El petróleo se dispara mientras la guerra entre EE.UU. e Irán entra en una fase crítica

— Equipo Editorial

El petróleo se dispara mientras la guerra entre EE.UU. e Irán entra en una fase crítica

El mercado del petróleo volvió a operar con fuerte sesgo alcista este viernes, impulsado por la creciente preocupación de los inversores ante una nueva intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Con la guerra entrando en su sexto día consecutivo de escalada, el foco del mercado permanece sobre el riesgo de interrupciones en el suministro energético procedente de Oriente Medio y sobre las principales rutas marítimas utilizadas por el comercio mundial de crudo.

En este contexto, los principales contratos internacionales continuaron avanzando. El WTI (USOUSD) alcanzó un máximo intradía de 81,54 dólares por barril y cotizaba en torno a 81,45 dólares, mientras que el Brent (UKOUSD) llegó hasta 86,73 dólares, manteniéndose cerca de 86,67 dólares al cierre de la sesión analizada. Ambos contratos consolidan así una de sus mejores semanas del año, reflejando el incremento sostenido de la prima de riesgo geopolítica.

Desarrollo

La recuperación del crudo fue acompañada por una clara mejora del impulso técnico. En ambos contratos, los gráficos de 15 minutos muestran una sucesión de máximos y mínimos crecientes, con el precio desplazándose por encima de sus medias móviles de corto plazo y operando cerca de la banda superior de Bollinger, señal de una tendencia alcista bien definida.

El WTI avanzó desde la zona de 79 dólares hasta superar los 81,50 dólares, mientras que el Brent pasó desde niveles próximos a 84 dólares hasta rozar los 86,70 dólares.

En ambos casos, el RSI se mantiene alrededor de 76 puntos, un nivel que evidencia un mercado en condición de sobrecompra, aunque sin mostrar por el momento señales claras de agotamiento de la tendencia.

El principal catalizador continúa siendo la evolución del conflicto en Oriente Medio. Estados Unidos lanzó una nueva oleada de ataques sobre instalaciones militares iraníes, mientras Teherán respondió con nuevos bombardeos y volvió a advertir sobre posibles acciones destinadas a restringir el tránsito energético en la región.

Paralelamente, crecieron las amenazas de extender las interrupciones al mar Rojo, elevando aún más la preocupación sobre la seguridad del transporte marítimo de petróleo.

La inquietud del mercado se concentra especialmente en el Estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado por vía marítima en el mundo. Reuters señala que la reducción del flujo de exportaciones y el aumento del costo de los seguros para los buques petroleros están comenzando a tensionar el equilibrio entre oferta y demanda, mientras los márgenes de refinación alcanzan nuevos máximos debido a la menor disponibilidad de combustibles destilados.

El movimiento también estuvo respaldado por el incremento de la demanda de activos vinculados a materias primas energéticas como cobertura frente al riesgo geopolítico. A diferencia de episodios anteriores, el mercado no solo está reaccionando a los acontecimientos militares actuales, sino también a la posibilidad de que el conflicto prolongue las restricciones sobre el comercio internacional de hidrocarburos durante varias semanas.

Lectura de mercado

La fortaleza del petróleo refleja que los inversores continúan incorporando una prima de riesgo cada vez mayor en los precios. El comportamiento técnico de ambos contratos muestra que el mercado mantiene una clara predisposición compradora, aunque el elevado nivel alcanzado por los indicadores de momentum sugiere que podrían producirse episodios de toma de beneficios si aparecen señales de desescalada diplomática.

Sin embargo, mientras persista la incertidumbre sobre la seguridad del Estrecho de Ormuz y del mar Rojo, los operadores seguirán priorizando el riesgo de interrupciones en la oferta por encima de los fundamentos tradicionales del mercado petrolero. Este escenario también mantiene vivas las preocupaciones sobre un eventual repunte de la inflación global, factor que podría complicar las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales durante los próximos meses.

Conclusión FyM

El petróleo cotizó en la jornada consolidando un nuevo avance y confirmando que la geopolítica vuelve a ser el principal motor del mercado energético. La continuidad del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha desplazado temporalmente a un segundo plano variables como la demanda mundial o los inventarios, situando toda la atención sobre la estabilidad de las rutas estratégicas de exportación.

Durante las próximas sesiones, los operadores vigilarán cualquier novedad relacionada con el conflicto, especialmente la evolución del tránsito por el Estrecho de Ormuz y el mar Rojo, así como posibles respuestas de los países productores y de la Agencia Internacional de la Energía. Mientras no aparezcan señales claras de distensión, el sesgo del mercado continuará favoreciendo precios elevados y una volatilidad significativamente superior a la observada en semanas anteriores.