AUD/USD se prepara para la decisión del RBA: el mercado pone a prueba el nivel de 0,7020
— Equipo Editorial

El dólar australiano llega a la decisión de tasas del Banco de la Reserva de Australia (RBA) con una estructura técnica todavía débil en el mediano plazo, aunque con un rebote intradía que llevó al AUD/USD nuevamente hacia 0,7020-0,7022. El mercado espera que el RBA eleve la tasa de efectivo desde 4,35% hasta 4,60%, después de que la inflación subyacente permaneciera elevada y aumentaran los riesgos inflacionarios. La decisión, prevista para mañana 29 de septiembre, será relevante no solo por el movimiento de 25 puntos básicos, sino por el tono que adopte el banco central respecto de nuevas subidas y por la reacción posterior del dólar australiano.
El mercado llega a la decisión con expectativas de endurecimiento
La reunión del RBA se produce después de que la autoridad monetaria mantuviera la tasa en 4,35% en agosto. En aquella reunión, el banco central señaló que la inflación continuaba siendo demasiado elevada, mientras la economía doméstica operaba por encima de su capacidad y el mercado laboral seguía relativamente ajustado.
La información del calendario económico muestra un cambio importante respecto de las reuniones anteriores. Después de permanecer en 4,35% en mayo, junio y agosto, la previsión para la reunión del 29 de septiembre apunta a 4,60%, lo que implica una subida de 25 puntos básicos. La secuencia anterior había llevado la tasa desde 3,60% a finales de 2025 hasta 4,35% en agosto de 2026.
El cambio de expectativas no responde solamente a la inflación. Reuters informó que las autoridades del RBA han advertido recientemente que algunos de los riesgos alcistas sobre los precios que preocupaban al banco central comienzan a materializarse, mientras el conflicto en Oriente Medio y el encarecimiento de la energía agregan presión al escenario inflacionario.
Inflación, energía y una economía que todavía resiste
La inflación constituye el principal argumento detrás de la expectativa de una nueva subida. El RBA registra actualmente una inflación de 3,5% interanual para julio, todavía por encima del objetivo de 2%-3%, mientras la inflación subyacente -medida por la media recortada- se situaba en torno a 3,6%.
La situación es particularmente sensible porque el endurecimiento monetario llega en un momento en el que la economía australiana no muestra una contracción pronunciada. El PIB del segundo trimestre creció 0,4% trimestral y 2,1% interanual, según los datos recogidos previamente por FyM, superando las expectativas aunque con una composición menos contundente de lo que podría sugerir la cifra principal.
Ese comportamiento ayuda a explicar por qué el mercado está dando mayor peso a la inflación que a una eventual necesidad de estimular el crecimiento. Una economía que mantiene actividad mientras los precios continúan por encima del objetivo deja menos espacio para una política monetaria expansiva.
Además, el petróleo se ha convertido en un factor adicional. Reuters ha señalado que los mayores precios energéticos y los riesgos derivados de las tensiones en Oriente Medio complican la tarea del RBA, al elevar potencialmente los costos de producción y transporte.
La relación entre materias primas, inflación y política monetaria también resulta relevante para el oro, especialmente porque los cambios en las expectativas de tasas pueden modificar los rendimientos reales y el costo de oportunidad de mantener metales preciosos.
AUD/USD: rebote técnico, pero tendencia de fondo todavía vulnerable
El gráfico de cuatro horas muestra una estructura considerablemente más débil que la observada en el corto plazo. El AUD/USD cotiza alrededor de 0,70214, mientras el RSI(14) se sitúa en 37,88, todavía por debajo de la zona neutral de 50.

La secuencia técnica es significativa: después de una fuerte caída desde la zona de 0,7140-0,7145, el par encontró soporte alrededor de 0,7000-0,7010 y comenzó a estabilizarse. Sin embargo, el precio continúa por debajo de la media móvil descendente visible en el gráfico de cuatro horas, lo que mantiene abierta la posibilidad de que el rebote sea todavía una recuperación dentro de una estructura bajista.
En el gráfico de 15 minutos la fotografía es diferente. El AUD/USD consiguió recuperar terreno desde la zona próxima a 0,7007 y llegó nuevamente hacia 0,7024-0,7025, antes de retroceder hacia 0,70217.

El RSI de este marco temporal se encuentra en 56,19, señal de que el impulso inmediato mejoró, aunque todavía no aparece una condición de sobrecompra.
La zona de 0,7020-0,7025 adquiere así importancia en las próximas horas. Una permanencia por encima de ese rango permitiría al mercado evaluar una recuperación adicional; una pérdida nuevamente de 0,7010 y, especialmente, de 0,7000 devolvería el foco a los mínimos recientes.
Qué está descontando el mercado antes del RBA
La expectativa de una subida a 4,60% ya está ampliamente incorporada al escenario de mercado. Reuters informó que tres de los cuatro grandes bancos australianos habían incorporado otra subida de tasas a sus previsiones para 2026 después de los últimos datos de inflación.
Más recientemente, el mismo medio de comunicación señaló que los mercados estaban asignando una probabilidad cercana al 95% a una subida hasta 4,60% en la reunión de septiembre, con expectativas de que la tasa pudiera alcanzar 4,85% a comienzos de 2027.
Eso cambia la interpretación de la reacción del AUD.
Si el RBA efectivamente sube 25 puntos básicos, el movimiento por sí solo podría generar una reacción limitada si la decisión ya está completamente descontada. En ese escenario, el foco pasaría rápidamente al comunicado, al diagnóstico sobre inflación y actividad y, especialmente, a cualquier señal respecto de una nueva subida.
Por el contrario, una decisión distinta de la esperada podría producir una reacción mucho más abrupta debido a la elevada sensibilidad del AUD a la trayectoria futura de las tasas.
El antecedente inmediato también importa. En agosto, las minutas mostraron que el directorio estaba dividido: algunos miembros consideraban que una subida podía ser necesaria debido a los riesgos inflacionarios, mientras otros entendían que una tasa de 4,35% ya estaba ayudando a desacelerar la economía y permitía esperar más información.
La decisión de septiembre, por tanto, no debe analizarse únicamente como un movimiento de 25 puntos básicos. También puede revelar cuánto ha cambiado ese equilibrio interno.
La reacción frente al dólar será clave
Para el AUD/USD, la lectura tendrá que hacerse en términos relativos. Una subida del RBA puede favorecer al dólar australiano, pero el resultado final dependerá de cuánto de esa decisión ya esté reflejado en los precios y de cómo evolucionen simultáneamente las expectativas sobre la Reserva Federal.
En este contexto, el comportamiento del dólar estadounidense será una variable fundamental. El USD continúa siendo el principal componente de liquidez del mercado cambiario mundial y sus movimientos afectan directamente a las monedas de materias primas y a los activos sensibles al ciclo global.
Por eso, incluso un RBA restrictivo podría no producir una apreciación sostenida del AUD si el mercado interpreta que las tasas estadounidenses permanecerán elevadas o si aumenta la demanda global por dólares.
La reacción también podría trasladarse a otros mercados. Tasas australianas más altas pueden modificar los diferenciales de rendimiento frente a Estados Unidos, Nueva Zelanda y Japón, mientras que el comportamiento de las commodities continuará siendo relevante para una economía estrechamente vinculada al ciclo global de materias primas.
Lectura de mercado: la decisión importa, pero más importa lo que viene después
El escenario actual presenta una combinación de expectativas elevadas y una estructura técnica todavía frágil.
Por un lado, el mercado llega prácticamente preparado para una subida de 25 puntos básicos. Por otro, el AUD/USD continúa por debajo de referencias técnicas importantes en el gráfico de cuatro horas. Esa divergencia explica por qué una reacción inicialmente alcista no necesariamente implicaría un cambio de tendencia.
El nivel de 0,7020 aparece como una referencia inmediata, mientras que 0,7000-0,7010 concentra el soporte más cercano. Por encima, una recuperación sostenida debería enfrentarse nuevamente con la zona de 0,7030-0,7050 antes de poder cuestionar niveles superiores.
La clave será determinar si el RBA está reaccionando a una inflación temporalmente elevada o si considera que las presiones sobre los precios pueden mantenerse durante un período suficientemente prolongado como para justificar más endurecimiento monetario.
Qué deben vigilar los operadores tras la decisión
La primera variable será la tasa efectiva: 4,60% frente al 4,35% actual. Pero inmediatamente después habrá que observar el lenguaje utilizado por el RBA sobre inflación, demanda interna, mercado laboral y condiciones financieras.
El segundo elemento será la reacción del AUD/USD frente a 0,7020 y 0,7000. Una ruptura alcista acompañada por una reacción coherente en los rendimientos australianos tendría una lectura diferente a un rebote inicial que rápidamente pierda fuerza.
También será importante observar el comportamiento del dólar y de las materias primas. Una eventual subida del AUD frente al USD podría ser menos sostenible si el dólar estadounidense recupera fuerza global o si aumenta la aversión al riesgo.
Finalmente, el mercado deberá prestar atención a la inflación de septiembre y a los próximos indicadores de actividad. El propio RBA tiene programada para el 30 de septiembre la publicación del próximo dato de inflación, apenas horas después de su decisión monetaria.
Conclusión FyM
La decisión del RBA llega en un punto especialmente sensible para el dólar australiano: las expectativas de una subida a 4,60% son elevadas, pero el AUD/USD todavía no ha conseguido transformar su rebote desde 0,7000 en una reversión técnica convincente. El verdadero catalizador podría estar menos en la subida esperada y más en la señal que entregue el banco central sobre la posibilidad de nuevas medidas restrictivas.
Para las próximas sesiones, la combinación de comunicado del RBA, inflación australiana, diferencial de tasas frente a Estados Unidos, dólar global y comportamiento de las materias primas será determinante. Mientras el par permanezca por debajo de sus principales referencias de cuatro horas, el rebote iniciado desde 0,7000 deberá demostrar mayor continuidad antes de modificar la estructura dominante.