EUR/USD hoy: el PMI de EE.UU. sostiene al dólar mientras el mercado espera el NFP de mañana

— Equipo Editorial

EUR/USD hoy: el PMI de EE.UU. sostiene al dólar mientras el mercado espera el NFP de  mañana

El EUR/USD avanza hacia 1,1623 este jueves, pero el movimiento alcista del euro pierde fuerza después de una batería de datos que dejó señales contrapuestas a ambos lados del Atlántico.

La atención del mercado se desplazó desde los PMI (Índice de Gestores de Compras) europeos hacia los indicadores estadounidenses, especialmente el ISM (en español Instituto de Gestión de Suministros) de servicios. Mientras la actividad de la eurozona continúa creciendo a un ritmo moderado, Estados Unidos mostró una aceleración más contundente del sector servicios, aunque con un componente laboral todavía débil.

El resultado mantiene abierta la discusión sobre el diferencial de política monetaria entre el BCE y la Reserva Federal y deja al NFP (en español Nóminas No Agrícolas) de mañana como el próximo gran catalizador para el EUR/USD.

Europa mantiene el crecimiento, pero pierde algo de impulso

Los datos de agosto mostraron una economía europea todavía expansiva, aunque con una intensidad inferior a la prevista. El PMI de servicios de la zona euro cayó a 51,6 puntos desde 51,7, mientras que el PMI compuesto de S&P Global se ubicó en 52,0, frente al 52,1 esperado y anterior. Al permanecer por encima de 50, ambos indicadores continúan señalando expansión, pero sin una aceleración significativa.

La composición regional tampoco fue homogénea. España presentó un PMI de servicios de 57,8, aunque por debajo del 59,0 esperado, mientras Francia permaneció en contracción con 48,0 puntos, frente al 48,4 previsto. Alemania registró 49,7, mejor que el 48,5 esperado, aunque todavía por debajo del umbral de expansión.

La lectura coincide con el análisis de varios medios especializados, que destacaron que el crecimiento del sector servicios de la eurozona se desaceleró hasta un mínimo de dos meses, aunque la actividad privada general permaneció estable.

Al mismo tiempo, el empleo en servicios alcanzó su ritmo de crecimiento más rápido en ocho meses y el sector manufacturero mostró una recuperación importante.

Esta combinación es relevante para el euro porque no ofrece una señal inequívocamente alcista. La economía europea evita una nueva pérdida de actividad, pero tampoco genera un impulso suficientemente fuerte como para modificar por sí solo las expectativas monetarias. El problema para el BCE es que la actividad sigue resistiendo mientras las presiones de precios vuelven a ganar importancia.

Ese contexto ya había comenzado a modificar la lectura del mercado tras la aceleración de la inflación europea.

Estados Unidos ofrece una señal más sólida de actividad

El contraste fue más evidente en Estados Unidos. El PMI de servicios de S&P Global se ubicó en 56,5 puntos, frente al 56,8 esperado, mientras que el PMI compuesto permaneció en 56,0, en línea con la previsión y por encima del 54,5 registrado anteriormente.

Pero el dato con mayor capacidad para mover las expectativas de tasas fue el ISM de servicios, que avanzó hasta 55,4 puntos desde 54,1, superando también el 54,1 previsto. El indicador confirma que el sector servicios -el principal componente de la economía estadounidense- mantiene un ritmo de expansión considerablemente superior al observado en Europa.

Reuters destacó precisamente esta fortaleza: los nuevos pedidos del sector servicios estadounidense subieron hasta 60,9, su nivel más elevado desde febrero de 2023, mientras que el índice de precios pagados aumentó hasta 72,6 desde 70,3.

El dato refuerza la percepción de que la demanda sigue siendo resistente y que las presiones inflacionarias pueden permanecer elevadas.

Para el dólar, sin embargo, existe una contradicción importante. El subíndice de empleo del ISM quedó en 47,8 puntos, por debajo de 50 y también inferior al 48,3 previsto. Es decir, las empresas de servicios están recibiendo más pedidos y enfrentando mayores presiones de costos, pero no están incrementando sus plantillas al mismo ritmo.

Esta divergencia entre actividad fuerte y empleo débil es precisamente lo que convierte al NFP en un dato decisivo. Si el informe laboral confirma que la debilidad del empleo es más profunda de lo que sugieren los indicadores de actividad, las expectativas sobre la Fed podrían volver a girar hacia una postura menos restrictiva.

Si, en cambio, las nóminas muestran una recuperación significativa, el mercado tendrá más argumentos para mantener una política monetaria estadounidense elevada durante más tiempo.

La evolución reciente del dólar ya había reflejado este cambio de expectativas.

El EUR/USD recupera terreno, pero enfrenta una prueba técnica

El comportamiento intradía muestra que el mercado está intentando reconstruir el impulso comprador sobre el euro. El EUR/USD llegó a cotizar alrededor de 1,1623-1,1624, después de haber encontrado demanda durante la sesión.

En el gráfico de cuatro horas, el par mantiene una estructura de recuperación desde la zona de 1,1570-1,1580 y actualmente se encuentra cerca de 1,1623.

El RSI(14) se ubica en aproximadamente 58,9, una lectura que refleja fortaleza compradora, pero todavía lejos de una condición extrema de sobrecompra.

En el gráfico de 15 minutos, el movimiento es más contundente: el EUR/USD alcanzó aproximadamente 1,1627, mientras el RSI se mantiene cerca de 65,2.

Esto confirma que el impulso intradía sigue siendo favorable al euro, aunque la proximidad de niveles superiores aumenta el riesgo de consolidación antes del próximo catalizador.

La zona de 1,1630-1,1650 aparece así como un área inmediata de referencia. Una ruptura sostenida permitiría argumentar que el mercado está absorbiendo el fortalecimiento de las expectativas de tasas estadounidenses sin abandonar la recuperación del euro. Por debajo, la región de 1,1600 adquiere importancia como referencia de corto plazo.

La dinámica recuerda a episodios anteriores en los que el EUR/USD logró recuperar terreno después de datos estadounidenses que modificaron las expectativas sobre la Fed.

El NFP será la verdadera prueba para el dólar

El mercado llega al viernes con una combinación particularmente sensible. Por un lado, Estados Unidos acaba de mostrar una expansión sólida del sector servicios y un componente de precios ISM de 72,6, una señal incómoda para una Reserva Federal que busca evitar que la inflación vuelva a acelerarse. Por otro, el componente laboral del mismo indicador permanece por debajo de 50 y las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo fueron de 206.000, ligeramente por encima de las 205.000 previstas.

El calendario para este viernes apunta a 55.000 nuevas nóminas no agrícolas, frente a una caída previa de 23.000, mientras que la tasa de desempleo prevista es de 4,1%. También se espera un crecimiento mensual de los ingresos medios por hora de 0,3% y un aumento de las nóminas privadas no agrícolas de 50.000.

Reuters maneja una expectativa muy similar, con un rebote de aproximadamente 56.000 empleos después de la caída de 23.000 registrada en julio. La agencia también señaló que la debilidad del componente laboral del ISM introduce un riesgo bajista para el dato de nóminas.

Por eso, la reacción del EUR/USD no dependerá simplemente de si el NFP supera o no las previsiones. Será necesario analizar simultáneamente empleo, desempleo y salarios.

Un dato de empleo débil acompañado de salarios moderados sería la combinación más favorable para el euro, porque reduciría la presión sobre la Fed para mantener una postura restrictiva. En cambio, un NFP claramente superior a 55.000, especialmente si viene acompañado por salarios firmes y una tasa de desempleo estable o inferior, podría fortalecer nuevamente al dólar.

El mercado ya ha demostrado que las cifras laborales pueden provocar movimientos abruptos en este cruce. En julio, un NFP estadounidense considerablemente inferior a las expectativas llevó al EUR/USD a registrar una fuerte reacción alcista, una referencia que explica por qué los operadores están reduciendo la importancia de los indicadores secundarios y concentrándose ahora en el informe oficial.

Lectura de mercado

La señal dominante de esta jornada no es todavía un cambio definitivo de tendencia, sino una recomposición de expectativas. Europa continúa creciendo, pero a un ritmo moderado; Estados Unidos conserva una ventaja clara en actividad, aunque su mercado laboral muestra grietas.

Eso genera un escenario menos sencillo para el EUR/USD. La fortaleza estadounidense favorece al dólar por crecimiento relativo y por el potencial de una Fed más restrictiva, mientras que la inflación europea y la perspectiva de una política más firme del BCE limitan la posibilidad de una depreciación sostenida del euro.

Además, el entorno global de tasas sigue siendo relevante. Los mercados están incrementando las probabilidades de una subida de 25 puntos básicos de la Fed en septiembre, mientras los rendimientos de los bonos estadounidenses y europeos continúan siendo sensibles a la combinación de inflación, energía y política monetaria.

En este contexto, el avance del EUR/USD hacia 1,1623 parece responder más a la pérdida relativa de impulso del dólar y a la búsqueda de posiciones antes del empleo estadounidense que a una señal inequívoca de fortaleza estructural del euro.

Conclusión FyM

El mercado cambiario llega al NFP con dos narrativas enfrentadas: Estados Unidos conserva una actividad mucho más robusta, pero su mercado laboral empieza a mostrar señales de fragilidad; Europa crece menos, aunque la inflación mantiene al BCE bajo presión.

Para las próximas sesiones, la clave estará en determinar cuál de esas dos fuerzas terminará dominando. El EUR/USD necesita superar y consolidarse por encima de la zona de 1,1630-1,1650 para transformar el rebote actual en una señal técnica más convincente. En sentido contrario, una pérdida de 1,1600 volvería a colocar el foco sobre la zona de 1,1570-1,1580.

Pero la verdadera definición llegará con el empleo estadounidense. Un NFP débil reforzaría la posibilidad de que el dólar pierda terreno y podría extender la recuperación del EUR/USD; un dato sólido, especialmente acompañado por salarios firmes, devolvería el protagonismo a la Fed y al diferencial de tasas. Hasta entonces, el movimiento del euro debe interpretarse como una fase de posicionamiento antes de uno de los datos macroeconómicos más importantes de la semana.