EE.UU. deja señales mixtas: inflación más moderada, pero con una economía que pierde impulso

— Equipo Editorial

EE.UU. deja señales mixtas: inflación más moderada, pero con una economía que pierde impulso

La última batería de datos económicos publicada en Estados Unidos ofreció una fotografía compleja de la mayor economía del mundo. Mientras algunos indicadores de inflación mostraron avances hacia una mayor estabilidad, el crecimiento económico y ciertos componentes del consumo reflejaron una desaceleración gradual que sigue siendo observada de cerca por la Reserva Federal y los mercados financieros.

La combinación de estos datos provocó movimientos moderados en el dólar, los bonos del Tesoro y las expectativas de tasas de interés, en un contexto donde los inversores continúan buscando señales claras sobre cuándo podría comenzar el próximo ciclo de flexibilización monetaria.

La inflación muestra señales de alivio, pero sigue lejos del objetivo

El dato más esperado de la jornada fue el Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE), la medida de inflación preferida por la Reserva Federal para evaluar la evolución de los precios.

Durante abril, el PCE general registró una subida del 0,4% mensual y del 3,8% interanual, exactamente en línea con las previsiones del mercado. Por su parte, el PCE subyacente (Core PCE), que excluye alimentos y energía, aumentó apenas un 0,2% mensual frente al 0,3% esperado, mientras que la tasa anual se ubicó en el 3,3%, ligeramente por encima del 3,2% anterior.

Aunque la inflación continúa muy por encima del objetivo del 2% de la Fed, la moderación observada en la lectura mensual fue interpretada por los mercados como una señal positiva, ya que sugiere que las presiones inflacionarias podrían estar perdiendo intensidad.

El crecimiento económico se desacelera más de lo previsto

Uno de los datos que más llamó la atención fue la revisión del Producto Interno Bruto (PIB) correspondiente al primer trimestre.

La economía estadounidense creció a una tasa anualizada del 1,6%, por debajo del 2,0% esperado y significativamente menos que el ritmo observado durante la segunda mitad del año pasado.

La revisión reflejó principalmente una menor fortaleza del consumo privado y una desaceleración en la acumulación de inventarios. Si bien la economía sigue expandiéndose, el dato confirma que el crecimiento está perdiendo velocidad, un aspecto que podría cobrar mayor relevancia durante los próximos meses si las elevadas tasas de interés continúan afectando la actividad.

El consumo se mantiene estable pese al entorno de tasas altas

A pesar de la desaceleración del PIB, los consumidores estadounidenses continúan mostrando cierta capacidad de gasto.

El gasto personal aumentó un 0,5% mensual en abril, en línea con las expectativas del mercado. Además, los gastos de consumo personal subyacente dentro del PIB registraron una variación anualizada del 4,40%, por encima del 4,30% previsto y muy superior al 2,70% registrado anteriormente.

Estos datos reflejan que, aunque el crecimiento general se modera, el consumidor estadounidense continúa siendo uno de los principales soportes de la economía.

La inversión empresarial sorprende positivamente

Uno de los puntos más fuertes de la jornada llegó desde el sector manufacturero.

Los pedidos de bienes duraderos crecieron un sólido 7,9% mensual durante abril, superando ampliamente la previsión del 4,0% y acelerándose desde el 1,3% registrado el mes anterior.

Al excluir el componente de transporte, los pedidos avanzaron un 1,1%, también por encima del 0,5% esperado.

La lectura sugiere que la inversión empresarial mantiene una dinámica positiva, impulsada en gran medida por sectores relacionados con tecnología, infraestructura y proyectos vinculados al desarrollo de inteligencia artificial.

El mercado laboral comienza a enfriarse lentamente

Las cifras laborales continúan mostrando un mercado de empleo relativamente sólido, aunque con algunas señales de moderación.

Las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo alcanzaron las 215.000 frente a las 211.000 esperadas, mientras que las renovaciones de subsidios se ubicaron en 1,786 millones frente a los 1,780 millones proyectados.

Si bien los niveles siguen siendo históricamente bajos, el incremento gradual observado durante los últimos meses sugiere que las empresas comienzan a contratar con mayor cautela, algo coherente con la desaceleración económica que muestran otros indicadores.

¿Qué significa todo esto para los mercados?

La conclusión principal es que la economía estadounidense sigue creciendo, pero a un ritmo más lento. La inflación continúa descendiendo gradualmente, aunque permanece demasiado elevada para que la Reserva Federal considere recortes inmediatos de tasas.

Para los operadores de forex, índices y materias primas, este escenario mantiene vigente la expectativa de que las tasas de interés permanezcan elevadas durante más tiempo. Sin embargo, si las próximas publicaciones de inflación y empleo continúan mostrando moderación, podrían aumentar las probabilidades de una postura menos restrictiva por parte de la Fed hacia finales de año.

Por ahora, los datos publicados refuerzan la narrativa de un "aterrizaje suave": una economía que se desacelera sin entrar en recesión y una inflación que avanza lentamente hacia niveles más compatibles con los objetivos del banco central. Esa combinación seguirá siendo uno de los principales motores de volatilidad para el dólar estadounidense, Wall Street y el mercado del oro durante las próximas semanas.