ETFs: el dinero sigue entrando en renta variable, pero la rotación cambia el mapa del mercado
— Equipo Editorial

La semana que finaliza dejó una señal particularmente relevante para el mercado de ETFs: los inversores no están abandonando el riesgo, pero sí están modificando dónde quieren asumirlo. Los fondos vinculados a renta variable estadounidense mantuvieron entradas netas, mientras energía, pequeñas compañías y determinados mercados internacionales ganaron protagonismo. Al mismo tiempo, los flujos hacia ETFs tecnológicos comenzaron a perder fuerza pese a que Wall Street consiguió marcar nuevos máximos.
Los datos de LSEG Lipper muestran que los fondos de renta variable estadounidense recibieron 2.580 millones de dólares netos durante la semana terminada el 12 de agosto, revirtiendo las salidas de 1.360 millones de la semana anterior. Los fondos de crecimiento concentraron 8.780 millones de dólares de entradas, su mejor registro desde noviembre de 2024. Pero los fondos sectoriales registraron salidas por 3.780 millones, incluyendo 4.620 millones de dólares retirados de fondos tecnológicos.
La lectura es importante: el mercado no está en modo defensivo, sino en modo selectivo. El dinero continúa entrando en renta variable, pero busca exposición a sectores y regiones con una relación riesgo-retorno más atractiva. Esa rotación quedó reflejada en los ETFs de energía, pequeñas capitalizaciones y mercados desarrollados, mientras algunos vehículos ligados a tecnología, volatilidad y mercados emergentes quedaron rezagados.
SEMANA EN PERSPECTIVA
El principal catalizador macroeconómico fue la combinación de inflación estadounidense moderada y menores expectativas de endurecimiento de la Reserva Federal. El IPC de julio aumentó 0,1% mensual, mientras el PPI permaneció sin cambios. Posteriormente, las ventas minoristas cayeron 0,6%, su primera contracción en nueve meses, reforzando la percepción de que la economía estadounidense comienza a perder algo de impulso.
Para los ETFs, este escenario tuvo dos consecuencias. Por un lado, favoreció los vehículos de crecimiento y renta variable en general al reducir la presión sobre las tasas. Por otro, la caída del consumo y el repunte del petróleo llevaron a los inversores a buscar sectores con mayor exposición a energía, valor y compañías de menor capitalización.
El flujo hacia fondos de renta fija también resulta revelador. Los fondos de bonos recibieron 9.400 millones de dólares durante la semana, incluyendo 2.980 millones hacia instrumentos investment grade de corto e intermedio plazo y 1.920 millones hacia fondos vinculados a gobiernos y Treasury.
Esto indica que el posicionamiento no es simplemente una rotación desde efectivo hacia acciones: también existe una búsqueda de duración y calidad crediticia ante la posibilidad de que el ciclo monetario estadounidense se acerque a un punto de inflexión.
En paralelo, el petróleo volvió a modificar el mapa sectorial. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz llevaron al Brent nuevamente hacia la zona de 90 dólares por barril. El crudo avanzó más de 6% durante la semana, convirtiendo a energía en uno de los sectores con mejor comportamiento relativo.
El resultado fue una rotación particularmente visible: mientras los grandes índices estadounidenses conservaron su sesgo alcista, los inversores comenzaron a reducir exposición específica a tecnología y aumentar posiciones en energía, pequeñas compañías y algunos mercados internacionales.
COMPORTAMIENTO DEL ACTIVO
Dentro de los ETFs estadounidenses, el sector energético fue el gran protagonista. El Energy Select Sector SPDR Fund (XLE) terminó en 91,91 dólares y avanzó 1,32% en la última sesión, acumulando una ganancia semanal de 7,67% y mensual de 8,38%.
El movimiento fue todavía más contundente en el SPDR S&P Oil & Gas Exploration & Production ETF (XOP), que cerró en 180,43 dólares y ganó 0,74% en la jornada, 8,47% durante la semana y 8,44% en el último mes. El United States Oil Fund (USO) avanzó 1,26% en la sesión y acumuló 7,31% semanal, mientras el ProShares Ultra Bloomberg Crude Oil (UCO), vehículo apalancado sobre el petróleo, ganó 11,92% en siete días.
La diferencia entre estos vehículos y el mercado tecnológico muestra dónde estuvo concentrado el capital. El petróleo no solo subió como materia prima: también impulsó directamente a los ETFs de compañías vinculadas a exploración, producción y energía.
El sector financiero tuvo un comportamiento más moderado pero constructivo. El Financial Select Sector SPDR Fund (XLF) terminó en 58,18 dólares, con una caída diaria de 0,17%, aunque acumuló 0,97% semanal y 2,45% mensual. El SPDR S&P Regional Banking ETF (KRE) cerró en 77,93 dólares y avanzó 2,20% durante la semana, con una ganancia mensual de 6,01%.
Las pequeñas capitalizaciones también mantuvieron una posición favorable. El iShares Russell 2000 ETF (IWM) terminó en 230,21 dólares y avanzó 0,52% en la última sesión, 1,17% semanal y 3,21% mensual. La fortaleza del segmento es relevante porque las small caps suelen beneficiarse de unas expectativas de tasas menos restrictivas y de una mejora en las condiciones financieras internas.
En contraste, los grandes ETFs tecnológicos mostraron un comportamiento menos explosivo. El Invesco QQQ Trust cerró en 731,07 dólares y retrocedió 0,14% en la sesión, aunque acumula 1,11% semanal y 3,98% mensual. El Technology Select Sector SPDR Fund (XLK) terminó en 190,01 dólares, con una caída diaria de 0,40%, pero todavía registra una ganancia semanal de 1,02% y mensual de 7,65%.
La diferencia entre precio y flujos es significativa. La tecnología no está cayendo: simplemente está dejando de recibir el mismo nivel de capital que otros segmentos. Los datos de LSEG Lipper muestran que los fondos sectoriales tecnológicos sufrieron salidas netas de 4.620 millones de dólares durante la semana, pese a la fortaleza de Wall Street.
Los ETFs de volatilidad confirmaron además la confianza general del mercado. El ProShares Ultra VIX Short-Term Futures ETF (UVXY) cayó 2,03% durante la sesión y acumuló una pérdida semanal de 7,05%, mientras que el ProShares UltraPro Short QQQ (SQQQ), vehículo inverso y apalancado sobre el Nasdaq, retrocedió 3,10% semanal y 11,37% mensual. La caída de estos instrumentos refleja una menor demanda por coberturas agresivas contra una corrección tecnológica.
En los mercados internacionales, el comportamiento fue mucho más desigual. El iShares MSCI Japan ETF (EWJ) avanzó 1,35% semanal y 6,85% mensual, mientras el iShares MSCI Eurozone ETF (EZU) ganó 0,57% semanal y 5,80% mensual. El iShares MSCI EAFE ETF (EFA) prácticamente no se movió, con una ganancia semanal de apenas 0,05%.
Los mercados emergentes mostraron mayor debilidad. El iShares MSCI Emerging Markets ETF (EEM) avanzó 1,23% semanal, pero el iShares China Large-Cap ETF (FXI) cayó 3,54% y el iShares MSCI Brazil Capped ETF (EWZ) perdió 3,92%. La divergencia refleja que la mejora del apetito por riesgo no está beneficiando de manera uniforme a todas las economías emergentes.
Otro grupo que merece atención es el de los metales preciosos. Los ETFs apalancados sobre compañías mineras de oro registraron movimientos extremos. El Direxion Daily Gold Miners Index Bull 3X Shares (NUGT) ganó 3,67% en la última sesión y acumuló 54,74% mensual, mientras el Direxion Daily Gold Miners Index Bear 3X Shares (DUST) cayó 49,74% durante el último mes. El Direxion Daily Junior Gold Miners Index Bull 2X Shares (JNUG/JDST según el vehículo observado) mostró igualmente una fuerte divergencia entre posiciones alcistas y bajistas.
Estos movimientos no deben interpretarse únicamente como una señal sobre el oro. También reflejan el elevado apalancamiento de determinados ETFs y la magnitud de la volatilidad que puede producirse cuando cambian los rendimientos reales, el dólar o la demanda de refugio.
LECTURA TÉCNICA Y SENTIMIENTO
La fotografía técnica del mercado de ETFs sigue siendo favorable para el riesgo, pero con una estructura mucho más selectiva que hace unas semanas. El SPY acumula 0,46% semanal y 2,41% mensual, mientras QQQ gana 1,11% y 3,98%, respectivamente. La tendencia general permanece alcista, pero la diferencia entre ambos vehículos sugiere que la fortaleza ya no depende exclusivamente de las grandes tecnológicas.
El comportamiento de IWM refuerza esa lectura. Una ganancia semanal de 1,17% y mensual de 3,21% muestra que las small caps están acompañando el movimiento. Si esta tendencia continúa, podría convertirse en una señal de ampliación de la participación del mercado y de una transición desde un rally concentrado hacia uno más diversificado.
Energía es, sin embargo, el sector que presenta el impulso más claro. XLE gana 7,67% semanal y XOP 8,47%, mientras USO avanza 7,31%. La pregunta ahora es cuánto de ese movimiento corresponde a una mejora estructural de las expectativas sobre energía y cuánto representa simplemente una prima geopolítica vinculada al petróleo.
El posicionamiento en volatilidad ofrece una señal complementaria. La caída de 7,05% semanal en UVXY y de 11,37% mensual en SQQQ indica que los operadores no están construyendo una cobertura agresiva frente a una corrección bursátil. El mercado continúa mostrando confianza, aunque esa confianza puede cambiar rápidamente si petróleo y rendimientos vuelven a subir.
La principal oportunidad se encuentra precisamente en la rotación. Si la Fed mantiene una postura menos restrictiva y el crecimiento no se deteriora significativamente, sectores como pequeñas capitalizaciones, financieros y energía pueden seguir ganando participación relativa.
El riesgo aparece si la combinación entre petróleo elevado, inflación persistente y Treasury con rendimientos altos obliga al mercado a revisar nuevamente las expectativas monetarias. En ese escenario, los ETFs de crecimiento y tecnología serían probablemente los más sensibles.
QUÉ OBSERVAR LA PRÓXIMA SEMANA
El evento central será la publicación de las actas de la reunión del FOMC del 28 y 29 de julio, prevista para el miércoles 19 de agosto. La Reserva Federal confirmó oficialmente esa fecha. El mercado buscará señales sobre el debate interno respecto a la trayectoria de las tasas y sobre la posibilidad de que la institución mantenga una postura más flexible en septiembre.
Para los ETFs, la reacción de los Treasury será especialmente importante. Una caída de los rendimientos podría reforzar nuevamente a QQQ y XLK, mientras un repunte de las tasas podría prolongar la rotación hacia sectores financieros, energía y compañías de menor duración.
El segundo gran factor será el petróleo. Después de que XLE, XOP y USO registraran avances semanales de 7,67%, 8,47% y 7,31%, respectivamente, cualquier distensión en Oriente Medio podría provocar una toma de beneficios significativa. Por el contrario, nuevas restricciones al tránsito energético podrían extender el flujo hacia los ETFs de energía.
También habrá que seguir los resultados de grandes compañías minoristas estadounidenses como Home Depot, Target, Lowe's y Walmart. Después de la caída de 0,6% en las ventas minoristas de julio, sus resultados ofrecerán una lectura directa sobre el estado del consumidor y podrían afectar a ETFs vinculados a consumo, vivienda y pequeñas compañías.
En el plano internacional, Japón y Europa seguirán siendo importantes. EWJ acumula 6,85% mensual y EZU 5,80%, mientras China y Brasil muestran comportamientos considerablemente más débiles. La evolución de las tasas japonesas, los datos de actividad y las señales procedentes de China determinarán si esta divergencia comienza a cerrarse o se profundiza.
Finalmente, los flujos de fondos seguirán siendo una variable fundamental. La semana terminó con entradas de 2.580 millones de dólares hacia fondos de renta variable estadounidense y 8.780 millones hacia fondos de crecimiento, pero también con 4.620 millones de salidas desde fondos tecnológicos. La próxima lectura de flujos permitirá determinar si se trata de una rotación puntual o del comienzo de un cambio más estructural en la asignación de capital.
CONCLUSIÓN FYM
La semana confirmó que el mercado de ETFs continúa en modo riesgo, pero ya no de manera indiscriminada. El SPY ganó 0,46% semanal, QQQ avanzó 1,11% e IWM 1,17%, mientras XLE se destacó con una subida de 7,67% y XOP con 8,47%. El dinero sigue entrando en renta variable, pero está buscando nuevas áreas de rendimiento.
La gran señal de cambio está en los flujos. Los fondos de renta variable estadounidense recibieron 2.580 millones de dólares netos durante la semana, pero los fondos tecnológicos registraron salidas por 4.620 millones. La conclusión es que los inversores no están abandonando las acciones: están reduciendo la concentración en tecnología y ampliando el espectro hacia energía, small caps, financieros y determinadas geografías.
Los mercados internacionales también reflejan esa rotación. Japón acumula 6,85% mensual y la eurozona 5,80%, mientras China registra una pérdida semanal de 3,54% y Brasil de 3,92%. El mercado está premiando selectivamente las regiones y sectores que ofrecen mejores perspectivas ante un escenario de tasas potencialmente menos restrictivas.
La próxima semana tendrá tres referencias centrales: las actas de la Fed, el petróleo y los nuevos datos corporativos sobre el consumidor estadounidense. La respuesta de QQQ y XLK frente a los rendimientos será particularmente importante para determinar si la rotación actual es temporal o representa un cambio más profundo en el liderazgo del mercado.
El mercado comienza la nueva semana con una tendencia todavía constructiva, pero con una composición diferente. El rally continúa; lo que está cambiando es quién lo lidera.