Bitcoin cae un 4,85% y arrastra al mercado cripto: aumenta la presión vendedora al cierre semanal
— Equipo Editorial

El mercado de criptomonedas termina la semana con predominio bajista, en una corrección que afectó a Bitcoin, Ethereum y las principales altcoins. Bitcoin retrocede un 4,85% semanal y cotiza en torno a US$77.151, mientras Ethereum pierde un 5,57%. La fuerte liquidación registrada el 29 de octubre deterioró la estructura técnica y debilitó el apetito por riesgo. El mercado comienza el nuevo período con rebotes limitados, elevada incertidumbre y atención sobre los flujos de capital, la política monetaria estadounidense y la evolución de Bitcoin.
Resumen de la semana: una liquidación que cambió el escenario
La última semana de octubre dejó un cambio significativo en el comportamiento del mercado cripto. Después de varios días de negociación relativamente lateral y algunos intentos de recuperación, las principales criptomonedas experimentaron una caída pronunciada el jueves. El movimiento se extendió por buena parte del mercado y provocó una ruptura de soportes de corto plazo, acompañada por un incremento visible de la actividad negociadora en los gráficos.
La corrección no quedó limitada a Bitcoin. Ethereum, BNB y XRP también registraron retrocesos semanales, mientras que la presión alcanzó a otros activos de elevada capitalización. La fotografía general refleja una reducción de la exposición al riesgo, con diferencias importantes entre proyectos y segmentos del mercado.
La principal característica de la semana fue la pérdida de estabilidad después de un período de consolidación. Los rebotes posteriores a la liquidación no consiguieron recuperar los niveles anteriores, por lo que el mercado termina octubre con una estructura más vulnerable y con los compradores todavía sin demostrar capacidad suficiente para revertir el movimiento.
Semana en perspectiva: la Fed, las tecnológicas y el riesgo de seguridad
La presión sobre las criptomonedas tuvo varios frentes. El primero fue el cambio en las expectativas monetarias después de la reunión de la Reserva Federal del 27 y 28 de octubre. La Fed mantuvo las tasas de interés en el rango de 3,75%-4%, pero el mensaje fue interpretado como restrictivo. La persistencia de la inflación por encima del objetivo del 2% redujo las expectativas de una política monetaria más flexible y mantuvo el costo del dinero como un factor de presión para los activos de riesgo.
El segundo factor fue el deterioro del sentimiento en los mercados tecnológicos. Los resultados de Alphabet y las perspectivas de inversión en semiconductores y tecnología reavivaron las dudas sobre las valoraciones del sector, mientras que la debilidad de las acciones tecnológicas se trasladó a los futuros del Nasdaq.
La correlación entre tecnología y criptomonedas volvió a hacerse evidente: cuando los inversores redujeron exposición a activos de crecimiento, Bitcoin y las principales altcoins acompañaron el movimiento.
Sin embargo, el acontecimiento más delicado llegó el viernes 30, cuando Binance informó de un posible incidente de seguridad. Reuters señaló que la plataforma había comunicado el congelamiento de más de US$2.500 millones en activos. La noticia profundizó la incertidumbre sobre la seguridad de los exchanges y añadió un componente específico de riesgo al mercado, más allá de las variables macroeconómicas y financieras.
El impacto se reflejó rápidamente en los precios. Bitcoin alcanzó un mínimo de seis semanas de US$77.646, Ethereum llegó a un mínimo de dos meses de US$2.238,76 y BNB llegó a retroceder más de un 8% en 24 horas, según Reuters. La situación fue especialmente sensible para BNB por su vinculación directa con el ecosistema de Binance.
También fue relevante el comportamiento de los flujos institucionales. Entre el 26 y el 29 de octubre, los ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos acumularon entradas netas aproximadas de US$440,8 millones, mientras que los ETF de Ethereum registraron salidas por unos US$275,7 millones. La divergencia muestra que la corrección de precios no estuvo acompañada de una retirada uniforme del capital institucional de Bitcoin. No obstante, las entradas en fondos de BTC tampoco fueron suficientes para neutralizar la presión vendedora y el efecto de las liquidaciones.
Comportamiento del mercado cripto: Bitcoin, Ethereum y altcoins
Bitcoin terminó la semana en US$77.151,54, de acuerdo con el gráfico de cuatro horas de referencia, con una variación semanal de -4,85%. La criptomoneda había intentado sostenerse en la región de US$81.000-US$82.000, pero la aceleración de las ventas del 29 y 30 de octubre terminó desplazando el precio hacia la zona de US$76.500-US$77.000.

La caída de Bitcoin tuvo un efecto multiplicador sobre el resto del mercado. Ethereum finalizó en US$2.241,50, con un descenso semanal del 5,57%, convirtiéndose en uno de los principales exponentes de la debilidad entre los activos de mayor capitalización. Su comportamiento también reflejó una menor demanda relativa, en línea con los flujos negativos registrados por sus ETF spot.

XRP cerró en US$1,2492, con una pérdida del 2,63% en siete días. Aunque su retroceso fue inferior al de Bitcoin y Ethereum, el gráfico muestra que tampoco logró recuperar la estructura previa a la liquidación. La cotización pasó de operar por encima de US$1,30 a buscar referencias cercanas a US$1,22, antes de estabilizarse parcialmente.

BNB terminó en US$701,80, con una caída semanal del 4,77%. Su desempeño estuvo condicionado por la exposición directa al episodio de seguridad de Binance. La cotización llegó a aproximarse a US$694 durante el período de mayor presión, reflejando cómo un acontecimiento relacionado con una plataforma puede afectar tanto a la confianza en el mercado como al precio de su token asociado.

Entre las restantes criptomonedas, Solana fue una de las más perjudicadas, con un retroceso semanal del 6,14%, hasta US$95,947. Cardano perdió un 6,30%, hasta US$0,1947, mientras que Dogecoin cayó un 2,64%, hasta US$0,075730. Chainlink retrocedió un 2,43%, hasta US$11,416, y Stellar perdió un 1,37%, hasta US$0,16989.
La corrección no fue uniforme. Hyperliquid destacó con una suba semanal del 16,62%, hasta US$89,30, mientras Zcash avanzó un 6,49%, hasta US$1.254,76. También registraron resultados positivos UNUS SED LEO (+4,31%) y Monero (+1,02%). Esta dispersión evidencia que, incluso durante una fase de aversión al riesgo, algunos proyectos conservaron demanda relativa y consiguieron desacoplarse parcialmente de la tendencia dominante.
Lectura técnica y sentimiento: predominio vendedor y rebotes sin confirmación
La estructura técnica de las principales criptomonedas se deterioró durante la semana. En los cuatro gráficos H4 analizados, Bitcoin, Ethereum, BNB y XRP terminaron por debajo de sus referencias de tendencia de corto plazo, con las medias móviles mostrando una inclinación descendente. La ruptura de los niveles de consolidación anteriores favoreció la continuidad de las ventas y dejó a los compradores en una posición defensiva.
El RSI de 14 períodos ofrece una lectura consistente con esa debilidad. Bitcoin registra aproximadamente 34,7 puntos, Ethereum 37,3, BNB 37,5 y XRP 40. Ninguno ha recuperado la zona de 50, lo que confirma que el impulso comprador todavía es limitado. Aunque Bitcoin se aproxima a niveles tradicionalmente asociados con sobreventa, todavía no existe una señal técnica suficiente para anticipar un cambio de tendencia.
En Bitcoin, la región de US$76.400-US$77.000 constituye la primera referencia de soporte relevante después de los mínimos recientes. Una pérdida sostenida de esa zona podría prolongar el ajuste y abrir espacio para nuevas pruebas de precios inferiores. En sentido contrario, una recuperación de US$78.500-US$80.000 sería necesaria para comenzar a mejorar la estructura de corto plazo.
Ethereum enfrenta una situación similar. La región de US$2.170-US$2.200 aparece como referencia de soporte, mientras que la recuperación de US$2.300-US$2.350 permitiría evaluar una eventual estabilización. En XRP, el área de US$1,22 constituye una referencia inmediata, mientras que BNB necesita recuperar progresivamente la zona de US$712-US$730 para reducir la presión técnica.
El sentimiento también se deterioró. El índice Crypto Fear & Greed descendió hasta aproximadamente 29-30 puntos el viernes, desde una lectura cercana a 51 en la jornada anterior, entrando nuevamente en territorio de miedo. La magnitud del cambio refleja la velocidad con la que se deterioró la confianza después del episodio de Binance y la liquidación de posiciones apalancadas.
De acuerdo con datos de CoinGlass recogidos por CoinDesk, las liquidaciones en derivados alcanzaron aproximadamente US$1.530 millones en 24 horas. Cerca de US$1.290 millones correspondieron a posiciones largas, es decir, operadores que apostaban por subidas de precios. Este proceso de cierres forzosos amplificó el movimiento bajista y redujo el margen de maniobra para los compradores.
La diferencia entre corto y mediano plazo merece atención. En el corto plazo, la estructura es claramente bajista y los rebotes pueden continuar siendo utilizados para reducir exposición. En el mediano plazo, todavía será necesario observar si Bitcoin consigue estabilizarse y conservar una base de demanda que evite una corrección más profunda. La recuperación de los precios, por sí sola, no será suficiente: deberá estar acompañada por volumen comprador, mejora del sentimiento y una evolución más favorable de los flujos institucionales.
Qué observar la próxima semana: empleo estadounidense, elecciones y bancos centrales
La primera semana de noviembre estará marcada por una agenda macroeconómica particularmente relevante para los activos de riesgo. El mercado cripto llegará a este período con una sensibilidad elevada frente a las noticias financieras y cualquier cambio en las expectativas sobre las tasas de interés.
El lunes 2 de noviembre, el ISM manufacturero de Estados Unidos ofrecerá una nueva referencia sobre la actividad industrial. El martes 3, el informe JOLTS permitirá evaluar la evolución de las vacantes laborales y las condiciones del mercado de trabajo. Ese mismo día comenzarán a conocerse los resultados de las elecciones de medio término estadounidenses, un acontecimiento que podría generar movimientos en el dólar y en los mercados financieros.
El miércoles 4 concentrará varios indicadores importantes: el informe de empleo privado ADP, la balanza comercial estadounidense y el ISM de servicios. La evolución del sector servicios será especialmente relevante para determinar si la actividad económica continúa mostrando resistencia y si existen presiones que puedan condicionar las decisiones futuras de la Reserva Federal.
El jueves 5 se publicarán las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo, mientras que también habrá intervenciones de integrantes de la Fed. El viernes 6 llegará uno de los datos centrales de la semana: el informe oficial de empleo no agrícola (NFP), acompañado por la tasa de desempleo y la evolución de los salarios. Las previsiones disponibles contemplan 65.000 nuevos puestos de trabajo y una tasa de desempleo del 4,2%.
En el frente monetario internacional, también habrá decisiones de distintos bancos centrales. El Banco de la Reserva de Australia, el Riksbank de Suecia, el Banco de Inglaterra y el Banco de México figuran entre las instituciones con anuncios previstos. Aunque sus decisiones no determinan directamente la cotización de Bitcoin, pueden modificar las condiciones globales de liquidez y las expectativas sobre el comportamiento de las divisas y los activos de riesgo.
A nivel corporativo, los resultados y perspectivas de las grandes compañías tecnológicas seguirán siendo relevantes para medir el apetito por riesgo, especialmente después de las dudas generadas por las inversiones en inteligencia artificial y semiconductores.
Para el mercado de criptomonedas, sin embargo, habrá dos variables adicionales: la evolución de la situación de seguridad de Binance y la respuesta de los inversores institucionales. La continuidad de los flujos hacia los ETF de Bitcoin, junto con una eventual reducción de las posiciones apalancadas, podría contribuir a estabilizar los precios. Por el contrario, nuevos episodios de incertidumbre o salidas significativas de capital podrían prolongar la volatilidad.
Conclusión FyM: el mercado necesita recuperar confianza antes de buscar una recuperación
La última semana de octubre dejó algo más que una corrección de precios. El mercado cripto pasó de una fase de consolidación a un escenario de mayor fragilidad, condicionado por una combinación de política monetaria restrictiva, debilidad tecnológica, liquidaciones de derivados y un episodio de seguridad que afectó directamente a la confianza en uno de los principales exchanges del sector.
Bitcoin termina en US$77.151,54, Ethereum en US$2.241,50 y XRP en US$1,2492. Las pérdidas semanales de 4,85%, 5,57% y 2,63%, respectivamente, reflejan una corrección extendida, aunque con comportamientos diferenciados entre proyectos.
El mercado comienza noviembre sin una señal convincente de recuperación. Los próximos días estarán condicionados por la capacidad de Bitcoin para defender sus soportes, la evolución de los flujos hacia los ETF, la normalización de la situación de Binance y los nuevos datos económicos estadounidenses.
Para los operadores, la prioridad será distinguir entre un rebote técnico después de las liquidaciones y una verdadera recuperación de la demanda. Mientras Bitcoin no consiga recuperar resistencias relevantes y mejorar su estructura de corto plazo, el escenario seguirá favoreciendo la cautela. La próxima semana podría ofrecer señales más claras sobre si la caída de octubre representa una corrección transitoria o el comienzo de una fase bajista de mayor duración.