USD/JPY hoy: el yen gana terreno y el mercado pone a prueba los 154
— Equipo Editorial

El USD/JPY continúa bajo presión, aunque este martes muestra un rebote intradía hacia la zona de 154 yenes por dólar después de una fuerte caída acumulada en las últimas sesiones.
La cotización llegó a marcar en el mercado internacional niveles cercanos a 152,89, su nivel más fuerte para el yen en alrededor de siete meses, antes de recuperar parte del terreno perdido. Reuters atribuye la fortaleza de la moneda japonesa al aumento de las expectativas de una subida de tasas del Banco de Japón, la repatriación de capitales y el desarme de posiciones de carry trade.
La fotografía técnica confirma que el movimiento de fondo sigue siendo bajista para el USD/JPY, pero también muestra una primera recuperación de corto plazo. En cuatro horas, el par se encuentra alrededor de 154,14, muy por debajo de los máximos próximos a 160 observados a comienzos del período analizado. En 15 minutos, en cambio, el precio recuperó posiciones desde la zona de 153,3 hasta 154,14, señal de que los compradores del dólar intentan estabilizar el mercado.
El yen gana fuerza mientras el BoJ cambia las expectativas
El principal factor detrás de la caída del USD/JPY es el cambio en las expectativas sobre la política monetaria japonesa.
El mercado está aumentando de manera significativa la probabilidad de que el Banco de Japón eleve nuevamente sus tasas en la reunión del 17 y 18 de septiembre. Los operadores descuentan mayoritariamente una subida de 25 puntos básicos.
La moneda japonesa acumula aproximadamente un 4% de apreciación desde la semana pasada, una velocidad de movimiento que está obligando a muchos inversores a cerrar posiciones que apostaban por una depreciación prolongada del yen.
La situación supone un cambio relevante respecto de apenas unas semanas atrás. El USD/JPY había alcanzado niveles cercanos a 164 yenes por dólar antes de las medidas de intervención coordinadas entre Japón y Estados Unidos. Ahora el mercado está incorporando un escenario muy diferente: mayores tasas japonesas, un yen más fuerte y una reducción progresiva del diferencial de rendimiento que durante años favoreció las operaciones de carry trade.
El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, ya había señalado que el organismo debatiría una eventual subida de tasas en septiembre, dependiendo de la evolución de la economía y de los riesgos inflacionarios.
El cambio de expectativas también encuentra respaldo en los datos económicos japoneses. El crecimiento del PIB del segundo trimestre fue revisado al alza hasta una tasa anualizada de 1,4%, frente al 1,1% inicialmente estimado, mientras que los salarios reales avanzaron 2,4% interanual en julio. Estos datos reducen parte de los argumentos para mantener una política monetaria extremadamente expansiva.
El gráfico de cuatro horas muestra un cambio estructural
La señal más importante proviene del gráfico H4.

El USD/JPY mantiene una clara secuencia descendente desde la zona de 160, con máximos y mínimos decrecientes. La caída llevó al par hasta aproximadamente 153,28, antes de producirse el rebote actual hacia 154,14.
La cotización permanece por debajo de las principales medias móviles y en la mitad inferior de las bandas de Bollinger. Más importante todavía, el RSI(14) se encuentra en 30,97, prácticamente sobre el umbral de sobreventa.
Esto no significa necesariamente que el USD/JPY haya encontrado un piso. Sí indica que la presión vendedora acumulada es elevada y que aumenta la posibilidad de períodos de consolidación o rebotes técnicos, especialmente después de una depreciación tan rápida del dólar frente al yen.
La zona de 153,30-153,50 aparece así como un soporte inmediato relevante. Mientras el par consiga mantenerse por encima de esa región, el rebote podría extenderse. Pero una ruptura clara por debajo volvería a poner en primer plano los mínimos recientes y reforzaría la tendencia bajista de fondo.
El contexto contrasta radicalmente con el escenario descrito por Forex y Mercados apenas semanas atrás, cuando el USD/JPY se aproximaba nuevamente a 160 y el riesgo de intervención japonesa dominaba la negociación. “Japón: el yen vuelve a acercarse a 160 y reabre el riesgo de intervención”
El rebote intradía no cambia todavía la tendencia
El gráfico de 15 minutos presenta una lectura considerablemente diferente.

Después de tocar la zona de 153,05-153,10, el USD/JPY comenzó una recuperación progresiva. El movimiento permitió superar 153,50, posteriormente 153,90 y finalmente alcanzar 154,15. Desde el mínimo observado en este tramo hasta el máximo registrado, la recuperación ronda el 0,7%.
El RSI de 15 minutos se encuentra en 61,64, muy por encima del nivel observado en cuatro horas. Esta divergencia es importante: mientras el marco H4 continúa mostrando una presión bajista considerable, el intradía evidencia una recuperación del momentum comprador.
La lectura más prudente es que el mercado está atravesando un rebote dentro de una tendencia todavía bajista, no necesariamente iniciando una nueva fase alcista del dólar.
Para que esa interpretación cambie, el par debería recuperar resistencias superiores y comenzar a construir una secuencia sostenida de máximos y mínimos crecientes también en H4. Hasta entonces, los movimientos de corto plazo pueden interpretarse como ajustes de posiciones después de la fuerte apreciación del yen.
El análisis coincide con la lectura de MUFG, que destacó que el USD/JPY rompió por debajo de 155 después de varios intentos y que esa ruptura aceleró la caída en aproximadamente un yen adicional.
El carry trade vuelve a convertirse en el centro del mercado
La fortaleza del yen tiene implicancias que exceden al propio USD/JPY.
Durante años, los inversores utilizaron al yen como moneda de financiación debido a sus bajos tipos de interés. El capital obtenido mediante préstamos en yenes era posteriormente colocado en activos de mayor rendimiento, especialmente en Estados Unidos y otros mercados desarrollados.
Cuando el yen comienza a apreciarse rápidamente, esa operación pierde atractivo por dos vías: aumenta el coste relativo de financiarse en Japón y, además, las posiciones abiertas sufren pérdidas cambiarias.
Reuters señala que el volumen de endeudamiento transfronterizo en yenes alcanzó unos 360 billones de yenes, equivalentes a aproximadamente USD 2,35 billones, en marzo. Esto ayuda a explicar por qué una apreciación rápida de la moneda japonesa puede generar movimientos amplificados cuando los inversores comienzan a deshacer posiciones.
El riesgo no es necesariamente una repetición del episodio de desarme del carry trade observado en 2024, pero sí existe la posibilidad de que una aceleración adicional del yen obligue a reducir exposición en activos financiados en moneda japonesa.
Eso podría aumentar la volatilidad en acciones, bonos y otros activos de riesgo, particularmente si coincide con un deterioro del apetito global por riesgo.
El dólar también enfrenta la prueba del IPC estadounidense
La otra mitad de la ecuación está en Estados Unidos.
El mercado espera el IPC de agosto este viernes, mientras la Reserva Federal celebrará su próxima reunión el 15 y 16 de septiembre. La fortaleza de los datos laborales estadounidenses de agosto había reducido las expectativas de una relajación agresiva de la política monetaria, pero ahora los inversores necesitan evaluar si la inflación mantiene una trayectoria compatible con una Fed más restrictiva.
La situación genera una tensión interesante para el USD/JPY. Si el CPI resulta elevado, los rendimientos estadounidenses podrían recuperar terreno y ofrecer cierto respaldo al dólar. Si, por el contrario, la inflación confirma una moderación, el diferencial de tasas entre Estados Unidos y Japón podría comenzar a jugar todavía más a favor del yen.
El comportamiento reciente del dólar ya muestra que el mercado está dejando atrás parte del excepcional respaldo que recibió durante el período de mayor debilidad del yen. Forex y Mercados había señalado recientemente que el petróleo y las expectativas de tasas estaban provocando una redistribución del riesgo entre activos y regiones. “Mercados financieros: petróleo y tasas reordenan el riesgo”
El petróleo añade otra variable. El Brent superó hoy los USD 100 durante la sesión, aumentando el riesgo de inflación importada en las principales economías. Para Japón, un yen más fuerte puede funcionar como amortiguador porque reduce el coste en moneda local de las importaciones energéticas.
Lectura de mercado: el yen gana, pero el rebote del dólar importa
La combinación de los dos gráficos permite separar claramente las señales.
En H4, el USD/JPY sigue bajista. El precio está muy por debajo de las medias móviles, la estructura conserva máximos y mínimos descendentes y el RSI en 30,97 refleja una presión vendedora elevada.
En M15, la situación es diferente. El precio recuperó terreno desde la zona de 153,3 hasta 154,14 y el RSI subió hasta 61,64. Los compradores están intentando construir una recuperación, pero todavía no han cambiado la estructura dominante.
La interpretación que mejor encaja con ambas temporalidades es, por ahora, la de rebote técnico dentro de una tendencia bajista.
El mercado está descontando una combinación que hace unas semanas parecía mucho menos probable: un Banco de Japón más dispuesto a subir tasas, un yen respaldado por repatriación de capitales y un posible desarme del carry trade. A esto se suma la expectativa de que las autoridades japonesas continúen vigilando de cerca los movimientos cambiarios.
El antecedente de la intervención sigue siendo relevante. Forex y Mercados ya documentó que Japón destinó JPY 15,4 billones, unos USD 96.500 millones, a comprar yenes entre finales de julio y agosto para contener la depreciación de la moneda.
Ahora, sin embargo, el mercado está consiguiendo algo que las intervenciones por sí solas no habían logrado: una apreciación del yen apoyada también por expectativas de política monetaria.
En este contexto, el comportamiento del oro y de Bitcoin también será relevante para medir si la fortaleza del yen forma parte de un movimiento más amplio de reducción de riesgo o responde principalmente a factores específicos de Japón.
Qué deben vigilar los operadores
La primera referencia está en 154,00. La capacidad del USD/JPY para mantenerse por encima de ese nivel determinará si el rebote intradía consigue consolidarse.
Por debajo, la zona de 153,30-153,50 es el soporte técnico más relevante del movimiento actual. Una ruptura confirmada volvería a colocar el foco en los mínimos recientes y reforzaría la tendencia bajista.
En sentido contrario, una recuperación sostenida de 154,50-155,00 comenzaría a cuestionar la aceleración bajista de las últimas sesiones. El nivel de 155 adquiere además importancia psicológica después de haber actuado recientemente como una zona de soporte que finalmente cedió.
Pero el factor decisivo será macroeconómico. El mercado deberá combinar la lectura del IPC estadounidense con las expectativas sobre la reunión del Banco de Japón. Una inflación estadounidense más firme podría sostener los rendimientos y limitar la apreciación del yen; una inflación más moderada, junto con señales hawkish del BoJ, aumentaría la presión sobre el USD/JPY.
Conclusión FyM
El USD/JPY atraviesa una transformación importante. El mercado pasó en pocas semanas de temer una nueva intervención para frenar la debilidad del yen a descontar una posible subida de tasas del Banco de Japón y un nuevo proceso de apreciación de la moneda japonesa.
La señal más importante no está en el rebote intradía hacia 154,14, sino en la estructura de cuatro horas: mientras el RSI permanece cerca de sobreventa y el precio continúa por debajo de sus medias, la tendencia dominante sigue favoreciendo al yen.
El rebote de corto plazo merece atención porque puede prolongarse después de una caída tan rápida, pero todavía necesita confirmación en temporalidades superiores para convertirse en un cambio de tendencia.
Durante las próximas sesiones, la combinación de 153,30-153,50 como soporte, 154,50-155 como resistencia, el CPI estadounidense y la reunión del BoJ será el principal mapa para los operadores. Si el yen continúa fortaleciéndose mientras el carry trade se desarma, el movimiento podría dejar de ser exclusivamente cambiario y comenzar a transmitirse al conjunto de los mercados globales.