ETFs: el mercado vuelve al riesgo mientras el PPI enfría las apuestas de subidas de la Fed

— Equipo Editorial

ETFs: el mercado vuelve al riesgo mientras el PPI enfría las apuestas de subidas de la Fed

Los ETF estadounidenses reflejan este jueves un cambio claro en el tono del mercado: los inversores están recuperando exposición a renta variable y, especialmente, a tecnología, después de que el dato de inflación mayorista de Estados Unidos redujera la presión sobre la Reserva Federal. El PPI de julio se mantuvo sin cambios, un resultado que reforzó la percepción de que la Fed todavía tiene margen para mantener las tasas estables en septiembre. El mercado pasó a descontar una probabilidad cercana al 65% de que la Fed mantenga las tasas sin cambios, frente al 50% del día anterior.

La reacción es especialmente visible en los ETF vinculados al crecimiento. El Invesco QQQ avanza 1,26%, hasta 732,85 dólares, mientras que el SPDR S&P 500 ETF Trust gana 0,62%, hasta 777,28 dólares. En sentido contrario, el ProShares UltraPro Short QQQ (SQQQ), diseñado para beneficiarse de caídas del Nasdaq, retrocede 3,76%. La fotografía conjunta muestra que el movimiento no es simplemente una mejora generalizada del apetito por riesgo: existe una preferencia concreta por activos vinculados a tecnología y crecimiento.

Señales

La principal señal de la sesión aparece en la diferencia entre los grandes índices y los sectores defensivos o sensibles a las materias primas. El Technology Select Sector SPDR no solo presenta una suba diaria de 1,34%, sino también un avance semanal de 3,27% y mensual de 4,23%. El ETF de construcción de viviendas ITB suma 1,08% en la jornada y acumula 2,17% en el último mes, mientras que el XHB gana 0,99%.

El movimiento también alcanza a segmentos más cíclicos. El SPDR S&P Regional Banking ETF avanza 0,66%, con una ganancia semanal de 1,82% y mensual de 3,84%. El Financial Select Sector SPDR, en cambio, muestra una reacción mucho más moderada, con apenas 0,08% de avance diario, aunque mantiene un rendimiento mensual de 3,15%. La lectura es consistente con un mercado que interpreta una eventual pausa monetaria como un elemento favorable para la actividad y las valuaciones, pero que todavía diferencia entre sectores según sus perspectivas de crecimiento.

La renta variable internacional también conserva un tono constructivo, aunque con una dispersión significativa. El iShares MSCI Japan ETF sube 0,78% y acumula 3,55% en la semana y 4,94% en el mes. El iShares MSCI EAFE gana 0,21% en la sesión y 4,58% mensual, mientras que el iShares MSCI Emerging Markets avanza 0,58% y registra una mejora mensual de 1,81%. China constituye una excepción: el iShares China Large-Cap ETF cae 1,18% y acumula una baja semanal de 3,17%. Brasil también permanece bajo presión, con el EWZ prácticamente estable en la jornada pero con una caída semanal de 5,59%.

El comportamiento de la energía ofrece otra pista importante. El Energy Select Sector SPDR prácticamente no se mueve, con una baja de 0,08%, mientras que el SPDR S&P Oil & Gas Exploration & Production ETF retrocede 0,11%. Los vehículos directamente vinculados al petróleo muestran una corrección mayor: USO pierde 1,10% y UCO, que amplifica el movimiento del crudo, cae 1,25%. Esto ocurre pese a que el conflicto entre Estados Unidos e Irán y la situación del estrecho de Ormuz continúan representando un riesgo relevante para el suministro energético. Reuters informó que el Brent llegó a retroceder hacia la zona de 87 dólares por barril ante el aumento de inventarios estadounidenses y las revisiones a la baja de las previsiones de demanda.

El otro gran movimiento está en los ETF vinculados al oro y a las mineras. El VanEck Gold Miners ETF (GDX) retrocede 3,07%, mientras que el VanEck Junior Gold Miners ETF (GDXJ) pierde 2,94%. Los productos apalancados muestran una volatilidad todavía mayor: NUGT cae 6,05%, mientras que DUST y JDST, que buscan capturar movimientos bajistas de las mineras, avanzan 5,95% y 5,65%, respectivamente.

Esta corrección no invalida la tendencia reciente. GDX mantiene una ganancia mensual de 17,10% y GDXJ de 17,89%, mientras NUGT acumula 35,51% en el mismo período. Reuters destacó que el oro había alcanzado recientemente máximos de más de dos meses y que el metal continúa respaldado por menores expectativas de subidas de tasas, un dólar más débil y la incertidumbre geopolítica. En la jornada, sin embargo, el oro spot recortó 0,5%, hasta 4.386,69 dólares por onza, evidenciando cierta toma de beneficios después del fuerte avance previo.

Lectura de mercado

La composición de los movimientos resulta más importante que la variación del S&P 500 por sí sola. El mercado está premiando nuevamente la duración y el crecimiento: QQQ gana 1,26%, mientras los instrumentos inversos sobre Nasdaq pierden terreno. Al mismo tiempo, sectores industriales, construcción y pequeñas compañías acompañan parcialmente el movimiento. El Russell 2000, representado por IWM, avanza 0,21% en la jornada y 2,97% en el último mes.

La reacción tiene una explicación macroeconómica concreta. Después del IPC de julio, que mostró un aumento mensual de 0,1% y una tasa interanual de 3,4%, el PPI sin variación en julio terminó de reducir el temor a una aceleración inflacionaria inmediata. El mercado redujo las apuestas a una subida de tasas en septiembre, mientras que los rendimientos de los Treasuries retrocedieron.

Pero el mensaje no es inequívocamente dovish. La inflación continúa por encima del objetivo de la Fed, el petróleo permanece expuesto a un riesgo geopolítico excepcional y las expectativas sobre la política monetaria pueden cambiar rápidamente con nuevos datos de empleo, inflación y actividad. Por eso, la actual recuperación de los activos de riesgo debe interpretarse como una recalibración de expectativas, no necesariamente como el comienzo de un nuevo tramo alcista sostenido.

En ese contexto, la fuerte diferencia entre los ETF de oro y los de tecnología resulta particularmente significativa. El mercado está trasladando parte del capital desde activos que habían funcionado como cobertura frente a inflación y riesgo geopolítico hacia activos sensibles a menores expectativas de tasas. Sin embargo, las ganancias mensuales de GDX y GDXJ muestran que la demanda estructural por metales preciosos no ha desaparecido.

Conclusión FYM

La fotografía de mitad de semana muestra un mercado que vuelve a privilegiar crecimiento, tecnología y renta variable después de recibir dos señales de inflación relativamente tranquilizadoras. El PPI permitió aliviar parte de la presión sobre la Fed y favoreció una nueva expansión de las posiciones de riesgo, mientras que la caída del petróleo redujo temporalmente uno de los principales focos de preocupación inflacionaria.

Para las próximas sesiones, la clave será determinar si esta combinación puede sostenerse. Los operadores deberían vigilar especialmente la evolución de las expectativas de tasas, los rendimientos de los Treasuries, el precio del petróleo y la continuidad del liderazgo tecnológico. Si el escenario de una Fed en pausa gana credibilidad, QQQ y los sectores cíclicos todavía tienen espacio para mantener el liderazgo. Si, por el contrario, reaparece presión sobre inflación o energía, la reciente toma de beneficios en oro podría convertirse rápidamente en una nueva búsqueda de cobertura.

La señal más relevante no está, por tanto, en que el mercado haya subido hoy, sino en dónde está entrando el dinero: tecnología, industriales y segmentos sensibles al ciclo, mientras petróleo y mineras de oro corrigen parte de sus fuertes ganancias recientes. Esa rotación será uno de los principales indicadores para determinar si el actual episodio de fortaleza bursátil tiene continuidad durante la segunda mitad de agosto.