58 puntos, su nivel más alto desde abril de 2025. Sin embargo, durante la jornada del martes comenzó a retroceder ligeramente, en un contexto de menores precios del petróleo y una renovada atención a las perspectivas de las tasas estadounidenses. Reuters informó que los operadores aumentaron sus expectativas de que la Reserva Federal mantenga sin cambios los tipos de interés en su próxima reunión.
Este ajuste permite al EUR/USD recuperar posiciones, aunque el contexto continúa siendo exigente para la moneda europea. Las preocupaciones fiscales en Francia, el encarecimiento de la energía y las dudas sobre el crecimiento regional siguen limitando la capacidad del euro para sostener una recuperación más amplia.
La inflación alemana vuelve a situar al BCE en el centro del análisis
La inflación de Alemania, la mayor economía de la eurozona, aumentó un 0,6% mensual en septiembre y un 3,3% interanual, frente al 2,9% registrado en agosto. Ambos resultados coincidieron con las previsiones del mercado, por lo que la publicación confirmó una aceleración de los precios, pero no introdujo una sorpresa respecto de lo que los inversores ya habían descontado.
El dato importa porque Alemania tiene un peso determinante en la actividad económica europea y sus cifras de inflación contribuyen a evaluar las presiones de precios en la región. Una inflación más persistente puede limitar el margen del Banco Central Europeo (BCE) para flexibilizar su política monetaria, aunque el impacto sobre el euro depende de cómo evolucionen simultáneamente el crecimiento y las expectativas de tasas.
La relación entre inflación y divisa no es automática. Si los inversores interpretan que el BCE tendrá que mantener una política restrictiva durante más tiempo, el euro podría recibir respaldo por el diferencial de rendimientos. Sin embargo, si la inflación elevada se explica por un encarecimiento de la energía que deteriora el consumo y la actividad, el efecto puede ser negativo para la moneda común.
En este escenario, resulta relevante seguir la evolución de la política monetaria del Banco Central Europeo, especialmente en relación con las decisiones de la Reserva Federal. El EUR/USD responde a la diferencia entre ambas economías y sus perspectivas monetarias, no únicamente a la evolución de los precios europeos.
El IPC estadounidense será el principal catalizador de la semana
La atención del mercado se desplaza ahora hacia Estados Unidos, donde el índice de precios al consumidor (IPC) previsto para el miércoles 14 de octubre puede modificar las expectativas sobre la próxima decisión de la Reserva Federal.
El contexto es complejo. El dólar había alcanzado máximos de 18 meses en medio de las tensiones geopolíticas y la preocupación por el impacto de los precios energéticos sobre la inflación. Sin embargo, el mercado comenzó a moderar sus expectativas de endurecimiento monetario adicional. Los operadores asignaban el martes una probabilidad cercana al 80% a que la Fed mantuviera las tasas sin cambios en octubre.
Un IPC superior a lo esperado podría reforzar la idea de que las tasas estadounidenses deberán permanecer elevadas durante más tiempo. En ese caso, el dólar podría recuperar impulso y limitar el avance del EUR/USD. Por el contrario, una lectura más moderada podría reducir la presión sobre la Fed y favorecer una extensión del rebote del euro.
También será importante seguir las declaraciones de los funcionarios de ambos bancos centrales. Las intervenciones previstas de Christopher Waller, de la Fed, y Frank Elderson, del BCE, pueden aportar señales sobre cómo evalúan los riesgos inflacionarios y qué importancia conceden a la evolución reciente de la energía y la actividad económica.
La evolución del dólar también debe analizarse dentro de un contexto más amplio de rendimientos y riesgo global.
Análisis técnico del EUR/USD: soportes y resistencias
El análisis de los gráficos de cuatro horas (H4) y quince minutos (M15) muestra una recuperación de corto plazo dentro de una estructura que todavía conserva rasgos bajistas. La cotización de referencia se sitúa en torno a 1,1186, después de rebotar desde la zona de 1,1148.
En el gráfico H4, el precio permanece por debajo de la media móvil descendente, una señal de que la presión bajista de las últimas sesiones todavía no ha sido neutralizada.

El RSI de 46,24 se mantiene por debajo de 50, lo que indica que el impulso continúa siendo relativamente débil, aunque ya no se encuentra en una zona de sobreventa.
En el gráfico M15, la recuperación resulta más visible. El precio avanzó desde la zona de 1,1160 hasta aproximarse a 1,1190, y el RSI llegó a 58,70, reflejando un impulso comprador más firme en el corto plazo.

Sin embargo, la cotización comenzó a consolidarse cerca de 1,1186, lo que indica que todavía necesita superar resistencias para confirmar una continuación alcista.
Niveles técnicos a vigilar
Resistencia inmediata: 1,1190–1,1195
La superación de esta zona permitiría evaluar una extensión hacia 1,1205 y, posteriormente, hacia 1,1215–1,1220, donde aparece una referencia descendente en el gráfico H4.
Zona de equilibrio: 1,1175–1,1180
Su comportamiento puede ayudar a determinar si el precio conserva el avance intradía o si comienza a perder fuerza compradora.
Soporte: 1,1148–1,1155
La zona de mínimos recientes constituye la referencia bajista más importante. Una ruptura sostenida reabriría el riesgo de continuidad descendente.
Estos niveles son referencias técnicas aproximadas derivadas de la estructura observada, no objetivos garantizados. Una ruptura debe evaluarse mediante el cierre de las velas y la continuidad del movimiento, no solamente por una incursión momentánea del precio.
Lectura de mercado: rebote técnico o cambio de tendencia
La diferencia entre los dos marcos temporales es significativa. Mientras el M15 refleja una recuperación compradora, el H4 todavía no confirma un cambio estructural. Esta divergencia es compatible con un rebote técnico después de varias sesiones de presión vendedora.
Para que el movimiento gane consistencia, el EUR/USD necesita superar la resistencia inmediata y mantener el avance. Una recuperación por encima de 1,1205 reforzaría el escenario alcista de corto plazo, aunque la zona de 1,1215–1,1220 seguiría siendo una referencia importante para evaluar la tendencia de fondo.
Si, por el contrario, el par pierde la zona de 1,1175–1,1180 y vuelve a debilitarse, aumentaría el riesgo de que el avance actual sea solamente una corrección. La pérdida de 1,1148–1,1155 dejaría nuevamente el mercado expuesto a una continuación bajista.
La lectura técnica debe combinarse con los catalizadores macroeconómicos. Un IPC estadounidense moderado podría ayudar al precio a superar resistencias, mientras que una sorpresa alcista en la inflación podría fortalecer al dólar y frustrar la recuperación.
Conclusión FyM: el EUR/USD necesita confirmación
El euro encuentra un respiro después de la presión bajista de las últimas sesiones, pero el avance hacia 1,1186 todavía no demuestra que la tendencia haya cambiado. La cotización continúa condicionada por la fortaleza relativa del dólar, las preocupaciones económicas europeas y la incertidumbre sobre la trayectoria de la inflación.
En las próximas sesiones, el IPC de Estados Unidos será la principal referencia para evaluar si el rebote puede transformarse en una recuperación más amplia. La inflación alemana del 3,3% aporta contexto sobre las presiones de precios europeas, pero, al coincidir con las expectativas, no introduce por sí sola un catalizador suficiente para impulsar al euro.
Desde el punto de vista operativo, la zona de 1,1190–1,1195 representa la primera prueba para los compradores, mientras que 1,1148–1,1155 constituye el soporte decisivo del movimiento reciente. Hasta que el precio supere resistencias relevantes y el gráfico H4 confirme una mejora sostenida, el escenario más prudente es interpretar el avance como una recuperación de corto plazo dentro de una estructura todavía vulnerable.
La clave para los operadores será distinguir entre una mejora técnica transitoria y un cambio real en las expectativas monetarias. En el EUR/USD, la dirección del próximo movimiento dependerá tanto de la reacción del dólar al IPC como de la capacidad del euro para sostener sus ganancias frente a un entorno económico europeo que continúa bajo presión.