El petróleo recupera impulso mientras los metales preciosos pierden atractivo al cierre de julio
— Equipo Editorial

El mercado de materias primas finalizó la semana con un comportamiento divergente entre los distintos segmentos. La energía volvió a concentrar el interés de los inversores gracias al repunte del petróleo, respaldado por unas perspectivas de demanda más sólidas y por un contexto geopolítico que mantiene latente el riesgo sobre la oferta. En contraste, los metales preciosos cedieron terreno ante el fortalecimiento del dólar y el aumento de los rendimientos de la deuda estadounidense.
La semana también dejó un mejor desempeño para varios metales industriales, reflejando un renovado optimismo sobre la actividad manufacturera global, mientras que el gas natural mostró movimientos mixtos entre Estados Unidos y Europa. El balance general evidencia un mercado que comienza agosto diferenciando cada vez más entre materias primas vinculadas al crecimiento económico y aquellas tradicionalmente utilizadas como refugio.
SEMANA EN PERSPECTIVA
El principal catalizador de la semana fue la combinación de factores macroeconómicos procedentes de Estados Unidos. La decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos de interés sin cambios, junto con unos datos económicos que confirmaron la fortaleza del crecimiento y del mercado laboral, reforzó al dólar estadounidense y elevó los rendimientos de los bonos del Tesoro.
Ese escenario redujo el atractivo relativo del oro y la plata, al incrementar el coste de oportunidad de mantener activos que no generan rendimiento.
Al mismo tiempo, el petróleo encontró apoyo en unas perspectivas de consumo más favorables para la segunda mitad del año y en la persistencia de riesgos geopolíticos que continúan condicionando la estabilidad del suministro energético. Los flujos de inversión regresaron parcialmente hacia el complejo energético, mientras que los metales industriales recibieron respaldo por las expectativas de una mejora gradual de la actividad manufacturera internacional.
COMPORTAMIENTO DEL ACTIVO
El petróleo volvió a liderar las ganancias dentro del complejo de materias primas.
El WTI cerró la semana en 87,13 dólares por barril tras avanzar un 1,94% semanal y un 3,84% durante la última sesión, consolidando además una impresionante revalorización mensual del 26,36%.

El Brent terminó en 87,93 dólares por barril, aunque registró un descenso semanal del 4,09%, pese a recuperarse un 1,21% en la jornada de cierre. Su evolución refleja una elevada volatilidad derivada de los ajustes de posiciones en el mercado internacional del crudo.
Entre los metales preciosos predominó la corrección.
El oro cerró en 4.043,82 dólares por onza tras caer un 1,48% en la sesión y un 0,26% en la semana, prolongando el proceso de consolidación iniciado tras sus máximos históricos recientes.

La plata finalizó en 57,66 dólares por onza con una caída semanal del 0,92% y un retroceso diario del 2,29%, siendo uno de los metales más afectados por la apreciación del dólar.
En los metales industriales destacó el buen comportamiento del cobre negociado en futuros estadounidenses, que avanzó un 2,40% semanal hasta los 6,51 dólares por libra, impulsado por las expectativas de una recuperación gradual de la demanda industrial.
El platino ganó un 3,20% durante la semana hasta los 1.655,50 dólares por onza, mientras que el paladio avanzó un 1,95% hasta los 1.278,00 dólares, recuperando parte de las pérdidas acumuladas durante meses anteriores.
En el segmento energético también sobresalió el aceite de calefacción, con una subida semanal del 2,40%, mientras que el gasóleo de Londres avanzó un 6,82%, reflejando una mayor fortaleza en los destilados medios.
Por el contrario, el gas natural estadounidense retrocedió un 1,97% en la semana hasta los 2,831 dólares, mientras que el Dutch TTF europeo cayó un 7,08%, evidenciando una menor presión sobre el mercado europeo de gas.
En los metales básicos negociados en Londres, el zinc subió un 1,56%, el aluminio ganó un 0,94% y el cobre avanzó un 1,08%, mientras que el níquel cerró prácticamente estable con una ligera caída semanal del 0,47%.
LECTURA TÉCNICA Y SENTIMIENTO
El mercado inicia agosto con una clara diferenciación entre sectores. La energía mantiene una estructura técnica favorable gracias al renovado interés comprador y a unos fundamentos que continúan respaldando el equilibrio entre oferta y demanda.
En contraste, los metales preciosos permanecen sometidos a presión mientras el dólar conserve su fortaleza y los rendimientos reales de la deuda estadounidense continúen elevados. El oro mantiene una tendencia de largo plazo constructiva, aunque el corto plazo muestra una fase de consolidación que podría prolongarse si el entorno macroeconómico continúa favoreciendo al billete verde.
Los metales industriales ofrecen una lectura más positiva. El comportamiento del cobre, el zinc y el aluminio refleja que parte del mercado comienza a descontar una estabilización del ciclo manufacturero global, aunque la recuperación sigue dependiendo de la evolución económica de China y de la demanda internacional.
QUÉ OBSERVAR LA PRÓXIMA SEMANA
La primera semana de agosto volverá a estar condicionada por la evolución de los indicadores económicos estadounidenses, especialmente los índices ISM y PMI, que servirán para evaluar la fortaleza del sector manufacturero y de servicios.
Los operadores seguirán muy atentos al comportamiento del dólar estadounidense, cuya evolución continúa siendo uno de los principales determinantes para los metales preciosos.
En el mercado energético, cualquier novedad relacionada con la producción de los principales países exportadores, junto con la evolución de las tensiones geopolíticas y de los inventarios de crudo, seguirá marcando la dirección del petróleo.
Por su parte, los metales industriales continuarán reaccionando a cualquier señal de mejora o deterioro en la actividad económica china, factor que continúa siendo el principal motor de la demanda mundial de materias primas industriales.
CONCLUSIÓN FYM
La semana confirmó un cambio en el liderazgo dentro del universo de las materias primas. La energía recuperó protagonismo gracias al repunte del petróleo, mientras los metales preciosos corrigieron parte de las fuertes ganancias acumuladas en los últimos meses como consecuencia del fortalecimiento del dólar y de unas expectativas monetarias más restrictivas de lo previsto.
El mercado comienza agosto con una visión más selectiva. Los inversores continúan apostando por aquellas materias primas vinculadas al crecimiento económico y al consumo energético, mientras que los activos refugio permanecen condicionados por la evolución de la política monetaria estadounidense. Para los operadores, la evolución del dólar, los datos macroeconómicos y cualquier cambio en las perspectivas de oferta energética serán los principales factores que determinarán el comportamiento del mercado durante los próximos días.