El oro rompe los USD 4.000 y registra su nivel más bajo desde octubre pasado en medio del repliegue de la demanda refugio

— Equipo Editorial

El oro rompe los USD 4.000 y registra su nivel más bajo desde octubre pasado en medio del repliegue de la demanda refugio

El oro atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos meses. La cotización cayó esta semana por debajo de los USD 4.000 por onza, perforando un nivel psicológico que había servido como soporte desde octubre del año pasado y profundizando una corrección que ya se extiende desde los máximos históricos alcanzados durante el primer trimestre.

Según el gráfico semanal, el XAU/USD oscila en torno a USD 3.982,37 por onza, tras registrar un máximo semanal de USD 4.221,03 y un mínimo de USD 3.971,86. La caída refleja un cambio significativo en el posicionamiento de los inversores, que han comenzado a desmontar parte de las posiciones defensivas construidas durante los meses de mayor incertidumbre geopolítica y financiera.

La ruptura de los USD 4.000 no es únicamente un movimiento técnico. También simboliza un cambio en la narrativa dominante del mercado, donde el apetito por riesgo vuelve gradualmente a ganar terreno frente a la búsqueda de refugio que impulsó al metal hacia máximos históricos superiores a USD 5.200 durante el primer trimestre.

Una corrección que ya supera el 24% desde los máximos históricos

El gráfico semanal muestra con claridad la magnitud del ajuste. Después de alcanzar un máximo cercano a USD 5.290 por onza durante febrero, el oro ha entrado en una tendencia correctiva sostenida que ha eliminado aproximadamente USD 1.300 de valor por onza.

Desde esos máximos históricos, la caída acumulada ronda el 24,7%, convirtiéndose en una de las correcciones más importantes registradas por el metal durante los últimos años.

La secuencia de máximos descendentes observada desde marzo confirma que los compradores han perdido control progresivamente. Cada intento de recuperación fue seguido por nuevas ventas, generando una estructura técnica claramente bajista en temporalidad semanal.

Además, la cotización acaba de perforar una zona de soporte relevante ubicada entre USD 4.050 y USD 4.100, área que había funcionado como piso durante varias semanas. La pérdida de ese nivel aceleró la presión vendedora y permitió el descenso hacia la región de USD 3.980.

Qué está detrás de la caída

El retroceso coincide con una reducción gradual de las tensiones geopolíticas más inmediatas que habían impulsado la demanda de activos refugio durante gran parte del año.

Al mismo tiempo, el mercado continúa ajustando sus expectativas sobre la política monetaria estadounidense. Si bien los inversores siguen esperando recortes de tasas por parte de la Reserva Federal durante los próximos meses, la resiliencia de la economía estadounidense ha reducido la necesidad de una flexibilización monetaria agresiva.

La combinación de un dólar relativamente firme, menores niveles de aversión al riesgo y una mejora del sentimiento sobre el crecimiento global ha disminuido temporalmente el atractivo del oro como activo defensivo.

También se observa una rotación parcial hacia activos de riesgo, especialmente acciones tecnológicas e inversiones vinculadas a inteligencia artificial, sectores que han captado una parte importante de los flujos de inversión durante las últimas semanas.

Lectura de mercado

La caída bajo USD 4.000 tiene una fuerte carga psicológica para los participantes del mercado. Más allá del precio puntual, representa la confirmación de que la tendencia alcista que dominó gran parte de finales de 2025 y comienzos de 2026 ha perdido intensidad.

A corto plazo, el mercado parece descontar un escenario de menor urgencia por buscar refugio y una economía global más estable de lo que se temía meses atrás. Esta percepción favorece la salida de posiciones defensivas y explica parte de la presión observada sobre los metales preciosos.

Sin embargo, a mediano plazo, los fundamentos estructurales que impulsaron al oro siguen presentes. Los bancos centrales continúan manteniendo elevadas compras de reservas, la deuda global permanece en niveles históricamente altos y las tensiones geopolíticas siguen siendo un factor latente.

Por esa razón, muchos inversores consideran que la actual corrección podría representar más una fase de ajuste dentro de una tendencia de largo plazo que un cambio definitivo de ciclo.

Conclusión FyM

La ruptura de los USD 4.000 marca uno de los eventos técnicos más relevantes para el oro en lo que va del año. El mercado ha pasado de un escenario dominado por el miedo y la búsqueda de refugio a otro donde predominan la toma de beneficios y la reasignación de capital hacia activos con mayor exposición al crecimiento.

La atención ahora estará centrada en la capacidad del metal para estabilizarse sobre la zona de USD 3.950-4.000. Una consolidación podría favorecer un rebote técnico durante las próximas semanas, mientras que una ruptura sostenida abriría espacio para una corrección más profunda.

Para los operadores, el comportamiento del dólar, las próximas decisiones de la Reserva Federal y la evolución del escenario geopolítico seguirán siendo los principales factores capaces de determinar si el oro encuentra soporte o prolonga la fase bajista iniciada tras los máximos históricos de febrero.