Los metales preciosos recuperan impulso mientras el petróleo pierde fuerza en el cierre semanal
— Equipo Editorial

El mercado de commodities cerró la semana con una dinámica claramente dividida entre sectores. Mientras los metales preciosos y algunos productos agrícolas mostraron una recuperación sólida impulsada por la debilidad parcial del dólar y el retorno del apetito por cobertura, el petróleo terminó la semana bajo presión tras varias jornadas de toma de ganancias y menor tensión geopolítica relativa.
La semana estuvo marcada por la combinación de factores macroeconómicos globales, expectativas sobre tasas de interés en Estados Unidos y la evolución de la demanda internacional de materias primas. La moderación en las tensiones geopolíticas permitió cierta relajación en los precios energéticos, mientras que el mercado volvió a posicionarse en activos considerados refugio y en metales industriales ligados a expectativas de crecimiento e infraestructura.
En términos generales, el sentimiento de mercado mostró un tono moderadamente alcista para metales y commodities agrícolas, aunque más defensivo y correctivo para energía. La volatilidad continuó presente, especialmente en petróleo y gas natural, reflejando que el mercado todavía sigue extremadamente sensible al contexto macro y geopolítico internacional.
Contexto macro y geopolítico
Durante la semana, los operadores siguieron de cerca los datos económicos estadounidenses y las expectativas sobre la Reserva Federal. La percepción de que el ciclo de tasas podría empezar a moderarse favoreció particularmente al oro y la plata, que suelen beneficiarse en escenarios de menores rendimientos reales y debilidad del dólar.
Al mismo tiempo, la estabilización parcial de las tensiones en Medio Oriente redujo parte de la prima de riesgo incorporada en el petróleo durante semanas anteriores. Eso generó presión bajista tanto en el WTI como en el Brent, aunque los precios continúan en niveles históricamente elevados respecto a los últimos años.
Por otro lado, China siguió siendo un factor clave para los metales industriales. Las expectativas de estímulos económicos y recuperación parcial de la actividad manufacturera continúan dando soporte a commodities como cobre y aluminio.
Lectura técnica y sentimiento del mercado
El oro volvió a consolidarse como uno de los principales protagonistas del mercado. El XAU/USD cerró en USD 4.714,89 tras avanzar +2,17% semanal y +7,85% anual. En términos diarios, el metal ganó +0,60%, manteniéndose cerca de máximos recientes luego de alcanzar un pico semanal de USD 4.750,75. Técnicamente, la estructura de corto y mediano plazo continúa claramente alcista, respaldada por compras defensivas y expectativas de flexibilización monetaria futura.
La plata también mostró una semana muy sólida. El XAG/USD terminó en USD 80,3474 con una subida semanal de +6,62% y un impresionante rendimiento anual de +145,54%. El metal alcanzó máximos de USD 81,5950 durante la semana, reflejando una fuerte aceleración compradora y una clara mejora del sentimiento sobre metales preciosos industriales.
Entre los metales industriales, el cobre mantuvo un desempeño positivo. El contrato cerró en USD 6,2965 tras subir +5,21% semanal y +10,81% anual. En la bolsa londinense, el cobre también avanzó hasta USD 13.566,40, consolidando el optimismo alrededor de la demanda industrial global y la transición energética.
El aluminio logró sostener avances moderados y cerró en USD 3.503,05 con una variación semanal de -0,44%, aunque mantiene una sólida subida anual de +44,69%. En contraste, el níquel perdió -2,10% semanal y terminó en USD 18.906,50, mostrando cierta debilidad relativa dentro del complejo industrial.
En el sector energético, el comportamiento fue más correctivo. El petróleo crudo WTI cerró en USD 95,42 por barril tras caer -6,40% semanal, mientras el Brent terminó en USD 101,29 con una baja semanal de -6,36%. A pesar de estas correcciones recientes, ambos contratos mantienen subidas anuales superiores al +66%, reflejando que el mercado energético continúa estructuralmente ajustado.
El gas natural mostró movimientos más moderados. El contrato estadounidense terminó en USD 2,757 con una caída semanal de -0,83%, mientras el Dutch TTF europeo cerró en USD 44,143 con un retroceso semanal de -3,55%.
En commodities agrícolas, el comportamiento fue mayormente positivo. El trigo estadounidense terminó en USD 619,00 con una suba diaria de +1,10%, aunque acumula una caída semanal de -2,94%. El maíz cerró en USD 471,25 tras avanzar +0,80% diario, mientras la soja alcanzó USD 1.208,00 con una subida de +1,32%.
Desde una perspectiva técnica, el mercado muestra una clara diferencia entre sectores. Los metales preciosos mantienen señales alcistas consistentes tanto en corto como en mediano plazo, mientras que energía atraviesa una fase correctiva después de varios meses de fuertes subidas. En paralelo, los commodities agrícolas continúan moviéndose de forma más lateral y dependiente de factores climáticos y de oferta global.
Conclusión FyM
El cierre semanal deja una señal importante para el mercado de commodities: los flujos empiezan a rotar nuevamente hacia metales preciosos e industriales, mientras el sector energético atraviesa una etapa de consolidación luego del fuerte rally acumulado en los últimos meses.
La caída reciente del petróleo no implica necesariamente un cambio estructural bajista, pero sí refleja que el mercado comienza a descontar un escenario geopolítico menos extremo y una demanda global algo más moderada. En cambio, el oro y la plata continúan beneficiándose de un entorno donde las expectativas sobre tasas de interés y la debilidad parcial del dólar vuelven a favorecer activos de cobertura.
De cara a la próxima semana, los traders deberán seguir especialmente atentos a nuevos datos macroeconómicos en Estados Unidos, evolución del dólar, tensiones geopolíticas y cualquier señal proveniente de China sobre estímulos económicos o actividad industrial. En un mercado donde los movimientos sectoriales vuelven a ser cada vez más diferenciados, la lectura del contexto macro seguirá siendo determinante para interpretar el próximo gran movimiento de las materias primas.