El petróleo extiende la corrección mientras el mercado apuesta por un alivio en la oferta y resta prima al riesgo geopolítico

— Equipo Editorial

El petróleo extiende la corrección mientras el mercado apuesta por un alivio en la oferta y resta prima al riesgo geopolítico

El mercado petrolero transitó una nueva jornada de elevada volatilidad, aunque con un sesgo predominantemente bajista. Tanto el Brent como el West Texas Intermediate (WTI) permanecieron bajo presión después del fuerte ajuste registrado en las sesiones previas, en un movimiento que refleja una rápida reducción de la prima de riesgo geopolítico que había impulsado los precios durante las últimas semanas.

Reuters informó que el Brent cotizaba en torno a US$ 79,45 por barril, mientras que el WTI se ubicaba cerca de US$ 75,22, niveles sensiblemente inferiores a los máximos alcanzados durante el reciente episodio de tensión en Oriente Medio.

El principal catalizador continúa siendo la expectativa de una eventual normalización del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta por la que circula aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. Aunque persisten importantes diferencias diplomáticas entre Estados Unidos e Irán, el mercado interpreta que el escenario de interrupción prolongada del suministro pierde probabilidad, lo que ha llevado a una rápida recomposición de las expectativas sobre la oferta global.

Presión

A la presión derivada del frente geopolítico se sumó un dato que reforzó la visión de un mercado menos ajustado. Los inventarios comerciales de crudo en Estados Unidos sorprendieron al aumentar 2,5 millones de barriles, cuando el consenso esperaba una reducción. Paralelamente, también crecieron las existencias en el centro de almacenamiento de Cushing, Oklahoma, referencia clave para los contratos del WTI, lo que incrementó las preocupaciones sobre un exceso de oferta en el corto plazo.

Desde el punto de vista técnico, los gráficos de cuatro horas muestran que ambos contratos permanecen inmersos en una estructura claramente correctiva.

En el caso del Brent (UKOUSD), el precio se ubica alrededor de 80,76 dólares, tras un desplome que perforó con fuerza la media móvil de mediano plazo y llevó a la cotización hasta la banda inferior de Bollinger. Posteriormente apareció un rebote moderado, aunque insuficiente para recuperar niveles técnicos relevantes. El RSI se mantiene cerca de 36 puntos, señal de que el mercado continúa en una zona de debilidad, aunque alejándose lentamente de condiciones de sobreventa extrema.

Un comportamiento similar presenta el WTI (USOUSD). El contrato opera próximo a 75,18 dólares, estabilizándose después de una fuerte liquidación que llevó los precios a mínimos recientes. También aquí el RSI ronda los 36 puntos, reflejando un mercado vendedor que comienza a perder intensidad, pero sin señales concluyentes de cambio de tendencia.

La reacción de los operadores evidencia que la atención dejó de concentrarse exclusivamente en los riesgos geopolíticos para volver a ponderar los fundamentos tradicionales del mercado energético: disponibilidad de oferta, evolución de inventarios y perspectivas de demanda mundial. En ese contexto, cualquier señal que apunte a un incremento del suministro tiende a tener un impacto inmediato sobre las cotizaciones.

No obstante, el mercado sigue lejos de descartar completamente el riesgo geopolítico. Continúan registrándose incidentes vinculados al transporte marítimo y a la infraestructura energética en la región, factores que mantienen un elevado nivel de incertidumbre y explican los bruscos movimientos intradiarios observados durante las últimas sesiones.

Lectura de mercado

El comportamiento del petróleo refleja un cambio significativo en el posicionamiento de los inversores. Durante las semanas de mayor tensión, el mercado incorporó una importante prima por riesgo ante la posibilidad de interrupciones prolongadas del suministro. Ahora, con la expectativa de una solución diplomática parcial y un flujo de exportaciones menos comprometido, buena parte de esa prima comienza a desaparecer.

Sin embargo, el descenso de los precios no implica necesariamente un cambio estructural en la tendencia de largo plazo. Los operadores continúan reaccionando prácticamente titular por titular respecto a las negociaciones en Oriente Medio, por lo que la volatilidad seguirá siendo elevada mientras no exista una resolución definitiva sobre el futuro del estrecho de Ormuz.

En el corto plazo, el mercado parece descontar un escenario de mayor disponibilidad de crudo y una demanda que todavía enfrenta incertidumbres relacionadas con el crecimiento económico global. Esa combinación favorece un sesgo prudente entre los inversores y limita, por ahora, la capacidad del petróleo para recuperar los máximos recientes.

Conclusión FyM

La jornada confirma que el petróleo atraviesa una fase de transición. El foco dejó de estar exclusivamente en la interrupción potencial del suministro para desplazarse hacia la evolución real de la oferta y los inventarios. Mientras las expectativas de normalización del comercio marítimo continúen ganando terreno y los datos estadounidenses muestren un mercado bien abastecido, la presión bajista podría mantenerse.

Las próximas sesiones estarán condicionadas por tres factores: cualquier novedad sobre las negociaciones relacionadas con el estrecho de Ormuz, la evolución de los inventarios estadounidenses y las señales que ofrezca la demanda global. En un contexto donde la geopolítica sigue dominando el sentimiento, la volatilidad continuará siendo una característica central del mercado petrolero, incluso si el escenario base comienza a inclinarse hacia una mayor estabilidad.