El petróleo borra por completo la prima geopolítica y vuelve a los niveles previos a las tensiones entre Estados Unidos e Irán

— Equipo Editorial

El petróleo borra por completo la prima geopolítica y vuelve a los niveles previos a las tensiones entre Estados Unidos e Irán

El mercado petrolero completó uno de los giros más rápidos de los últimos meses. Tras dispararse durante la escalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán por el temor a una interrupción del suministro en el estrecho de Ormuz, el crudo ha eliminado prácticamente toda esa prima de riesgo y volvió a cotizar en niveles similares a los observados antes del inicio del conflicto.

Los gráficos reflejan claramente ese cambio de sentimiento. El contrato del WTI cotiza en torno a US$70,90 por barril, muy cerca de los niveles registrados antes del deterioro geopolítico. En el gráfico diario se observa una fuerte tendencia bajista que comenzó tras los máximos alcanzados durante el conflicto, mientras que el gráfico semanal confirma que el mercado ha devuelto prácticamente toda la subida generada por el riesgo de interrupciones en la oferta mundial.

La prima de riesgo

Durante las semanas más intensas de la crisis, el mercado incorporó rápidamente una elevada prima de riesgo ante la posibilidad de que Irán restringiera el tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía por donde circula aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo. Sin embargo, el avance de las negociaciones diplomáticas y la reanudación progresiva del tráfico marítimo modificaron completamente la percepción de los inversores.

La normalización de los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz y la reducción del riesgo de interrupciones en el suministro provocaron una fuerte liquidación de posiciones especulativas, llevando al Brent y al WTI hasta sus niveles más bajos desde antes del inicio del conflicto con Irán.

El movimiento también responde a una revisión más amplia de las perspectivas para el mercado energético. Una encuesta realizada por Reuters entre analistas internacionales mostró que, por primera vez en cinco meses, las previsiones para el precio del petróleo fueron revisadas a la baja debido a la reapertura del estrecho de Ormuz y a la disminución de los riesgos geopolíticos. El consenso ahora espera un precio promedio del Brent de US$84,50 durante 2026 y del WTI de US$79,49, ambos por debajo de las estimaciones del mes anterior.

Los gráficos técnicos respaldan este cambio de escenario. En temporalidad diaria, el WTI mantiene una sucesión de máximos y mínimos descendentes, mientras que la media móvil de largo plazo continúa actuando como resistencia dinámica. El rebote observado durante las últimas sesiones ha sido limitado y todavía no altera la estructura bajista predominante.

En tanto, en el gráfico semanal, la caída resulta aún más evidente. Después del fuerte impulso generado por el conflicto, el precio retrocedió hasta la zona de US$70-71, un nivel que coincide prácticamente con las cotizaciones registradas antes de que el mercado comenzara a descontar posibles restricciones de oferta derivadas de la crisis en Oriente Medio.

Además del alivio geopolítico, el mercado incorpora otros factores que favorecen la corrección. Entre ellos destacan las expectativas de un crecimiento más moderado de la demanda mundial, especialmente en Asia, y la posibilidad de que algunos productores incrementen gradualmente su oferta si las condiciones de mercado continúan estabilizándose. El retorno de mayores exportaciones desde la región y una recuperación parcial de los inventarios han reducido significativamente la presión sobre los precios.

Lectura de mercado

La evolución reciente del petróleo muestra cómo los mercados descuentan con rapidez los riesgos geopolíticos cuando disminuye la probabilidad de un impacto real sobre la oferta física.

Hace apenas unas semanas, los operadores estaban dispuestos a pagar una importante prima por cubrirse frente a un posible cierre del estrecho de Ormuz. Hoy, la narrativa dominante ha cambiado completamente. El mercado vuelve a concentrarse en los fundamentos tradicionales: crecimiento económico, demanda mundial, producción de la OPEP+ y política monetaria de las principales economías.

No obstante, el riesgo geopolítico no ha desaparecido por completo. La situación entre Estados Unidos e Irán continúa siendo frágil y cualquier incidente que afecte nuevamente la seguridad del Golfo Pérsico podría provocar episodios de volatilidad similares a los observados durante el conflicto. Precisamente por ello, muchos operadores mantienen una actitud prudente pese a la fuerte corrección registrada en las últimas semanas.

Conclusión FYM

El petróleo ha enviado una señal contundente al mercado: la prima geopolítica asociada al conflicto entre Estados Unidos e Irán prácticamente ha desaparecido. Con el WTI nuevamente alrededor de los US$70,90 por barril, el mercado vuelve a valorar el crudo principalmente en función de sus fundamentos económicos y no del riesgo inmediato de interrupciones en el suministro.

Las próximas sesiones estarán marcadas por tres factores principales: la evolución de las conversaciones entre Washington y Teherán, los datos sobre inventarios de crudo en Estados Unidos y cualquier señal proveniente de la OPEP+ respecto a futuros ajustes de producción. Mientras el suministro desde Oriente Medio continúe normalizándose y no se produzca una nueva escalada geopolítica, el petróleo podría seguir consolidándose en niveles similares a los registrados antes del inicio de las tensiones, devolviendo al mercado a un escenario dominado nuevamente por la oferta y la demanda.