ETFs cierre semanal: el oro y la energía toman el liderazgo mientras Wall Street pierde impulso
— Equipo Editorial

El mercado de ETFs cerró una semana marcada por una rotación clara: mientras los principales fondos vinculados a acciones estadounidenses retrocedieron, los ETFs de oro, mineras y energía concentraron las mayores ganancias. La combinación de tasas largas elevadas, incertidumbre geopolítica y nuevas dudas sobre el rumbo de la Reserva Federal desplazó parte del interés hacia activos vinculados a materias primas.
El contraste fue significativo. SPY terminó en 685,72 dólares después de caer 1,37% en la semana, mientras QQQ retrocedió 2,41% hasta 713,44 dólares. En el extremo opuesto, GDX avanzó 14,22% hasta 102,83 dólares y GDXJ ganó 12,28%, hasta 132,50 dólares. El ETF apalancado NUGT registró una subida semanal de 20,28%.
La fotografía confirma un mercado que no abandonó completamente el riesgo, pero sí comenzó a discriminar con mayor intensidad entre activos. La presión sobre los rendimientos de los bonos, el encarecimiento del petróleo y la fortaleza del oro alteraron el liderazgo que había dominado buena parte del mercado.
Semana en perspectiva
La política monetaria volvió a ser el principal factor transversal. Las minutas de la reunión de julio de la Reserva Federal mostraron una división mayor a la habitual entre sus miembros y una preocupación creciente por la persistencia de la inflación. Tres funcionarios habían respaldado una suba de 25 puntos básicos, mientras otros consideraron que podría ser necesario un endurecimiento adicional si las presiones inflacionarias no disminuyen.
La tensión se trasladó directamente al mercado de bonos y, desde allí, a los ETFs de renta variable. El rendimiento del Treasury estadounidense a 30 años llegó a 5,34%, su nivel más elevado desde 2007, antes de retroceder parcialmente después de que el Tesoro anunciara una ampliación de sus operaciones de recompra de bonos.
Ese movimiento explica buena parte de la debilidad observada en los fondos de crecimiento y tecnología. XLK terminó la semana con una caída de 3,55%, mientras QQQ perdió 2,41%. La presión fue especialmente visible en los segmentos vinculados a semiconductores y tecnología, donde el aumento del costo de financiamiento vuelve más exigentes las valoraciones de compañías cuyo crecimiento esperado se encuentra más alejado en el tiempo.
Al mismo tiempo, la economía estadounidense entregó señales mixtas. El PMI manufacturero preliminar de agosto descendió a 53,2 puntos, pero el PMI de servicios subió hasta 56,8, máximo desde diciembre de 2024. El índice compuesto alcanzó 56,0, su mejor registro desde abril de 2022. La fortaleza de los servicios redujo los argumentos para esperar una desaceleración económica pronunciada y, simultáneamente, mantuvo vigente el debate sobre cuánto tiempo deberá permanecer restrictiva la política monetaria.
El petróleo agregó otra capa de presión. La incertidumbre relacionada con Irán y las restricciones sobre los flujos energéticos impulsaron al crudo, favoreciendo a los ETFs vinculados al sector. El fondo apalancado UCO subió 10,00% en la semana, mientras USO avanzó 6,35%, XOP ganó 5,91% y XLE acumuló 2,78%.
Comportamiento del activo
El gran ganador de la semana fue el complejo de metales preciosos. GDX, que replica a compañías mineras de oro, terminó en 102,83 dólares con una ganancia semanal de 14,22%. GDXJ, enfocado en mineras junior, alcanzó 132,50 dólares después de subir 12,28%. NUGT, producto apalancado sobre mineras de oro, amplificó todavía más el movimiento y ganó 20,28%.
El comportamiento estuvo respaldado por la fuerte recuperación del oro. El metal llegó a superar los 4.600 dólares por onza y acumuló una ganancia superior al 5% durante la semana, favorecido por la debilidad del dólar y la búsqueda de cobertura frente a la incertidumbre sobre las tasas y las finanzas públicas estadounidenses. Reuters señaló además que el oro superó su media móvil de 200 sesiones, situada cerca de 4.513 dólares, reforzando la señal técnica alcista.
La energía ocupó el segundo gran foco de fortaleza. UCO terminó en 45,55 dólares, USO en 134,84 dólares y XOP en 180,54 dólares. El avance semanal fue de 10,00%, 6,35% y 5,91%, respectivamente. XLE, con una exposición más diversificada al sector energético, subió 2,78% hasta 63,63 dólares.
En renta variable estadounidense, el panorama fue considerablemente menos favorable. SPY cayó 1,37% en la semana, IWM perdió 1,69% y XLF retrocedió 1,17%. El golpe más fuerte entre los principales sectores correspondió a tecnología: XLK descendió 3,55%.
La debilidad no fue exclusiva de Estados Unidos. EWJ, ETF de acciones japonesas, cayó 3,02% semanal, mientras EFA, que representa mercados desarrollados fuera de Estados Unidos, retrocedió 0,37%. Sin embargo, algunos mercados emergentes mostraron mayor resistencia: FXI ganó 2,78%, EEM avanzó 0,75% y EWZ, vinculado a Brasil, subió 5,35%.
La divergencia también aparece dentro de Estados Unidos. Mientras los grandes índices sufrieron presión, algunos segmentos defensivos o vinculados a materias primas consiguieron mantener mejor comportamiento. Energy Select Sector SPDR avanzó 2,78%, mientras Utilities Select Sector SPDR cayó 3,50%, una combinación que refleja que el mercado no estaba buscando simplemente refugio, sino reajustando exposición según el escenario de inflación, tasas y commodities.
Lectura técnica y sentimiento
La estructura semanal muestra una rotación más que una liquidación generalizada del riesgo. El descenso de SPY y QQQ coexistió con entradas de capital en productos de renta variable estadounidense. Según datos de LSEG Lipper citados por Reuters, los fondos de acciones estadounidenses recibieron 11.720 millones de dólares netos durante la semana, la segunda semana consecutiva de entradas.
Esto resulta importante porque indica que el retroceso de los principales ETFs no necesariamente representa una salida masiva de capital del mercado accionario. Parte del ajuste parece responder a una redistribución interna: menor exposición a tecnología y sectores sensibles a las tasas y mayor interés por energía, materias primas y determinados mercados internacionales.
Desde una perspectiva técnica, el oro y las mineras son los segmentos con mayor aceleración. El avance de GDX por encima de 100 dólares y la subida de GDXJ reflejan un momentum considerablemente superior al de los principales ETFs de renta variable. Sin embargo, precisamente por la velocidad del movimiento, aumenta también el riesgo de correcciones de corto plazo.
En el lado contrario, QQQ y XLK presentan una estructura semanal más vulnerable. La caída de 2,41% del Nasdaq-100 ETF y de 3,55% del sector tecnológico refleja el impacto combinado de las tasas largas y de una mayor selectividad sobre las valoraciones vinculadas a inteligencia artificial.
El sentimiento, por tanto, no puede definirse simplemente como risk-on o risk-off. Es más preciso hablar de un mercado selectivo, donde el nivel de tasas, el petróleo y la percepción sobre inflación están determinando qué segmentos reciben capital.
Qué observar la próxima semana
La próxima semana tendrá un peso excepcional para los ETFs de renta variable. El principal evento corporativo será el resultado de Nvidia, previsto para el 26 de agosto. La compañía se ha convertido en uno de los principales termómetros de las expectativas sobre inversión en inteligencia artificial y semiconductores. El mercado considera sus resultados y perspectivas como una prueba para la sostenibilidad del rally tecnológico.
El otro gran foco será Jackson Hole. La intervención del presidente de la Fed, Kevin Warsh, será seguida de cerca para determinar cómo interpreta el banco central la combinación actual de inflación, crecimiento y condiciones financieras. El mercado llega a este evento con una sensibilidad elevada después de la división mostrada en las últimas minutas.
También será relevante la publicación del índice de precios PCE de julio, especialmente después de que los datos de actividad hayan mostrado una economía estadounidense todavía resistente. Una inflación más persistente podría prolongar la presión sobre los Treasuries y, por extensión, sobre QQQ, XLK y otros ETFs sensibles a las tasas.
Para energía y metales, el comportamiento del petróleo y la evolución del conflicto en Oriente Medio seguirán siendo variables determinantes. Una nueva escalada sobre los flujos energéticos podría mantener el impulso de USO, UCO, XOP y XLE, mientras que una moderación de las tensiones podría provocar una toma de beneficios después del fuerte avance semanal.
Conclusión FyM
Esta semana cambió el liderazgo dentro del universo ETF. El mercado pasó de premiar principalmente el crecimiento y la tecnología a favorecer con mayor claridad el oro, las mineras y la energía, mientras los rendimientos de los bonos y la incertidumbre sobre la Fed aumentaron la presión sobre las valoraciones de los activos de mayor duración.
Lo más relevante es que todavía no existe una señal de abandono generalizado de la renta variable. Los flujos hacia fondos estadounidenses continúan siendo positivos, pero la composición del mercado se volvió más defensiva y selectiva. El capital está buscando sectores capaces de beneficiarse de inflación, materias primas o incertidumbre geopolítica.
Para los próximos días, el operador deberá vigilar tres variables por encima del resto: el comportamiento de los rendimientos largos estadounidenses, las señales de la Fed en Jackson Hole y la capacidad de Nvidia para sostener las expectativas sobre el ciclo de inversión en inteligencia artificial. En paralelo, oro y petróleo llegan con un fuerte impulso, pero también con un nivel de extensión que aumenta la probabilidad de movimientos bruscos.
La próxima semana podría determinar si la rotación observada es el comienzo de un cambio más profundo en el liderazgo del mercado o simplemente una pausa dentro del rally de renta variable.