EUR/USD pierde impulso tras tocar máximos recientes y entra en fase de consolidación antes del NFP

— Equipo Editorial

EUR/USD pierde impulso tras tocar máximos recientes y entra en fase de consolidación antes del NFP

El par EUR/USD ha atravesado una semana marcada por una elevada volatilidad, alternando avances y correcciones en un contexto dominado por la expectativa de los datos laborales de Estados Unidos y las crecientes especulaciones sobre los próximos movimientos de los principales bancos centrales.

Desde el inicio de la semana, la moneda única europea logró mantener la fortaleza acumulada durante mayo, impulsando al par hacia la zona de 1,1685, uno de los niveles más elevados observados en los últimos meses. Sin embargo, la incapacidad de consolidarse por encima de ese umbral provocó una toma de beneficios que terminó llevando la cotización nuevamente hacia el área de 1,1600-1,1610, donde se encuentra actualmente.

Al cierre de la sesión de este jueves, el gráfico de cuatro horas muestra al par operando en torno a 1,1607, lo que representa una caída aproximada del 0,67% respecto al máximo semanal cercano a 1,1685, aunque todavía mantiene una apreciación significativa frente a los niveles observados a comienzos de año.

El dólar recupera terreno gracias a los datos económicos estadounidenses

La principal presión bajista sobre el euro provino de una recuperación moderada del dólar estadounidense durante la segunda mitad de la semana.

Los inversores reaccionaron a una serie de indicadores económicos que mostraron una economía norteamericana más resistente de lo esperado. En particular, el informe ADP de empleo privado sorprendió positivamente al mercado, reforzando la percepción de que el mercado laboral continúa mostrando solidez pese a la desaceleración observada en algunos sectores.

Reuters destacó durante la semana que los operadores han reducido parcialmente las expectativas de recortes agresivos de tasas por parte de la Reserva Federal, circunstancia que favoreció temporalmente al dólar frente a las principales divisas internacionales.

A ello se suma la cautela previa al informe oficial de empleo de mayo (Non-Farm Payrolls), previsto para este viernes, considerado uno de los eventos más relevantes para los mercados financieros durante el mes de junio.

Europa mantiene apoyo estructural para el euro

A pesar de la corrección reciente, el euro continúa respaldado por una combinación de factores fundamentales que han favorecido su apreciación durante gran parte del segundo trimestre.

La moderación de la inflación en Estados Unidos, junto con la estabilización de la actividad económica en la eurozona, ha permitido que los inversores reduzcan parte de las posiciones defensivas acumuladas en dólares durante los últimos años.

Además, varios miembros del Banco Central Europeo han mantenido un discurso relativamente prudente respecto a futuras reducciones de tasas, contribuyendo a sostener la demanda por la moneda única.

Bloomberg señaló esta semana que los flujos institucionales continúan mostrando una preferencia moderada por activos denominados en euros, especialmente ante las dudas existentes sobre la evolución fiscal estadounidense y el creciente nivel de endeudamiento público del país.

La zona de 1,1600 se convierte en referencia clave

Desde una perspectiva técnica, la semana deja un mensaje importante para los operadores.

La resistencia ubicada entre 1,1680 y 1,1700 volvió a frenar el avance alcista del par, mientras que la región de 1,1600 aparece ahora como el principal soporte de corto plazo.

El gráfico muestra que las últimas sesiones han estado dominadas por movimientos correctivos después del fuerte impulso alcista registrado durante mayo. La media móvil de corto plazo continúa actuando como referencia dinámica para los operadores intradía, mientras que la tendencia principal permanece constructiva siempre que las cotizaciones se mantengan por encima de 1,1550.

La reacción al dato de empleo estadounidense podría definir la dirección del par durante los próximos días. Un NFP inferior a las previsiones podría reactivar las ventas de dólares y favorecer un regreso hacia la zona de 1,1680, mientras que una cifra superior a lo esperado podría extender la corrección hacia niveles cercanos a 1,1550.

El mercado espera el catalizador definitivo

Tras una semana de avances y retrocesos constantes, el EUR/USD llega al cierre con una estructura de consolidación que refleja la cautela predominante entre los inversores.

La evolución del mercado laboral estadounidense, las expectativas sobre la Reserva Federal y las perspectivas económicas de la eurozona seguirán siendo los principales factores que determinarán la dirección del par durante junio.

Por ahora, el euro conserva gran parte de las ganancias acumuladas en los últimos meses, pero la capacidad de superar nuevamente la barrera de 1,1680-1,1700 será determinante para confirmar si la tendencia alcista de medio plazo mantiene suficiente impulso para extenderse durante el verano boreal.