El peso mexicano extiende su fortaleza y desafía la resistencia del dólar

— Equipo Editorial

El peso mexicano extiende su fortaleza y desafía la resistencia del dólar

El peso mexicano volvió a ganar terreno frente al dólar y extendió una tendencia de apreciación que lo mantiene entre las divisas con mejor desempeño de los mercados emergentes durante las últimas semanas. La combinación de un dólar internacional más débil, una política monetaria todavía restrictiva por parte del Banco de México (Banxico) y un renovado apetito por activos de riesgo favoreció una nueva caída del tipo de cambio USD/MXN.

Sin embargo, la fortaleza del peso llega en un momento decisivo para los mercados globales. Con la publicación del informe oficial de empleo de Estados Unidos (Non-Farm Payrolls) prevista para hoy, los operadores reducen posiciones y evitan asumir riesgos excesivos antes de conocer un dato que podría redefinir las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal.

Lectura técnica

La sesión estuvo marcada por una continuidad del movimiento bajista del dólar frente al peso mexicano.

Desde el punto de vista técnico, el gráfico diario del USD/MXN muestra una cotización cercana a 17,16 pesos por dólar, muy próxima a los mínimos recientes. La sucesión de velas bajistas mantiene intacta la tendencia descendente iniciada a finales de julio, mientras el precio permanece claramente por debajo de la media móvil principal y presiona la banda inferior de Bollinger.

El RSI diario, situado alrededor de 33,5 puntos, refleja un mercado que se aproxima a condiciones de sobreventa, aunque sin mostrar todavía señales claras de agotamiento de la tendencia. La estructura técnica continúa favoreciendo al peso mientras no aparezcan catalizadores que impulsen una recuperación sostenida del dólar.

En el gráfico horario, la presión vendedora sigue siendo evidente. El par se mueve en torno a 17,16 pesos, acumulando una serie de máximos y mínimos descendentes. El RSI horario se ubica cerca de 27 puntos, lo que confirma un escenario de sobreventa de corto plazo y abre la puerta a posibles rebotes técnicos si aparecen factores favorables para la divisa estadounidense.

En el plano fundamental, uno de los principales apoyos para la moneda mexicana provino de la decisión del Banco de México de mantener sin cambios su tasa de referencia en 6,50%, prolongando la pausa iniciada en junio. Aunque Banxico reconoció que el proceso de convergencia de la inflación hacia su objetivo será más lento de lo previsto, el banco central mantuvo un tono prudente que continúa ofreciendo respaldo al diferencial de tasas frente a otras economías desarrolladas.

A ello se suma una mejora reciente de la actividad económica. Tras la contracción registrada en el primer trimestre, la economía mexicana creció 1,5% en el segundo trimestre de 2026, una evolución que ha contribuido a sostener la confianza de los inversores internacionales, aunque Banxico sigue advirtiendo sobre un crecimiento moderado hacia adelante.

El debilitamiento general del dólar también favoreció la apreciación del peso. Los mercados redujeron parcialmente las apuestas por un escenario de tipos de interés elevados durante un período prolongado en Estados Unidos, aunque esa percepción podría modificarse rápidamente con la publicación del informe oficial de empleo.

Lectura de mercado

El comportamiento del peso mexicano refleja un equilibrio entre factores internos sólidos y un contexto internacional relativamente favorable.

Por un lado, los elevados tipos de interés continúan sosteniendo el atractivo del denominado carry trade, estrategia mediante la cual los inversores buscan capturar el diferencial de rendimiento entre México y otras economías desarrolladas. Por otro, la estabilidad macroeconómica reciente y la recuperación del crecimiento económico fortalecen la percepción de que el peso sigue siendo una de las monedas emergentes más resistentes frente a episodios de volatilidad global.

No obstante, el mercado comienza a mostrar mayor cautela.

La publicación del Non-Farm Payrolls representa el principal riesgo inmediato. Un informe laboral estadounidense significativamente superior a las previsiones podría fortalecer nuevamente al dólar, elevar los rendimientos de los bonos del Tesoro y provocar una toma de beneficios sobre monedas emergentes, incluido el peso mexicano.

En cambio, un dato que confirme una desaceleración gradual del empleo favorecería el escenario actualmente descontado por los mercados: una Reserva Federal con mayor margen para iniciar un proceso de flexibilización monetaria en los próximos meses, circunstancia que seguiría respaldando a monedas de alto rendimiento como el peso.

Conclusión FyM

El peso mexicano mantiene una posición de fortaleza tanto desde el punto de vista técnico como fundamental. La combinación de estabilidad monetaria, crecimiento económico moderado y un atractivo diferencial de tasas continúa favoreciendo el ingreso de capitales hacia los activos mexicanos.

Sin embargo, la continuidad de esa tendencia dependerá en gran medida del comportamiento del dólar a nivel global. La atención del mercado se traslada ahora al informe oficial de empleo de Estados Unidos, un dato que podría redefinir las expectativas sobre la Reserva Federal y, con ello, modificar el equilibrio actual del mercado cambiario.

Mientras el USD/MXN permanezca cerca de sus mínimos recientes, el sesgo favorece la continuidad de la apreciación del peso. Pero, como suele ocurrir en el mercado de divisas, la fortaleza de una moneda puede depender menos de sus propios fundamentos que de los próximos pasos del dólar estadounidense.