El mercado cambia de foco: del alivio por la inflación al examen del crecimiento y el empleo en Estados Unidos

— Equipo Editorial

El mercado cambia de foco: del alivio por la inflación al examen del crecimiento y el empleo en Estados Unidos

La semana pasada dejó un cambio de narrativa que podría marcar el rumbo de los mercados durante agosto. Después de varios meses en los que la inflación y las expectativas sobre los tipos de interés dominaron prácticamente todas las decisiones de inversión, el foco comenzó a desplazarse hacia la fortaleza de la actividad económica y, especialmente, del mercado laboral estadounidense. Los inversores llegan al inicio de la nueva semana con una visión más equilibrada: la desinflación continúa avanzando, pero ahora la principal incógnita es si la economía podrá sostener ese proceso sin deteriorar el crecimiento.

Ese cambio de percepción coincidió con una mayor dispersión entre activos. Mientras los metales preciosos conservaron buena parte de sus ganancias acumuladas y las criptomonedas estabilizaron sus cotizaciones tras varias semanas de elevada volatilidad, el petróleo sufrió una fuerte corrección, reflejando un mercado que vuelve a descontar una demanda mundial más moderada. En divisas, el dólar perdió parte del impulso reciente frente al euro, aunque mantiene una posición sólida a la espera de nuevos datos macroeconómicos.

El resultado es un mercado que comienza agosto con menos convicción direccional y mucho más dependiente de la información económica que llegará en los próximos días.

MERCADO EN PERSPECTIVA

Energía

El mercado energético fue uno de los grandes protagonistas de la semana debido al fuerte retroceso del petróleo. El WTI cerró en 80,63 dólares por barril, con una caída semanal cercana al 4,8%, mientras que el Brent descendió hasta 84,02 dólares, perdiendo aproximadamente 6,8%.

La presión bajista respondió principalmente a un cambio en las expectativas sobre la demanda mundial, especialmente tras conocerse indicadores manufactureros más débiles en varias economías desarrolladas y señales de moderación en la actividad industrial china. A ello se sumó un posicionamiento más defensivo de los fondos especulativos, que redujeron exposición tras varias semanas de fuerte recuperación del crudo.

El gas natural estadounidense también mostró debilidad, cotizando en 2,77 dólares por MMBtu (-0,65%), mientras que el gas europeo TTF volvió a corregir cerca de un 4,7%, reflejando un mercado con inventarios relativamente cómodos y sin tensiones inmediatas de suministro.

Metales

Los metales preciosos conservaron un comportamiento relativamente estable, consolidando los niveles alcanzados durante julio.

El oro al contado (XAU/USD) inició la semana alrededor de 4.050,45 dólares, con una ganancia diaria del 0,19%, mientras que el contrato de futuros de diciembre operaba cerca de 4.105,25 dólares. La estabilidad del metal refleja un equilibrio entre dos fuerzas opuestas: menores expectativas de inflación, pero también un aumento de la incertidumbre sobre el crecimiento económico.

La plata avanzó hasta 58,04 dólares (+0,66%), manteniendo un comportamiento más ligado al ciclo industrial.

Entre los metales industriales destacó nuevamente el cobre, que subió alrededor del 0,8%, impulsado por compras técnicas y expectativas de nuevos estímulos en China, aunque el mercado sigue mostrando cautela ante la debilidad del sector manufacturero global.

Forex

El mercado cambiario comenzó agosto con un dólar ligeramente más débil frente a varias monedas desarrolladas.

El EUR/USD cotiza alrededor de 1,1534 (+0,06%), recuperando parte del terreno perdido durante la semana anterior gracias a una menor demanda de activos refugio.

El GBP/USD se mantiene prácticamente estable en 1,3472 (-0,07%), mientras que el USD/JPY cayó hasta 156,23 (-0,85%), reflejando un fortalecimiento del yen favorecido por la reducción de posiciones largas en dólares y por expectativas de una política monetaria algo menos expansiva en Japón.

El comportamiento del Índice Dólar (DXY) continúa condicionado por la evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro y por las expectativas de la Reserva Federal. La narrativa dominante dejó de centrarse exclusivamente en cuándo llegará el próximo recorte de tasas y comenzó a incorporar con mayor fuerza la evolución del crecimiento económico.

Renta variable

Las bolsas estadounidenses cerraron una semana marcada por la rotación sectorial más que por movimientos direccionales generalizados.

Los inversores mostraron una mayor selectividad, favoreciendo compañías defensivas y sectores menos expuestos al ciclo económico mientras esperan nuevos datos laborales.

El S&P 500, el Nasdaq Composite y el Dow Jones conservaron gran parte de las ganancias acumuladas durante julio, aunque con un volumen de negociación moderado y una mayor volatilidad intradiaria. El Russell 2000 continuó mostrando un comportamiento más sensible a las expectativas sobre los tipos de interés y el crecimiento doméstico.

En Europa predominó la cautela, especialmente tras los PMIs manufactureros que continúan mostrando una actividad industrial débil. En Asia, la atención volvió a concentrarse en China, donde el mercado sigue esperando medidas adicionales de apoyo económico.

Criptoactivos

El mercado de criptomonedas inició la semana con estabilidad tras varias jornadas de consolidación.

Bitcoin cotiza en 63.246 dólares, con una subida diaria del 0,75%, aunque todavía acumula una pérdida semanal cercana al 2,8%.

Ethereum avanza hasta 1.873 dólares (+1,50%), mientras que entre las principales altcoins destacaron Cardano (+8,62% en 24 horas) y Zcash (+4,60%), reflejando un mayor apetito por activos de mayor riesgo dentro del ecosistema digital.

La estabilización del mercado cripto coincide con una menor volatilidad en los mercados tradicionales y con un entorno de liquidez que, por ahora, continúa siendo favorable para los activos de riesgo.

CONTEXTO MACRO Y GEOPOLÍTICO

El trasfondo macroeconómico continúa girando alrededor de tres variables fundamentales: inflación, crecimiento y empleo.

La inflación sigue mostrando una trayectoria descendente en las principales economías desarrolladas, reduciendo la presión inmediata sobre los bancos centrales. Sin embargo, esa mejora comienza a convivir con señales de desaceleración en la actividad manufacturera y con una creciente atención al comportamiento del mercado laboral estadounidense.

En el plano geopolítico persisten focos de incertidumbre vinculados al comercio internacional, la evolución de Oriente Medio y la política industrial entre Estados Unidos y China, aunque ninguno de estos factores logró dominar el sentimiento inversor durante la semana.

EL MERCADO AL INICIO DE LA NUEVA SEMANA

Los inversores comienzan la semana con una estrategia claramente orientada hacia la espera.

El mercado necesita confirmar si la moderación observada en varios indicadores adelantados representa simplemente una normalización del crecimiento o el inicio de una desaceleración más profunda.

La evolución del dólar, los rendimientos de los bonos estadounidenses y el comportamiento del petróleo serán probablemente los principales termómetros del apetito por riesgo durante las próximas sesiones.

QUÉ VIGILAR ESTA SEMANA

La agenda macroeconómica será especialmente intensa y podría redefinir las expectativas para septiembre.

El lunes se conocerán los PMI manufactureros de España, Alemania y Estados Unidos, junto con el ISM manufacturero, indicadores clave para evaluar la actividad industrial.

El martes llegará la encuesta JOLTS sobre ofertas de empleo en Estados Unidos, una referencia importante para medir la fortaleza del mercado laboral.

El miércoles la atención se concentrará en el PMI de servicios, el ISM no manufacturero, el informe ADP de empleo privado y los inventarios semanales de petróleo.

El jueves se publicarán las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo, antesala del dato laboral más importante de la semana.

Finalmente, el viernes el mercado conocerá el informe oficial de empleo de Estados Unidos (Non-Farm Payrolls), los ingresos medios por hora y la tasa de desempleo, probablemente el evento con mayor capacidad para mover tanto al dólar como a la renta variable y las expectativas sobre la Reserva Federal.

CONCLUSIÓN FYM

La principal transformación de la semana no estuvo en los precios, sino en la narrativa. La inflación dejó de ser el único eje interpretativo del mercado y el crecimiento económico recuperó protagonismo. Los inversores ya no buscan únicamente señales de futuras bajadas de tipos; ahora necesitan confirmar que la economía estadounidense mantiene suficiente fortaleza para sostener ese escenario sin deteriorar el empleo.

El petróleo perdió impulso, el oro consolidó niveles elevados, el dólar moderó su fortaleza y las criptomonedas estabilizaron su comportamiento. Todo ello refleja un mercado menos direccional y mucho más dependiente de la información macroeconómica.

El informe oficial de empleo de Estados Unidos será la primera gran prueba de agosto. Si confirma un mercado laboral resiliente, reforzará la tesis de un aterrizaje suave; si muestra un deterioro más acusado, el debate dejará de centrarse en cuándo bajarán los tipos para pasar a preguntarse cuánto se está enfriando realmente la economía mundial.