Oro hoy: el XAU/USD cae más de 2% y toca mínimos de dos semanas
— Equipo Editorial

El oro sufrió una fuerte corrección este martes y llevó al XAU/USD hacia la zona de US$4.360 por onza, presionado por el repunte de los rendimientos de los bonos estadounidenses y la fortaleza del dólar.
La jornada estuvo marcada por un cambio brusco en las expectativas de política monetaria. El rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años escaló hasta 4,8%, mientras el mercado elevó nuevamente las probabilidades de una suba de tasas de la Reserva Federal en septiembre. En este contexto, el oro, que no genera intereses, perdió atractivo frente a los activos denominados en dólares y amplificó la caída mediante ventas técnicas. El oro spot llegó a US$4.360,39 por onza, con un descenso superior al 2%, mientras los futuros estadounidenses retrocedieron 1,6%, hasta US$4.409,30.
El movimiento representa un giro significativo respecto del comportamiento observado durante buena parte de agosto. El metal había encontrado apoyo en la debilidad del dólar y en la expectativa de condiciones monetarias menos restrictivas, llegando a superar los US$4.600 por onza. Pero el mensaje más restrictivo de la Fed y el deterioro del mercado global de bonos modificaron rápidamente ese equilibrio. Bloomberg también ha señalado que el fortalecimiento del dólar constituye un obstáculo directo para el oro, mientras que los cambios en las expectativas de tasas han aumentado la volatilidad del metal.
El oro rompe soportes y acelera la corrección
La estructura intradía del XAU/USD muestra una sesión claramente bajista. El precio comenzó cerca de la zona de US$4.420-4.430 y posteriormente aceleró la caída, con una secuencia de velas descendentes que llevó al metal hacia aproximadamente US$4.324 antes de producirse una recuperación.

En el dato observado en el gráfico de 15 minutos, el XAU/USD se ubicaba alrededor de US$4.366,06. Desde el mínimo intradía cercano a US$4.324, el rebote alcanza aproximadamente 0,97%, aunque todavía deja al metal muy por debajo de los máximos registrados durante las primeras horas de negociación.
La recuperación desde los mínimos es relevante, pero por ahora no modifica la estructura técnica dominante. El precio continúa por debajo de sus principales medias móviles representadas en el gráfico y el RSI de 14 períodos se situaba en 44,59, una lectura que refleja recuperación desde niveles débiles, pero sin entrar todavía en una zona de fortaleza compradora.
La dinámica también encaja con la corrección que comenzó a finales de agosto. Reuters informó que el oro había perdido más de 3% el viernes después de los comentarios del presidente de la Fed, Kevin Warsh, y que posteriormente había continuado retrocediendo hasta alcanzar mínimos de casi dos semanas.
La Fed vuelve a dominar la cotización del oro
La principal explicación detrás de la caída del oro hoy está en las tasas de interés.
El mercado está reconsiderando la trayectoria de la política monetaria estadounidense después de que Warsh señalara que la Fed podría necesitar subir las tasas nuevamente si la inflación no muestra una mejora convincente. Las probabilidades implícitas de una suba en septiembre llegaron a alrededor del 68%, frente a aproximadamente 35% antes de sus comentarios, según los datos recogidos.
La mecánica es especialmente importante para entender por qué el oro está reaccionando con tanta intensidad. Cuando aumentan los rendimientos reales y nominales de los bonos, mantener oro implica un mayor costo de oportunidad, porque el metal no ofrece un rendimiento periódico. Si además el dólar se fortalece, el oro se vuelve más caro para los compradores que utilizan otras monedas.
La presión es, por tanto, doble: mayores tasas y un dólar más fuerte.
Esta relación ya había quedado demostrada durante las jornadas anteriores. A mediados de agosto, el oro había avanzado con fuerza cuando el dólar perdió terreno y los rendimientos del Treasury retrocedieron después del anuncio del Tesoro estadounidense sobre mayores operaciones de recompra de deuda.
El mercado de bonos se convierte en el principal enemigo del metal
La caída del oro no puede analizarse de forma aislada. El movimiento forma parte de una venta global de bonos que está elevando los costos de financiación en las principales economías.
El Treasury estadounidense a 10 años llegó al 4,8%, su nivel más elevado desde comienzos de 2025, mientras los rendimientos también subieron con fuerza en Japón y Europa. El Financial Times describió la sesión como una profundización de la liquidación global de bonos, impulsada por el aumento de las expectativas de inflación y las apuestas a nuevas subas de tasas.
El problema para el oro es que un entorno de yields crecientes puede desplazar capital hacia instrumentos de renta fija que ahora ofrecen una remuneración más atractiva. Esa competencia es particularmente importante después de que el metal acumulara una fuerte subida durante agosto.
Ahora, el mercado está evaluando cuánto de aquella fortaleza dependía de unas expectativas monetarias que han cambiado rápidamente.
Petróleo, inflación y geopolítica complican el escenario
La paradoja actual es que el oro está cayendo pese a que el entorno geopolítico continúa siendo favorable, en principio, para los activos refugio.
La explicación está en el petróleo. El crudo Brent avanzó más de 2% y superó los US$92 por barril, en un contexto de nuevas tensiones entre Estados Unidos e Irán. El incremento del precio de la energía está reavivando los temores de inflación y, por extensión, las expectativas de una política monetaria más restrictiva.
Esto genera una dinámica particularmente incómoda para el oro. La incertidumbre geopolítica normalmente incrementa la demanda de refugio, pero si el shock energético eleva la inflación y provoca un salto de los rendimientos, el efecto negativo de las tasas puede superar temporalmente el beneficio defensivo.
Es una situación diferente a la observada cuando el oro subió con fuerza a mediados de agosto, momento en que el descenso de los rendimientos y del dólar permitió que el componente de refugio se combinara con expectativas monetarias favorables.
Lectura de mercado: ¿el oro está iniciando una tendencia bajista?
Todavía es prematuro concluir que el oro haya iniciado una tendencia bajista estructural. Lo que sí está ocurriendo es una corrección significativa dentro de una tendencia que había llevado al metal a niveles históricamente elevados.
La zona de US$4.360 adquiere ahora relevancia porque coincide con el nivel en el que se encontraba el mercado durante la jornada y con la referencia del mínimo de dos semanas. Por debajo, la zona de US$4.324 aparece como el mínimo intradía observado en la estructura técnica actual. Una pérdida sostenida de esa área podría profundizar la presión vendedora.
Por el contrario, una recuperación consistente de US$4.400 sería una primera señal de estabilización. Para que el escenario técnico mejore de manera más convincente, el precio debería recuperar progresivamente las zonas de resistencia superiores y, especialmente, demostrar que el aumento de los rendimientos no continuará ejerciendo presión.
El RSI en 44,59 también ofrece una lectura interesante. El indicador se encuentra lejos de una condición extrema de sobreventa, por lo que la caída todavía tiene margen técnico antes de alcanzar una situación en la que los vendedores estén claramente agotados. Esto significa que un rebote intradía no necesariamente implica un cambio de tendencia.
Qué puede pasar con el oro en las próximas sesiones
El mercado llega a una semana especialmente sensible para el XAU/USD. Los inversores tendrán que procesar nuevos datos sobre empleo e inflación estadounidenses, mientras continúan siguiendo los rendimientos del Treasury y las expectativas implícitas de tasas de la Fed.
El informe laboral será especialmente importante porque puede determinar si la economía estadounidense mantiene suficiente fortaleza como para soportar una política monetaria más restrictiva. Los mercados esperan una recuperación de las nóminas no agrícolas después de la debilidad registrada en julio.
Una combinación de empleo sólido, inflación persistente y rendimientos elevados mantendría al oro bajo presión. En cambio, señales claras de deterioro económico capaces de reducir las expectativas de subas de tasas podrían permitir que los compradores recuperen el control.
Aquí aparece nuevamente la tensión central del mercado: el oro necesita que las tasas reales y el dólar dejen de subir, pero el petróleo y la inflación están dificultando precisamente ese escenario.
Conclusión FyM
El movimiento del oro hoy representa más que una simple toma de beneficios. El mercado está reajustando el precio del metal frente a un escenario en el que la Fed vuelve a contemplar una política monetaria más restrictiva, los rendimientos estadounidenses alcanzan máximos relevantes y el dólar recupera fuerza.
La reacción técnica confirma esa presión: después de caer hacia la zona de US$4.324, el XAU/USD logró recuperar terreno y cerrar la fase observada alrededor de US$4.366, pero todavía permanece lejos de recuperar la estructura alcista perdida durante la sesión.
Para los operadores, la variable decisiva ya no será solamente la demanda de refugio. Habrá que vigilar rendimientos reales, dólar, petróleo y datos de empleo como un único conjunto de señales. Mientras los bonos continúen vendiéndose y el mercado incremente las apuestas por una Fed más restrictiva, cualquier recuperación del oro deberá superar una resistencia macroeconómica considerable.
La próxima prueba será determinar si la zona de US$4.324 funciona como soporte capaz de detener la corrección o si el mercado necesita buscar niveles inferiores antes de encontrar nuevamente compradores.