EUR/USD resiste sobre 1,1670 mientras los datos de EE.UU. enfrían las apuestas sobre el dólar
— Equipo Editorial

El euro recuperó terreno frente al dólar durante la sesión y llevó al EUR/USD nuevamente hacia 1,1670, en una jornada marcada por datos estadounidenses mixtos y una renovada atención sobre la trayectoria de las tasas de la Reserva Federal.
La cotización avanzó desde una zona cercana a 1,1650 hasta un máximo intradía próximo a 1,1674 antes de moderar el movimiento. En el último registro disponible, el par se ubicaba en 1,16699, mientras que el rango diario se extendía entre 1,1651 y 1,1675. La recuperación se produjo pese a que algunos indicadores estadounidenses ofrecieron señales todavía resistentes, lo que mantiene abierta la discusión sobre cuánto margen tiene el dólar para recuperar terreno después de la debilidad acumulada durante las últimas semanas.
El mercado cambiario está procesando, además, un escenario internacional especialmente complejo. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán, las nuevas medidas comerciales de Washington y la evolución de los rendimientos de los bonos estadounidenses siguen condicionando al dólar. Reuters señaló que los mercados ingresaron este martes en una fase de espera antes de los grandes eventos macroeconómicos de los próximos días, con el dólar todavía sensible a los movimientos de tasas y a las noticias geopolíticas.
Datos estadounidenses dejan una señal mixta
La información conocida durante la jornada no ofrece una señal uniforme para el dólar. Por un lado, el mercado laboral mostró una lectura semanal de ADP de 11,80K, por encima de los 9,50K registrados anteriormente. Los permisos de construcción alcanzaron 1,433 millones de unidades, apenas por debajo de los 1,443 millones previstos, aunque muy por encima de los 1,374 millones anteriores.
El mercado inmobiliario también mostró una combinación de resistencia y desaceleración. El índice S&P/Case-Shiller de precios de viviendas registró un aumento interanual de 2,1% en junio, superior al 1,8% esperado y al 1,6% anterior. Sin embargo, el avance mensual no desestacionalizado fue de apenas 0,4%, frente al 0,9% previo.
Esta divergencia es importante para las expectativas monetarias. La persistencia de los precios inmobiliarios puede dificultar una rápida relajación de las condiciones financieras, pero la pérdida de dinamismo de la actividad residencial apunta en la dirección contraria. Para el EUR/USD, esa combinación reduce la posibilidad de que un único indicador determine por sí solo la dirección del dólar.
El otro elemento relevante fue la confianza del consumidor. El indicador del Conference Board cayó a 89,4 puntos, por debajo de los 90,3 esperados y de los 90,2 anteriores. Al mismo tiempo, las ventas de viviendas nuevas se ubicaron en 607.000 unidades, frente a las 620.000 previstas y las 678.000 del período anterior, lo que representa una caída mensual de 10,5%.
La lectura conjunta es menos favorable para el dólar que la de los indicadores de precios. El consumidor y el sector inmobiliario empiezan a mostrar señales de pérdida de impulso, mientras que los datos de inflación implícita en el mercado inmobiliario todavía no permiten descartar presiones persistentes.
Algunos medios especializados habían anticipado precisamente que la confianza del consumidor, las ventas de viviendas nuevas y los precios inmobiliarios serían algunas de las principales referencias de la sesión, antes de que la atención se desplazara hacia los datos de inflación PCE y las señales de la Reserva Federal.
El euro encuentra apoyo en un contexto europeo menos débil
Del lado europeo, el comportamiento del EUR/USD también refleja una mejora relativa de las expectativas sobre la economía de la eurozona. Alemania entregó durante la mañana una combinación especialmente positiva: el PIB creció 0,3% trimestral en el segundo trimestre y 1,0% interanual, superando las previsiones de 0,2% y 0,9%, respectivamente.
A esto se sumó un fuerte avance del índice Ifo de clima empresarial alemán hasta 88,8 puntos, desde 86,7 en julio. Las expectativas empresariales alcanzaron 89,1 y la evaluación de la situación actual llegó a 88,5. La mejora simultánea de ambas variables proporciona una señal más consistente de recuperación que un simple dato puntual de actividad.
El contraste es relevante para el mercado de divisas. Mientras Estados Unidos presenta una combinación de actividad todavía resistente pero con señales de enfriamiento en consumo y vivienda, Alemania está mostrando una mejora tanto en crecimiento como en confianza empresarial. Esa convergencia reduce parcialmente la ventaja relativa del dólar y proporciona al euro un argumento fundamental para mantenerse firme.
La mejora del euro, sin embargo, todavía no constituye un cambio estructural confirmado. La política monetaria seguirá dependiendo de la evolución de la inflación y de las condiciones financieras, mientras que el conflicto con Irán puede alterar rápidamente los precios energéticos y modificar las expectativas de crecimiento de Europa.
Lectura técnica y posicionamiento
La estructura de corto plazo muestra una recuperación clara después de que EUR/USD alcanzara una zona cercana a 1,1649 durante la mañana. Desde allí, el par desarrolló un tramo ascendente que lo llevó hasta aproximadamente 1,1674, antes de entrar en una fase de consolidación.
En el gráfico de una hora, el último precio se ubica en 1,16699 y el RSI de 14 períodos se encuentra en 54,91. La lectura no muestra una situación de sobrecompra ni de sobreventa, por lo que el indicador deja espacio para que el precio defina la próxima dirección sin una señal técnica extrema.

La referencia inmediata por arriba se encuentra alrededor de 1,1674-1,1675, zona donde el avance encontró resistencia durante la sesión. Una ruptura sostenida podría abrir espacio para una extensión del movimiento, mientras que una pérdida de 1,1650 devolvería presión al euro y cuestionaría la recuperación intradía.
El gráfico de cinco minutos ofrece una lectura similar: después de una aceleración desde la zona de 1,1660 hasta 1,1674, el par comenzó a moverse lateralmente alrededor de 1,1670. El RSI se situaba cerca de 54,09, confirmando un equilibrio relativo entre compradores y vendedores.

La señal más importante, por tanto, no es una aceleración alcista contundente, sino la capacidad del euro para sostener los niveles recuperados.
El dólar sigue condicionado por tasas y geopolítica
Más allá de los datos económicos, el mercado continúa mirando al Treasury y a la política estadounidense. El dólar ha estado bajo presión durante las últimas semanas por las expectativas sobre la Reserva Federal y por las intervenciones del Tesoro en el mercado de bonos.
Bloomberg ha destacado que el dólar continúa atrapado entre varios factores: la evolución de los rendimientos estadounidenses, las expectativas de política monetaria y las decisiones del Tesoro están condicionando su comportamiento. A ello se suma ahora la demanda de refugio asociada a las tensiones con Irán.
Esta combinación genera un escenario particularmente sensible para EUR/USD. Una subida de los rendimientos estadounidenses puede fortalecer al dólar, pero si el mercado interpreta que las señales de enfriamiento económico aumentan la probabilidad de una política monetaria menos restrictiva, el efecto puede invertirse.
La reacción del mercado frente a los próximos datos de inflación será, por ello, más importante que la lectura aislada de las cifras conocidas hoy.
Qué vigilar en las próximas sesiones
La primera referencia técnica será 1,1675. La capacidad del EUR/USD para superar y consolidar por encima de esa zona determinará si el movimiento actual puede transformarse en una recuperación más amplia.
En el lado contrario, 1,1650 aparece como la primera zona de control. Una ruptura por debajo devolvería al mercado hacia la parte inferior del rango intradía y podría aumentar la presión vendedora sobre el euro.
En el plano fundamental, el principal evento de las próximas sesiones será el índice PCE de julio, una referencia clave para la Reserva Federal. Este dato será uno de los grandes catalizadores del miércoles, junto con los resultados de Nvidia.
También habrá que seguir el discurso de miembros de la Fed y la evolución de los rendimientos de los Treasuries. Una nueva subida de las tasas largas podría limitar el avance del EUR/USD, mientras que una relajación de los rendimientos reforzaría la posibilidad de que el dólar continúe perdiendo terreno.
El frente geopolítico seguirá siendo el tercer factor. La evolución de las sanciones estadounidenses contra Irán y cualquier señal de escalada o desescalada puede generar movimientos rápidos en petróleo, bonos, dólar y euro. En este contexto, la correlación entre energía y expectativas de inflación vuelve a ser especialmente relevante.
Conclusión FYM
El EUR/USD llega a la parte alta de la sesión con una señal de resistencia, pero todavía sin una ruptura decisiva. El euro consiguió recuperar terreno mientras los datos estadounidenses ofrecieron una fotografía desigual: algunas señales de fortaleza conviven con un consumidor menos confiado y una fuerte caída de las ventas de viviendas nuevas.
El mercado está descontando un escenario en el que la economía estadounidense continúa siendo resistente, pero comienza a mostrar suficientes grietas como para mantener abiertas las expectativas de una política monetaria menos restrictiva. Al mismo tiempo, la mejora de Alemania proporciona al euro un respaldo que hace unas semanas era menos evidente.
Para los operadores, la clave estará en la interacción entre 1,1675 y 1,1650. Pero la dirección de fondo dependerá de una variable más poderosa: la reacción de los rendimientos estadounidenses a los próximos datos de inflación y a las señales de la Fed. Mientras el dólar no consiga recuperar una ventaja clara en tasas, el EUR/USD mantiene margen para seguir intentando construir una recuperación.