El informe laboral NFP de EE.UU. concentra la atención de los inversores
— Equipo Editorial

Los mercados financieros afrontarán mañana una de las jornadas más importantes del mes con la publicación del informe oficial de empleo de Estados Unidos (Nonfarm Payrolls - NFP), considerado uno de los indicadores con mayor capacidad para mover simultáneamente al dólar, los bonos del Tesoro, el oro y la renta variable.
La expectativa es especialmente elevada porque el mercado intenta determinar si la economía estadounidense continúa desacelerándose de forma ordenada o si, por el contrario, el mercado laboral sigue mostrando una fortaleza suficiente como para que la Reserva Federal mantenga una postura restrictiva durante más tiempo. El dato podría modificar de forma significativa las expectativas sobre el calendario de futuros recortes de tasas.
Consenso o no
Según el consenso del mercado, las nóminas no agrícolas habrían aumentado en 114.000 empleos durante junio, por debajo de los 172.000 registrados en mayo. De confirmarse esa cifra, representaría una nueva moderación en el ritmo de contratación, aunque todavía compatible con un mercado laboral sólido.
La tasa de desempleo se proyecta estable en 4,3%, mientras que los ingresos medios por hora se espera que aumenten 0,3% mensual, manteniendo el crecimiento anual alrededor de 3,5% frente al 3,4% anterior. Estas cifras serán observadas con especial atención por la Reserva Federal, ya que la evolución de los salarios continúa siendo uno de los principales indicadores de las presiones inflacionarias en el sector servicios.
Además del NFP, los inversores seguirán una batería completa de indicadores laborales. Las previsiones apuntan a las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo se estiman en 219.000, ligeramente por encima de las 215.000 previas, mientras que las renovaciones de los subsidios podrían situarse en 1,810 millones, prácticamente sin cambios respecto a los 1,821 millones anteriores.
En conjunto, el mercado espera señales de una desaceleración gradual del empleo, pero no un deterioro suficiente como para modificar drásticamente el escenario económico estadounidense.
La importancia del informe adquiere una dimensión adicional después de las recientes declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, durante el Foro del BCE en Sintra. Warsh reiteró que las futuras decisiones de política monetaria dependerán exclusivamente de la evolución de los datos económicos, evitando anticipar cualquier calendario de recortes de tasas. Esa postura convierte al informe laboral de mañana en una de las referencias más relevantes antes de la próxima reunión del banco central estadounidense.
Lectura de Mercado
Más que el dato principal, los operadores estarán atentos a la coherencia del conjunto del informe.
Un resultado claramente superior a las previsiones reforzaría la percepción de que el mercado laboral continúa siendo resistente. En ese escenario, podrían aumentar los rendimientos de los bonos del Tesoro, fortalecerse el dólar y reducirse las expectativas de un recorte de tasas en el corto plazo, ejerciendo presión sobre activos como el oro y parte del sector tecnológico.
En cambio, una creación de empleo significativamente inferior a los 114.000 puestos, acompañada por un incremento de la tasa de desempleo o una desaceleración de los salarios, reactivaría las apuestas por una política monetaria más flexible y favorecería a los activos de riesgo, al tiempo que podría debilitar al dólar.
Como suele ocurrir con el NFP, los primeros minutos posteriores a la publicación podrían estar marcados por una elevada volatilidad, especialmente en el mercado de divisas, los índices bursátiles estadounidenses y los metales preciosos.
Conclusión FyM
La sesión de mañana girará completamente alrededor del mercado laboral estadounidense. Más allá del número de empleos creados, los inversores buscarán determinar si la economía continúa desacelerándose de manera ordenada o si mantiene un dinamismo suficiente para retrasar el inicio de un ciclo de relajación monetaria por parte de la Reserva Federal.
Con la Fed reiterando su dependencia de los datos y los mercados muy sensibles a cualquier sorpresa macroeconómica, el informe de empleo de junio podría convertirse en el principal catalizador de los activos financieros durante el cierre de la semana. La reacción del dólar, de los rendimientos de los bonos y de Wall Street ofrecerá la primera lectura sobre cómo interpreta el mercado el verdadero estado de la economía estadounidense.