Elecciones 2026: Brasil, EE. UU., Ecuador y Haití concentran la agenda pendiente en América

— Equipo Editorial

Elecciones 2026: Brasil, EE. UU., Ecuador y Haití concentran la agenda pendiente en América

El calendario electoral de 2026 entra en su tramo decisivo con cuatro citas que pueden influir en las expectativas económicas, las monedas y los mercados financieros: la segunda vuelta presidencial de Brasil, las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, los comicios seccionales de Ecuador y las elecciones generales previstas en Haití. Mientras Brasil votará el 25 de octubre y Estados Unidos lo hará el 3 de noviembre, Ecuador tiene elecciones locales programadas para el 29 de noviembre. Haití, en tanto, mantiene un calendario electoral sujeto a incertidumbre.

El año ya dejó una intensa actividad en las urnas en América Latina, con elecciones presidenciales, legislativas y subnacionales en países como Costa Rica, Colombia, Bolivia y Perú. A estas se sumaron las elecciones municipales de Paraguay y la primera vuelta brasileña, celebradas el 4 de octubre. El cierre de año estará marcado por procesos de distinta naturaleza, pero con un elemento común: la posibilidad de modificar las expectativas sobre gobernabilidad, política fiscal, inversión y estabilidad institucional.

Para los mercados, el impacto no dependerá únicamente del resultado electoral. También serán relevantes la composición de los congresos, la capacidad de los gobiernos para construir mayorías y las señales que surjan sobre deuda pública, gasto, impuestos, regulación y relaciones comerciales. En un contexto internacional condicionado por la inflación, las tasas de interés y la volatilidad de los activos, la lectura económica de cada elección será tan importante como el resultado político.

Brasil: la segunda vuelta pone a prueba las expectativas del mercado

La elección presidencial brasileña tendrá su desenlace el 25 de octubre, después de la primera vuelta del día 4. El enfrentamiento entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro mantiene la atención de los inversores por sus posibles implicaciones para la política fiscal, la regulación económica y la relación entre el Ejecutivo y el Congreso. La campaña también se desarrolla con alianzas políticas en formación y negociaciones para construir una base legislativa.

El real brasileño será uno de los activos regionales más sensibles a la evolución de la contienda. El USD/BRL cerró la semana de referencia en 5,10378 reales por dólar, con un avance semanal del 1,55% del par. Una subida del USD/BRL implica una depreciación del real frente al dólar.

La reacción dependerá de cómo los inversores interpreten las propuestas fiscales, las perspectivas de deuda pública y la capacidad del próximo gobierno para ejecutar su programa. Un resultado que aumente la incertidumbre sobre la trayectoria fiscal podría elevar la prima de riesgo y presionar a la moneda; una señal de previsibilidad institucional podría contribuir a moderar la volatilidad. Ninguno de estos escenarios es automático: también influirán el dólar global, las tasas estadounidenses y los precios de las materias primas.

Además de la presidencia, el Congreso y los gobiernos estaduales serán relevantes para determinar la viabilidad de las medidas económicas. Por eso, los operadores deberán seguir tanto el resultado como las primeras señales de composición del gobierno y negociación legislativa.

Estados Unidos: las elecciones de medio mandato y el rumbo económico

El 3 de noviembre, los estadounidenses elegirán a los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y renovarán aproximadamente un tercio del Senado, además de votar en numerosas contiendas estatales y locales. Aunque no se elige presidente, los resultados determinarán qué partido controla el Congreso durante los dos últimos años del mandato presidencial y, por tanto, la capacidad del Ejecutivo para aprobar leyes y avanzar con su agenda económica.

Para los mercados internacionales, el foco estará en las consecuencias que pueda tener la nueva composición legislativa sobre los impuestos, el gasto público, el déficit fiscal, la regulación y la política comercial. Un Congreso dividido podría dificultar la aprobación de determinadas iniciativas, mientras que una mayoría más cohesionada podría facilitar cambios en la legislación económica. La reacción dependerá de las propuestas concretas y de su viabilidad, no solo del partido que obtenga más escaños.

El dólar, los bonos del Tesoro y las acciones estadounidenses serán los principales canales de transmisión hacia los mercados globales. Los inversores deberán observar si el resultado altera las expectativas sobre la política fiscal y la sostenibilidad de la deuda, así como su posible influencia sobre los rendimientos de los bonos.

Una subida de los rendimientos estadounidenses puede modificar los flujos internacionales de capital y presionar a las monedas emergentes, aunque el efecto final dependerá también de las expectativas de tasas de la Reserva Federal.

La campaña llega en un contexto de preocupación por el coste de vida y los precios de la energía. Reuters ha señalado que estos asuntos forman parte del debate electoral y condicionan las estrategias de los candidatos, especialmente en estados competitivos.

Ecuador: elecciones seccionales y atención a la gobernabilidad

Ecuador tiene previstas elecciones seccionales para el 29 de noviembre. Los votantes elegirán autoridades locales, entre ellas prefectos, alcaldes, concejales y representantes de los gobiernos parroquiales, además de participar en la elección del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. No se trata de una elección presidencial, por lo que su impacto institucional será diferente al de los comicios nacionales.

La relevancia económica estará vinculada a la relación entre las autoridades locales y el Gobierno central, la gestión de los presupuestos territoriales y la capacidad de ejecutar proyectos públicos. Los resultados también ofrecerán una señal política sobre el respaldo a las principales fuerzas del país, aunque no deben interpretarse automáticamente como un pronóstico de la próxima elección presidencial.

Para el mercado ecuatoriano, el análisis tiene una particularidad: al utilizar el dólar estadounidense como moneda oficial, el país no cuenta con un tipo de cambio propio que pueda depreciarse para absorber un shock político o económico. Por eso, las variables más relevantes para los inversores son la prima de riesgo soberano, los precios de los bonos, el acceso a financiación, las cuentas fiscales y los ingresos petroleros.

Si los resultados generan incertidumbre sobre la gobernabilidad o la disciplina fiscal, el impacto podría reflejarse en el coste de financiación del Estado y en la percepción de riesgo país. Si, por el contrario, favorecen acuerdos institucionales y continuidad administrativa, podrían contribuir a reducir la incertidumbre, aunque el efecto dependerá también de la situación fiscal y de la evolución del petróleo.

Haití: elecciones previstas para diciembre, condicionadas por la seguridad

Haití tiene prevista la primera vuelta de sus elecciones presidenciales y legislativas para el 13 de diciembre de 2026, junto con una consulta para ratificar cambios propuestos a la Constitución. El calendario oficial establece una segunda vuelta presidencial y legislativa, además de elecciones territoriales, para el 21 de febrero de 2027. Sin embargo, el Consejo Electoral Provisional ha advertido que el cumplimiento de estas fechas depende de las condiciones de seguridad y de la disponibilidad de financiación.

La votación representa un paso relevante para la recuperación del orden constitucional, después de años de crisis política e inseguridad. No obstante, la violencia de las bandas armadas, las dificultades logísticas y la capacidad de garantizar la participación electoral constituyen riesgos concretos para el proceso. La fecha de diciembre debe entenderse, por tanto, como la prevista en el calendario vigente, no como una garantía de que los comicios se realizarán sin nuevos cambios.

Para los mercados, el impacto directo sobre las principales divisas latinoamericanas será limitado, pero el proceso tiene relevancia geopolítica y humanitaria. La evolución de la seguridad, la asistencia internacional y la capacidad institucional del país serán indicadores esenciales para evaluar las perspectivas de estabilización. Una nueva postergación podría prolongar la incertidumbre política y dificultar la recuperación económica.

Las elecciones que ya se celebraron en 2026

El tramo final del calendario se entiende mejor al observar los procesos que ya tuvieron lugar. La región acumuló elecciones presidenciales, legislativas y subnacionales desde febrero, con resultados que redefinieron gobiernos y equilibrios políticos.

  • Costa Rica - 1 de febrero: elecciones generales para elegir la presidencia y la Asamblea Legislativa.

  • Colombia - 8 de marzo: elecciones legislativas; 31 de mayo: primera vuelta presidencial; 21 de junio: segunda vuelta presidencial.

  • Bolivia - 22 de marzo: elecciones subnacionales; 19 de abril: segundas vueltas en las gobernaciones que lo requirieron.

  • Perú - 12 de abril: elecciones generales; 7 de junio: segunda vuelta presidencial. El 4 de octubre también celebró elecciones regionales y municipales.

  • Paraguay - 4 de octubre: elecciones municipales.

  • Brasil - 4 de octubre: primera vuelta de las elecciones generales, que abrió el camino al balotaje presidencial del 25 de octubre.

Las fechas corresponden al calendario electoral regional de la Organización de los Estados Americanos y a los cronogramas de los organismos electorales.

Estos procesos tuvieron alcances diferentes. Las elecciones presidenciales modificaron la orientación política nacional, mientras que las legislativas y subnacionales definieron la distribución del poder institucional y territorial. Para los inversores, sus consecuencias deben evaluarse en función de las políticas económicas esperadas, la composición de los congresos y la capacidad de cada gobierno para construir acuerdos.

Qué observar en los mercados hasta diciembre

Las próximas semanas concentrarán tres focos principales de riesgo político y económico: Brasil, por la sensibilidad del real y la Bolsa a las expectativas fiscales; Estados Unidos, por la posible modificación del equilibrio legislativo y sus consecuencias sobre la política presupuestaria; y Ecuador, por las señales que las elecciones locales puedan ofrecer sobre gobernabilidad y riesgo soberano.

Haití requiere un seguimiento diferente. El factor decisivo no será solo el resultado político, sino la viabilidad operativa del proceso electoral. La seguridad, la financiación y la capacidad de las instituciones para organizar los comicios determinarán si el calendario puede cumplirse.

En términos financieros, conviene vigilar el dólar, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, las primas de riesgo soberano y las monedas emergentes. El comportamiento del real brasileño ante la incertidumbre electoral muestra cómo las expectativas políticas pueden incorporarse a los precios antes de conocerse el resultado definitivo. A su vez, el panorama de dólar, tasas y riesgo global ayuda a contextualizar por qué el efecto electoral puede verse amplificado o contrarrestado por los factores internacionales.

Conclusión FyM: el calendario electoral entra en su fase decisiva

El cierre de 2026 estará marcado por elecciones con implicaciones muy diferentes, pero conectadas por una misma variable: la incertidumbre sobre la orientación política y económica de los próximos meses. Brasil definirá su presidencia el 25 de octubre; Estados Unidos renovará su Congreso el 3 de noviembre; Ecuador elegirá autoridades locales el 29 de noviembre; y Haití tiene prevista su primera vuelta para el 13 de diciembre, sujeta a las condiciones de seguridad y financiación.

Para los inversores, la clave no será anticipar automáticamente una reacción alcista o bajista ante cada resultado, sino identificar qué cambia en las expectativas de política fiscal, regulación, gobernabilidad y estabilidad institucional. Las encuestas, los acuerdos legislativos y las primeras señales de los gobiernos pueden ser tan relevantes como la jornada electoral.

En el mercado cambiario, el real brasileño será especialmente sensible a la lectura fiscal y política del balotaje. En Estados Unidos, el resultado legislativo podría influir sobre las expectativas de déficit, deuda y regulación, con efectos indirectos sobre el dólar y los bonos. Ecuador y Haití, por su parte, exigirán atención a las señales de gobernabilidad, riesgo soberano y estabilidad institucional.

La agenda electoral todavía puede generar episodios de volatilidad, pero su impacto dependerá de cómo se combine con las tasas de interés, la inflación, el petróleo y los flujos internacionales de capital. Para FyM, ese cruce entre política y variables financieras será el principal eje de seguimiento hasta el cierre del año.