Más rotación, dólar firme y oro resiliente: el mercado redefine el ritmo

— Equipo Editorial

Más rotación, dólar firme y oro resiliente: el mercado redefine el ritmo

Los mercados cerraron la semana del 23 de febrero al 1 de marzo en modo transición.

No hubo euforia, pero tampoco señales de pánico. Lo que sí quedó claro es que la narrativa volvió a cambiar: menos urgencia por recortes de tasas y mayor dependencia de los datos.

Mientras Londres marcó nuevos avances, Wall Street mostró rotación sectorial, el dólar recuperó impulso, el oro consolidó sobre los USD 5.000 y Bitcoin atravesó una fase de limpieza de posiciones.

Este es el panorama que dejó la semana.

Wall Street: selectividad en lugar de impulso

El S&P 500 finalizó en la zona de 6.878 puntos, tras una semana de movimientos irregulares.

El detonante principal fue la publicación de datos de inflación mayorista (PPI) en EE.UU., que superaron expectativas y moderaron las probabilidades de un recorte inmediato de tasas por parte de la Reserva Federal.

El mercado respondió con:

· Mayor cautela en tecnológicas.

· Rotación hacia sectores más defensivos.

· Volatilidad intradiaria elevada, pero sin ruptura estructural.

La tendencia no se quebró, pero el liderazgo dejó de ser homogéneo.

FTSE 100: Londres consolida fortaleza

El índice británico cerró cerca de 10.910 puntos, con una suba superior al 2% semanal.

El sector financiero lideró el movimiento, apoyado por operaciones corporativas relevantes - entre ellas la adquisición de Schroders por parte de Nuveen, que reforzó el atractivo del segmento de gestión de activos.

En contraste con la pausa estadounidense, Londres se posiciona como uno de los índices más consistentes del momento.

Dólar: vuelve el protagonismo

El índice dólar (DXY) cerró en la zona de 97,6 - 98,0, mostrando recuperación progresiva.

El mensaje implícito es claro: Mientras los datos económicos mantengan resiliencia, la Fed no tendrá presión inmediata para flexibilizar su política.

El EUR/USD se mantuvo en rango (1,17-1,18), sin ruptura decisiva.

El foco ahora se desplaza hacia el próximo dato de IPC estadounidense, que podría redefinir expectativas de tasas.

Oro sobre los USD 5.000: fortaleza estructural

El oro cerró la semana cerca de USD 5.247 por onza, consolidando sobre el nivel psicológico de USD 5.000.

A pesar de la firmeza del dólar, el metal precioso mantuvo demanda, lo que refuerza su rol como activo de cobertura estructural.

La plata, en cambio, mostró mayor volatilidad, con movimientos abruptos y rebotes técnicos, reflejando mayor sensibilidad a flujos especulativos.

Petróleo: equilibrio entre oferta y geopolítica

El WTI terminó la semana en torno a USD 67, con suba moderada.

Los factores que influyeron fueron:

· Inventarios elevados en EE.UU.

· Revisión de previsiones de demanda.

· Tensiones geopolíticas vinculadas a Medio Oriente.

El crudo permanece atrapado entre fundamentos mixtos y ruido político.

Bitcoin: corrección y consolidación

Bitcoin cayó inicialmente hacia la zona de USD 62.000–64.000, producto de liquidaciones y reducción de apalancamiento.

Posteriormente estabilizó en torno a USD 65.700.

El mercado cripto atraviesa una fase de ajuste ordenado, a la espera de señales macro más claras.

El trasfondo de la semana

El eje central ya no es “cuándo recortará la Fed”, sino si los datos económicos confirmarán un enfriamiento gradual o una resiliencia prolongada.

El mercado dejó atrás la narrativa de recortes inminentes y volvió a un entorno dependiente de cifras concretas.

La transición continúa.

Y en períodos de transición, el comportamiento relativo entre activos suele ofrecer más información que los movimientos direccionales extremos.

La próxima semana tendrá como foco los datos de inflación y crecimiento.
Allí podría comenzar a definirse el tono del segundo trimestre.