Calendario económico semanal: elecciones de EE.UU., bancos centrales y empleo ponen a prueba a los mercados

— Equipo Editorial

Calendario económico semanal: elecciones de EE.UU., bancos centrales y empleo ponen a prueba a los mercados

La semana del 2 al 8 de noviembre estará marcada por tres catalizadores: las elecciones de medio término (Midterm Elections) en Estados Unidos, las decisiones de tasas de Australia y Reino Unido y el informe de empleo estadounidense del viernes. La combinación puede modificar las expectativas sobre política monetaria, generar volatilidad en el dólar y los bonos del Tesoro y condicionar el comportamiento de las bolsas, el oro y las principales divisas.

Una semana en la que política y economía vuelven a cruzarse

Los mercados comienzan noviembre con una agenda especialmente cargada. A diferencia de otras semanas dominadas por un único indicador, esta vez los inversores deberán procesar acontecimientos políticos capaces de modificar las expectativas fiscales de Estados Unidos, junto con decisiones monetarias en economías desarrolladas y datos que permitirán evaluar la fortaleza de la actividad global.

El primer gran acontecimiento llegará el martes 3 de noviembre con las elecciones de medio término estadounidenses. Aunque no se trata de una elección presidencial, la renovación de escaños en el Congreso determinará el margen político de la administración de Donald Trump durante la segunda mitad de su mandato. El resultado puede influir sobre la agenda fiscal, la regulación empresarial, el gasto público y las negociaciones presupuestarias.

El viernes, en cambio, la atención regresará a los fundamentos económicos. La publicación de las nóminas no agrícolas (Nonfarm Payrolls, NFP), la tasa de desempleo y los ingresos medios por hora ofrecerá nuevas señales sobre el mercado laboral estadounidense y, por extensión, sobre el margen de actuación de la Reserva Federal.

Las elecciones de medio término pueden introducir volatilidad en el dólar

Las elecciones del 3 de noviembre constituyen uno de los principales factores de riesgo político de la semana. Los inversores seguirán especialmente la composición de la Cámara de Representantes y del Senado, ya que un cambio en el equilibrio legislativo podría alterar las perspectivas de aprobación de medidas económicas y fiscales.

El impacto sobre los mercados no dependerá únicamente de qué partido obtenga más escaños, sino también de las consecuencias que el resultado tenga sobre el gasto público, el déficit y la regulación de sectores estratégicos. La industria tecnológica y las inversiones vinculadas con inteligencia artificial aparecen entre los segmentos que podrían quedar bajo mayor escrutinio si cambia el control legislativo.

Un Congreso dividido podría aumentar las dificultades para aprobar presupuestos y elevar el riesgo de nuevas disputas sobre el techo de deuda. Por el contrario, una continuidad del control republicano podría facilitar determinadas iniciativas fiscales y regulatorias, aunque también mantendría sobre la mesa las preocupaciones por la trayectoria de las cuentas públicas.

Los inversores están evaluando precisamente las consecuencias que el resultado electoral podría tener sobre el gasto federal, las inversiones en inteligencia artificial y las negociaciones presupuestarias. La agencia también advierte que una mayor incertidumbre fiscal podría repercutir sobre los rendimientos de los bonos y el dólar.

Para el mercado cambiario, el resultado electoral será relevante en la medida en que modifique las expectativas sobre la política económica estadounidense. El papel del dólar en los mercados financieros internacionales ayuda a entender por qué los cambios en las perspectivas fiscales, los rendimientos de los bonos y las expectativas de tasas pueden trasladarse rápidamente a las principales divisas.

Australia y Reino Unido concentran las decisiones monetarias

El martes 3 de noviembre, el Banco de la Reserva de Australia (RBA) anunciará su decisión de política monetaria. El calendario contempla una tasa de referencia del 4,85%, frente al 4,60% anterior. La expectativa representa un posible incremento de 25 puntos básicos y coloca al dólar australiano entre las monedas que podrían registrar movimientos relevantes durante la jornada.

La decisión deberá interpretarse junto con el comunicado y las explicaciones de la entidad. Una postura más restrictiva podría respaldar al AUD si el mercado considera que el banco central continuará priorizando el control de la inflación. En cambio, una señal de cautela sobre el crecimiento o una perspectiva menos agresiva podría limitar la reacción positiva de la moneda.

El jueves 5 será el turno del Banco de Inglaterra. El calendario contempla una tasa del 4,00%, frente al 3,75% previo. La decisión estará acompañada por las votaciones de los integrantes del Comité de Política Monetaria, un elemento importante para determinar el grado de consenso detrás de cualquier ajuste.

El contexto británico presenta un desafío conocido por los principales bancos centrales: contener las presiones inflacionarias sin profundizar la desaceleración económica. Según el Financial Times, las expectativas para esta reunión apuntan a un aumento de tasas, aunque la orientación que ofrezca la institución sobre los próximos movimientos será determinante para la libra y los bonos británicos.

La reacción de la libra esterlina dependerá, por tanto, de la diferencia entre lo que finalmente decida el banco central y lo que ya esté incorporado en los precios. Una suba ampliamente anticipada no garantiza una apreciación de la moneda si el comunicado sugiere que el ciclo de endurecimiento podría detenerse.

El IPC de la eurozona y los indicadores de actividad definirán el panorama europeo

El miércoles 4 de noviembre concentrará una parte importante de la agenda europea. La publicación del índice de precios al consumidor de la eurozona correspondiente a octubre será uno de los datos centrales, con una variación interanual anterior del 3,8% y una previsión del 3,9% en el calendario.

La inflación subyacente también será observada de cerca. El indicador permite evaluar la evolución de los precios sin algunos componentes más volátiles y aporta información sobre la persistencia de las presiones inflacionarias. Una aceleración superior a lo previsto podría reforzar las expectativas de una política monetaria más restrictiva por parte del Banco Central Europeo.

En paralelo, se conocerán los PMI de servicios y manufacturas de varias economías europeas. Los datos de España, Francia y Alemania permitirán comparar el desempeño de los principales motores de actividad de la región. En el caso de Alemania, el PMI manufacturero aparece con un registro anterior de 51,7 puntos, mientras que el indicador compuesto de la eurozona tiene una referencia previa de 51,9.

La lectura conjunta será más relevante que cualquier dato aislado. Una inflación persistente acompañada por indicadores de actividad resistentes podría reducir el margen para flexibilizar la política monetaria. Si, por el contrario, los PMI muestran un deterioro generalizado, el mercado tendrá que ponderar el riesgo de menor crecimiento frente a la necesidad de controlar los precios.

Estados Unidos: ISM, JOLTS y ADP preparan el terreno para el NFP

La agenda estadounidense comenzará el lunes con los PMI manufactureros y los indicadores ISM de octubre. El calendario muestra una previsión de 56,0 puntos para el PMI manufacturero, frente a 56,0 en el registro anterior, mientras que el ISM manufacturero tiene una referencia previa de 54,5 puntos.

El martes se publicará la encuesta JOLTS de septiembre, que mide las vacantes laborales. El dato anterior se ubicó en 7,079 millones. Su evolución permitirá evaluar si la demanda de trabajadores continúa moderándose o si las empresas mantienen una necesidad significativa de contratación.

El miércoles llegará el informe de empleo privado de ADP, cuyo registro anterior fue de 90.000 puestos. Aunque no replica exactamente la metodología del informe oficial del Gobierno, suele funcionar como una referencia adicional para interpretar la dinámica del empleo antes de la publicación del NFP.

Ese mismo día también se conocerán los indicadores ISM de servicios. El índice de actividad de servicios aparece con un registro anterior de 57,9 puntos, mientras que el PMI compuesto de S&P Global tiene una referencia de 57,6. La evolución de estos indicadores será importante porque el sector servicios tiene un peso considerable en la economía estadounidense.

La combinación de actividad, vacantes y empleo privado permitirá construir una primera lectura sobre la situación del mercado laboral. Una economía que conserva dinamismo, pero registra una contratación más moderada, podría mantener a la Fed en una posición prudente: sin argumentos suficientes para acelerar una flexibilización monetaria, pero también sin señales de un recalentamiento generalizado.

El mercado ya viene prestando atención a la relación entre empleo y expectativas de tasas. En septiembre, las nóminas no agrícolas aumentaron en 29.000 puestos, según el dato anterior que figura en el calendario. El informe de ADP y las solicitudes semanales de subsidio por desempleo serán referencias intermedias antes de conocer el resultado oficial. El antecedente de ADP y su impacto sobre las expectativas del NFP permite contextualizar la sensibilidad del dólar frente a estas publicaciones.

El NFP del viernes será la principal prueba para el dólar y la Fed

El viernes 6 de noviembre se publicará el informe oficial de empleo de Estados Unidos correspondiente a octubre. El calendario incluye las nóminas no agrícolas, la tasa de desempleo y los ingresos medios por hora, tres variables que el mercado suele analizar de manera conjunta.

El registro anterior de creación de empleo fue de 29.000 puestos, mientras que la tasa de desempleo se ubicó en el 4,2%. Los ingresos medios por hora registraron una variación mensual del 0,1% y un aumento interanual del 3,0%, según las referencias incluidas en la agenda.

La cifra de nóminas será importante, pero no suficiente para determinar por sí sola la reacción de los mercados. Un resultado superior al anterior podría reforzar la percepción de resiliencia económica y reducir las expectativas de una flexibilización monetaria rápida. Sin embargo, si los salarios muestran moderación y el desempleo permanece estable, la lectura podría ser menos favorable para el dólar que la cifra principal.

En el escenario opuesto, una creación de empleo débil, acompañada por un aumento del desempleo o una moderación salarial, podría reactivar las expectativas de una política monetaria menos restrictiva. Esa combinación podría presionar al dólar y favorecer a los bonos del Tesoro, aunque la reacción dependerá también de la inflación y de las señales que haya ofrecido previamente la Reserva Federal.

La importancia de este informe se explica por su capacidad para modificar las expectativas sobre las tasas estadounidenses. El empleo continúa siendo una de las variables centrales del mandato de la Fed y una referencia decisiva para evaluar el equilibrio entre crecimiento e inflación. El comportamiento de las solicitudes de subsidio por desempleo ofrece otra perspectiva sobre la evolución de las condiciones laborales.

Brasil y China también aportarán señales relevantes

La agenda no estará limitada a Estados Unidos y Europa. El miércoles 4 de noviembre, el Banco Central de Brasil anunciará su decisión de tasas. El calendario muestra una referencia anterior del 13,75%, por lo que el comunicado y la orientación sobre los próximos pasos serán relevantes para el real brasileño y los activos locales.

La política monetaria brasileña deberá leerse en función de la inflación, las expectativas económicas y la evolución de las condiciones financieras internacionales. Un tono restrictivo puede respaldar al real a través del diferencial de tasas, aunque el comportamiento de la moneda también estará condicionado por el dólar global y la percepción de riesgo sobre los mercados emergentes.

El domingo 8 de noviembre se publicarán los datos de inflación de China correspondientes a octubre. El calendario contempla una variación mensual anterior del 0,2%, una inflación interanual del 0,9% y un aumento del 5,0% en los precios al productor.

Estos indicadores serán importantes para evaluar la evolución de la demanda interna y las presiones de precios en la segunda economía mundial. Una inflación moderada podría reflejar una recuperación todavía limitada del consumo, mientras que una mejora de los precios al productor podría ofrecer señales sobre la actividad industrial y la demanda de materias primas.

Lectura de mercado: volatilidad política y sensibilidad a los datos

La semana presenta dos fuentes de volatilidad que pueden interactuar entre sí. Por un lado, las elecciones estadounidenses pueden modificar las expectativas sobre el rumbo fiscal y regulatorio. Por otro, las decisiones de los bancos centrales y los datos de empleo e inflación pueden alterar la trayectoria esperada de las tasas de interés.

Para el dólar, el escenario más favorable sería una combinación de datos laborales sólidos, salarios resistentes y expectativas de tasas relativamente elevadas. Sin embargo, una mayor incertidumbre fiscal o un resultado electoral que incremente las dudas sobre la estabilidad presupuestaria podría limitar ese impulso.

El oro también estará expuesto a esta combinación. La evolución de los rendimientos reales y del dólar seguirá siendo determinante para su valoración, mientras que cualquier aumento de la incertidumbre política podría reactivar la demanda de cobertura. No obstante, el metal no necesariamente avanzará ante cualquier episodio de volatilidad: el comportamiento de las tasas y la moneda estadounidense continuará siendo central.

En la renta variable, el resultado electoral podría generar movimientos sectoriales más relevantes que una reacción uniforme de los índices. Las expectativas sobre regulación tecnológica, gasto público y política fiscal podrían favorecer a determinados segmentos y presionar a otros. En ese contexto, los inversores deberán distinguir entre el impacto inmediato de los titulares políticos y las consecuencias económicas que efectivamente puedan materializarse.

Conclusión FyM: una semana para medir expectativas, no solo resultados

El calendario de la semana reúne acontecimientos capaces de modificar simultáneamente las expectativas políticas y monetarias. Las elecciones de medio término marcarán el pulso de Washington, mientras que las decisiones del RBA y del Banco de Inglaterra pondrán a prueba las perspectivas sobre las tasas internacionales. Sin embargo, el informe de empleo estadounidense del viernes será la referencia económica más importante para evaluar la fortaleza de la actividad y el margen de maniobra de la Reserva Federal.

Para los operadores, la clave será observar las reacciones posteriores a cada publicación y no únicamente si los datos superan o incumplen las previsiones. La evolución del dólar, los rendimientos de los bonos, el oro y los principales índices permitirá determinar si el mercado está priorizando el riesgo político, la persistencia inflacionaria o las señales de desaceleración económica.

Calendario económico semanal | 2 al 8 de noviembre de 2026

Fecha

País / región

Evento económico o político

Previsión

Dato anterior

Lunes 2

Estados Unidos

PMI manufacturero (octubre)

56,0

56,0

Martes 3

Estados Unidos

Elecciones de medio término (Midterm Elections)

—

—

Australia

Decisión de tipos de interés del RBA

4,85%

4,60%

Estados Unidos

Encuesta JOLTS de ofertas de empleo (septiembre)

—

7,079 M

Miércoles 4

Eurozona

IPC interanual (octubre, preliminar)

—

3,8%

Estados Unidos

Variación del empleo privado ADP (octubre)

—

90.000

Miércoles 4

Estados Unidos

ISM de servicios (octubre)

—

57,9

Brasil

Decisión de tipos de interés

—

13,75%

Jueves 5

Reino Unido

Decisión de tipos de interés del Banco de Inglaterra

4,00%

3,75%

Estados Unidos

Nuevas solicitudes de subsidio por desempleo

—

194.000

Viernes 6

Estados Unidos

Nóminas no agrícolas (NFP) (octubre)

—

29.000

Estados Unidos

Tasa de desempleo (octubre)

—

4,2%

Estados Unidos

Ingresos medios por hora (variación mensual)

—

0,1%

Domingo 8

China

IPC interanual (octubre)

—

0,9%

China

Índice de precios al productor (IPP) interanual

—

5,0%