El oro se estabiliza antes de los próximos datos clave de EE.UU.

— Equipo Editorial

El oro se estabiliza antes de los próximos datos clave de EE.UU.

El oro cerró la jornada con un tono más moderado después del fuerte repunte registrado durante la sesión anterior. El XAU/USD se estabilizó en torno a 4.036 dólares por onza, alejándose del máximo intradiario cercano a 4.105 dólares alcanzado durante el movimiento alcista, mientras los inversores redujeron posiciones defensivas a la espera de nuevos catalizadores macroeconómicos.

La corrección se produjo en un contexto donde el dólar estadounidense recuperó parte del terreno perdido y el mercado continúa recalibrando las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal. Las recientes declaraciones del presidente de la Fed, Kevin Warsh, durante el Foro del BCE en Sintra, reforzaron la idea de que las futuras decisiones seguirán dependiendo de la evolución de los datos económicos, limitando el entusiasmo por nuevos avances del metal precioso. La evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro y las expectativas de tasas siguen siendo el principal factor de dirección para el oro.

Lectura técnica

Desde el punto de vista técnico, la sesión dejó una clara pérdida de impulso tras un movimiento extraordinariamente volátil. En el gráfico de 30 minutos, el oro protagonizó una fuerte aceleración alcista durante la tarde que lo llevó desde niveles próximos a 4.025 dólares hasta superar momentáneamente los 4.100 dólares, antes de iniciar una toma de beneficios que dominó el resto de la jornada.

Ese retroceso fue progresivo y ordenado. La presión compradora fue disminuyendo a medida que el precio encontraba dificultades para consolidarse sobre los máximos intradía, permitiendo que los vendedores recuperaran parcialmente el control hasta estabilizar la cotización cerca de 4.036 dólares.

El gráfico de cuatro horas ofrece una perspectiva similar. Aunque el fuerte rebote permitió recuperar buena parte de las pérdidas acumuladas durante los días anteriores, el metal continúa negociándose por debajo de su media móvil de corto plazo, una señal de que el mercado todavía no ha confirmado un cambio definitivo de tendencia. La incapacidad para mantener las cotizaciones sobre la zona de 4.090-4.100 dólares refleja que aún existe una importante oferta en esos niveles.

El comportamiento del oro continúa estrechamente vinculado a la evolución de la política monetaria estadounidense. Durante el encuentro de bancos centrales celebrado en Sintra, Kevin Warsh reiteró que la Reserva Federal mantendrá un enfoque completamente dependiente de los datos y evitó anticipar futuros movimientos sobre las tasas de interés. Esa postura redujo parcialmente las expectativas de recortes inmediatos, fortaleciendo al dólar y limitando el atractivo del oro como activo sin rendimiento.

Al mismo tiempo, los inversores continúan monitoreando la evolución de los conflictos geopolíticos y las perspectivas de crecimiento global. Aunque esos factores mantienen vigente la demanda estructural por activos refugio, el mercado muestra una creciente sensibilidad a cualquier cambio en las expectativas sobre los rendimientos reales de Estados Unidos.

Lectura de Mercado

El comportamiento de la jornada sugiere que el mercado continúa dividido entre dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, persisten los argumentos estructurales que respaldan al oro, como la incertidumbre geopolítica, las compras de bancos centrales y la posibilidad de que la Reserva Federal inicie un ciclo de relajación monetaria más adelante este año. Por otro, la resiliencia de la economía estadounidense y un discurso más prudente de la Fed favorecen episodios de fortalecimiento del dólar que generan tomas de beneficios sobre el metal.

En el corto plazo, el nivel de 4.100 dólares vuelve a consolidarse como una resistencia relevante, mientras que la zona de 4.025-4.030 dólares emerge como el primer soporte técnico que los compradores intentarán defender. La reacción del precio frente a esos niveles dependerá, en gran medida, de los próximos datos macroeconómicos estadounidenses.

Los operadores seguirán especialmente atentos al informe oficial de empleo y a los próximos indicadores de inflación, ya que cualquier sorpresa capaz de modificar las expectativas sobre las tasas de interés podría provocar nuevos movimientos de elevada volatilidad en el mercado del oro.

Conclusión FyM

La sesión confirmó que el oro mantiene un elevado interés comprador, pero también evidenció que el mercado todavía necesita nuevos catalizadores para consolidar una recuperación sostenida. La incapacidad para sostener las ganancias por encima de los 4.100 dólares refleja que los inversores continúan actuando con prudencia ante la incertidumbre sobre el próximo movimiento de la Reserva Federal.

En las próximas jornadas, la evolución del dólar, los rendimientos de los bonos estadounidenses y los principales indicadores económicos volverán a marcar la dirección del metal precioso. Si los datos refuerzan las expectativas de una política monetaria más flexible, el oro podría retomar el impulso alcista. En cambio, nuevas señales de fortaleza económica en Estados Unidos favorecerían un dólar más sólido y podrían prolongar la fase de consolidación observada durante la sesión.