El oro rebota con fuerza tras tocar mínimos de dos meses: inflación, FED y tensiones geopolíticas vuelven al centro de la escena

— Equipo Editorial

El oro rebota con fuerza tras tocar mínimos de dos meses: inflación, FED y tensiones geopolíticas vuelven al centro de la escena

El mercado del oro vivió dos jornadas de alta volatilidad entre ayer y hoy, en un contexto marcado por la publicación de datos económicos clave en Estados Unidos, movimientos en los rendimientos de los bonos del Tesoro y nuevas señales provenientes del conflicto geopolítico en Medio Oriente.

Luego de caer hasta niveles no vistos desde finales de marzo, el oro logró recuperar terreno con fuerza durante las últimas horas, generando nuevamente atención entre traders e inversores que siguen de cerca la evolución de la política monetaria de la Reserva Federal y los activos de refugio.

Ayer: el oro encontró soporte tras los datos de inflación en EE.UU.

Durante la jornada de ayer, el mercado estuvo enfocado en la publicación del Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE), la métrica de inflación preferida por la Reserva Federal.

El PCE general registró una variación anual del 3,8%, mientras que el Core PCE se ubicó en 3,3% interanual. Aunque la inflación continúa claramente por encima del objetivo del 2%, los datos estuvieron en línea o ligeramente por debajo de algunas expectativas más agresivas del mercado.

Tras conocerse las cifras, los rendimientos de los bonos estadounidenses moderaron parte de sus avances y el dólar perdió impulso, factores que favorecieron una recuperación del metal precioso.

El oro spot llegó a rebotar más de un 1,1% durante la sesión, alcanzando los USD 4.504 por onza, mientras que los futuros en Comex cerraron cerca de USD 4.532 por onza.

La reacción del mercado reflejó una interpretación relativamente positiva de los datos: la inflación sigue elevada, pero no mostró una aceleración suficiente como para reforzar expectativas de nuevas subidas de tasas por parte de la Fed.

El mercado sigue atento a Medio Oriente

Otro factor importante detrás de la recuperación fue la evolución del escenario geopolítico.

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzaron hacia una posible extensión de un acuerdo de alto el fuego de 60 días, una noticia que ayudó a reducir parte de la incertidumbre que había impulsado los precios de la energía durante las últimas semanas.

La posibilidad de una reducción en las tensiones contribuyó a una caída del petróleo y a una moderación de las expectativas inflacionarias globales, generando movimientos relevantes en bonos, divisas y metales preciosos.

Sin embargo, el contexto sigue siendo extremadamente sensible. Los operadores continúan utilizando al oro como cobertura frente a riesgos geopolíticos y posibles episodios de volatilidad internacional.

Hoy: fuerte recuperación técnica desde niveles clave

La sesión de hoy mostró una recuperación aún más contundente desde el punto de vista técnico.

Según puede observarse en el gráfico de XAU/USD en temporalidad H4, el metal llegó a perforar momentáneamente la zona de USD 4.390 - 4.370 por onza, marcando mínimos de aproximadamente dos meses antes de iniciar una rápida reversión alcista.

Posteriormente, el oro logró recuperar más de USD 180 por onza desde los mínimos intradía, alcanzando niveles cercanos a USD 4.569 por onza al cierre de la sesión observada en el gráfico.

El movimiento representa una recuperación superior al 4,0% desde los mínimos recientes y vuelve a colocar al mercado cerca de una importante zona de resistencia técnica ubicada entre USD 4.570 y USD 4.650 por onza.

¿Qué están observando ahora los traders?

Desde una perspectiva técnica, el comportamiento de las últimas horas tiene una relevancia significativa.

El rebote se produjo luego de que el precio alcanzara niveles cercanos a la media móvil de 200 días, una referencia ampliamente utilizada por operadores institucionales para evaluar tendencias de largo plazo. Reuters destacó precisamente que la zona comprendida entre USD 4.380 y USD 4.420 se había convertido en un área crítica de soporte para el mercado.

La capacidad del oro para sostenerse por encima de esos niveles podría determinar si la corrección observada durante las últimas semanas comienza a agotarse o si simplemente se trata de un rebote temporal dentro de una tendencia bajista de corto plazo.

Los analistas siguen observando especialmente la zona de USD 4.650 - 4.770 por onza. Una recuperación sostenida por encima de esos niveles podría deteriorar el sesgo bajista que dominó gran parte de mayo.

La Fed sigue siendo el principal catalizador

Más allá del análisis técnico, el principal motor del oro continúa siendo la política monetaria estadounidense.

El mercado sigue evaluando si la desaceleración económica observada en el PIB estadounidense y la moderación gradual de algunas métricas de inflación serán suficientes para permitir una postura menos restrictiva por parte de la Reserva Federal durante los próximos meses.

Mientras los tipos de interés permanezcan elevados, el oro enfrenta cierta presión estructural debido a que no genera rendimiento. Sin embargo, cualquier señal de recortes futuros o debilitamiento económico podría volver a impulsar la demanda por activos refugio.

Perspectiva para las próximas sesiones

La recuperación observada entre ayer y hoy mejora significativamente el panorama de corto plazo para el oro, aunque todavía no confirma un cambio definitivo de tendencia.

La volatilidad sigue siendo elevada y los próximos datos de empleo, inflación y actividad económica en Estados Unidos podrían generar nuevos movimientos bruscos tanto en el dólar como en los rendimientos de los bonos, dos variables que continúan siendo determinantes para el comportamiento del metal.

Por el momento, el mercado parece haber encontrado una zona de soporte relevante cerca de los USD 4.380 - 4.400 por onza. La atención ahora se traslada hacia la capacidad del oro para consolidarse por encima de los USD 4.500 y extender el rebote hacia niveles más cercanos a los USD 4.650 por onza.

En un entorno donde la inflación sigue elevada, las tensiones geopolíticas permanecen activas y la Fed aún no ofrece señales claras de relajación monetaria, el oro continúa ocupando un papel central dentro de la estrategia de cobertura y diversificación de muchos inversores globales.