SEC: la historia del organismo que transformó la regulación de Wall Street

— Equipo Editorial

SEC: la historia del organismo que transformó la regulación de Wall Street

La Securities and Exchange Commission (SEC) es una institución clave de los mercados financieros de Estados Unidos. Creada en 1934, durante la Gran Depresión, surgió tras el desplome bursátil de 1929, que expuso graves fallas de transparencia y protección de los inversores. Desde entonces, supervisa los mercados de valores y se adapta a la evolución de Wall Street, los nuevos instrumentos financieros y las tecnologías emergentes.

Su historia está estrechamente vinculada con la evolución de la NYSE, Wall Street, los mercados de acciones, los fondos de inversión, los intermediarios financieros y, más recientemente, los activos digitales.

La misión oficial de la SEC se resume en tres objetivos: proteger a los inversores, mantener mercados justos, ordenados y eficientes, y facilitar la formación de capital.

Antes de la SEC: un mercado con poca regulación federal

Durante las primeras décadas del siglo XX, los mercados de valores estadounidenses habían experimentado una expansión extraordinaria.

La industrialización, el crecimiento de las grandes corporaciones y la aparición de una clase cada vez más amplia de inversores impulsaron el desarrollo de Wall Street.

Sin embargo, gran parte de la regulación estaba en manos de los propios mercados y de los estados.

Las bolsas tenían sus propias normas y mecanismos disciplinarios, mientras que las autoridades federales contaban con herramientas mucho más limitadas.

El problema no era simplemente la existencia de especulación.

También existían conflictos de intereses, información desigual entre participantes, prácticas abusivas y operaciones que podían perjudicar a los inversores menos informados.

El crecimiento de los mercados hizo que esas deficiencias adquirieran una dimensión nacional.

Los años veinte y la fiebre especulativa

Durante la década de 1920, Estados Unidos atravesó un extraordinario período de expansión económica.

Las acciones subieron con fuerza y cada vez más inversores participaron en Wall Street.

El crédito permitió a muchos operadores comprar acciones utilizando dinero prestado, aumentando tanto las ganancias potenciales como el riesgo.

La confianza parecía prácticamente ilimitada.

Pero detrás del crecimiento existían importantes desequilibrios.

La valoración de numerosas compañías se alejaba de sus fundamentos y el mercado se había convertido en un espacio donde la información no estaba distribuida de manera uniforme.

Cuando comenzó el deterioro de las cotizaciones en 1929, las consecuencias fueron mucho mayores que una corrección bursátil.

1929: el crash que cambió Wall Street

En octubre de 1929, el mercado bursátil estadounidense sufrió uno de los mayores colapsos de su historia.

El Crash de 1929 destruyó enormes cantidades de riqueza y contribuyó a una profunda pérdida de confianza en el sistema financiero.

El desplome no fue por sí solo la causa de la Gran Depresión, pero se convirtió en uno de sus acontecimientos más emblemáticos.

La magnitud de las pérdidas y los posteriores escándalos financieros generaron una presión política creciente para reformar el funcionamiento de los mercados.

Según documentos históricos de la propia SEC, entre septiembre de 1929 y julio de 1932 el valor de las acciones negociadas en la NYSE cayó desde aproximadamente US$90.000 millones hasta menos de US$16.000 millones.

La cuestión dejó de ser únicamente cómo recuperar los precios.

El debate pasó a centrarse en cómo recuperar la confianza de los inversores.

Las investigaciones que precedieron a la SEC

Tras el crash comenzaron investigaciones sobre el funcionamiento de Wall Street.

Uno de los protagonistas más importantes fue Ferdinand Pecora, abogado y principal investigador del Comité Bancario y Monetario del Senado.

Las audiencias expusieron prácticas financieras que alimentaron la percepción de que determinados participantes habían utilizado el mercado en beneficio propio.

La investigación Pecora ayudó a crear el ambiente político necesario para una transformación profunda de la regulación financiera estadounidense.

El objetivo era establecer reglas federales que obligaran a las compañías a proporcionar información relevante y que permitieran perseguir prácticas fraudulentas.

1933: la Securities Act

El primer gran paso fue la aprobación de la Securities Act de 1933.

La ley introdujo dos principios fundamentales.

El primero era exigir que los inversores recibieran información financiera y de otro tipo considerada relevante cuando se ofrecían valores públicamente.

El segundo consistía en prohibir el fraude, las declaraciones engañosas y las tergiversaciones en la venta de valores.

La filosofía era importante.

El Gobierno no debía decirle al inversor qué acción comprar.

Debía garantizar que el inversor pudiera disponer de información suficiente para tomar una decisión.

Nacía así una de las características fundamentales del sistema estadounidense de regulación de valores: la regulación basada en la divulgación de información.

1934: nacimiento de la SEC

Un año después llegó la segunda gran reforma.

El Securities Exchange Act de 1934 creó oficialmente la Securities and Exchange Commission.

El 6 de junio de 1934 se considera la fecha de nacimiento de la institución.

El presidente Franklin D. Roosevelt designó a Joseph P. Kennedy Sr. como primer presidente de la Comisión.

La elección resultó particularmente significativa porque Kennedy había sido un importante participante de los mercados financieros antes de incorporarse al Gobierno.

La nueva institución recibió amplias facultades para regular diferentes aspectos de la industria de valores.

La misión original

La SEC recibió autoridad para registrar, regular y supervisar diferentes participantes del mercado.

Entre ellos se encontraban:

  • bolsas de valores;

  • corredores y dealers;

  • agencias de compensación;

  • agentes de transferencia;

  • organizaciones autorreguladoras;

  • compañías con valores negociados públicamente.

También recibió capacidad para exigir informes periódicos a las empresas cotizadas y para investigar determinadas conductas en los mercados.

La transformación era profunda.

Wall Street continuaría funcionando como un mercado privado y competitivo, pero ahora bajo un marco federal de supervisión.

De la autorregulación a la supervisión federal

Antes de 1934, las bolsas ya disponían de sistemas de autorregulación.

La NYSE, por ejemplo, contaba con reglas internas y mecanismos para controlar el comportamiento de sus miembros.

La creación de la SEC no eliminó completamente esa estructura.

Estados Unidos desarrolló un sistema de autorregulación supervisada federalmente.

Las bolsas y otras organizaciones conservaron responsabilidades regulatorias sobre sus miembros, mientras que la SEC recibió autoridad para supervisar ese sistema y actuar cuando fuera necesario.

Este modelo continúa siendo una característica importante de los mercados estadounidenses.

1935-1940: expansión de la regulación

La SEC no tardó en ampliar su campo de acción.

Durante los años posteriores a su creación aparecieron nuevas leyes que extendieron la regulación a diferentes segmentos financieros.

Entre ellas estuvieron:

Public Utility Holding Company Act de 1935

Reguló las grandes compañías de servicios públicos y sus estructuras corporativas.

Trust Indenture Act de 1939

Estableció requisitos para determinadas emisiones de deuda corporativa.

Investment Company Act de 1940

Estableció reglas para las compañías de inversión.

Investment Advisers Act de 1940

Creó un marco federal para determinados asesores de inversión.

Estas leyes, junto con las de 1933 y 1934, formaron buena parte de la arquitectura regulatoria sobre la que se desarrollaron los mercados estadounidenses durante las décadas siguientes.

La SEC durante la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial modificó las prioridades económicas de Estados Unidos.

La SEC continuó supervisando los mercados y participó en distintas funciones relacionadas con la movilización financiera del país.

En 1942, la Comisión trasladó temporalmente parte de sus operaciones a Filadelfia mientras Estados Unidos participaba en la guerra, antes de regresar posteriormente a Washington.

La institución había dejado de ser una respuesta temporal a la crisis de 1929.

Se había convertido en una pieza permanente del sistema financiero estadounidense.

La posguerra y el crecimiento de los mercados

Después de 1945, Estados Unidos entró en una nueva etapa de crecimiento económico.

Las empresas crecieron, aumentó la participación de los inversores y los mercados de capitales adquirieron una importancia cada vez mayor para la financiación empresarial.

La SEC tuvo que adaptar su supervisión a un mercado más grande y sofisticado.

Durante las décadas de 1950 y 1960 aparecieron nuevos productos, nuevos intermediarios y estructuras empresariales cada vez más complejas.

La regulación comenzó a evolucionar desde la simple prevención del fraude hacia una supervisión mucho más amplia de la estructura de los mercados.

Los años sesenta: una nueva revisión del mercado

Durante la década de 1960, la SEC realizó importantes estudios sobre la estructura de los mercados de valores.

Uno de los más relevantes fue el Special Study of Securities Markets, desarrollado entre 1961 y 1963.

Sus conclusiones contribuyeron posteriormente a modificaciones importantes en las leyes de valores.

La evolución mostraba un problema recurrente:

cada vez que los mercados cambiaban, las reglas debían adaptarse.

1970: protección frente a la quiebra de intermediarios

En 1970 se aprobó el Securities Investor Protection Act, que creó la Securities Investor Protection Corporation (SIPC).

La medida buscaba proporcionar protección a determinados clientes de intermediarios registrados cuando estos quebraban.

Ese mismo período también estuvo marcado por cambios profundos en la estructura de Wall Street.

El mercado comenzaba a abandonar progresivamente algunas prácticas tradicionales.

1975: la revolución de las comisiones

Uno de los momentos decisivos llegó en 1975.

Las reformas de ese año modificaron profundamente el funcionamiento de los mercados de valores.

La SEC recibió mayores facultades sobre las organizaciones autorreguladoras y se avanzó hacia un sistema nacional de mercado.

Uno de los cambios más importantes fue el fin de las comisiones fijas en la intermediación bursátil.

El mercado estadounidense comenzó a evolucionar hacia una estructura más competitiva y electrónica.

Las reformas también reforzaron la capacidad de la SEC para revisar las reglas de las organizaciones autorreguladoras y sus procedimientos disciplinarios.

La llegada de la tecnología

Durante las décadas de 1970 y 1980, los mercados financieros comenzaron a experimentar una transformación tecnológica.

Las operaciones dejaron progresivamente de depender exclusivamente de documentos físicos, llamadas telefónicas y procesos manuales.

La cantidad de información generada por las empresas también aumentó considerablemente.

La SEC necesitaba encontrar una manera de procesar esa información de forma más rápida.

La respuesta sería EDGAR.

EDGAR: la revolución digital de la SEC

En 1984 la Comisión inició el desarrollo del sistema Electronic Data Gathering, Analysis, and Retrieval, conocido mundialmente como EDGAR.

Su objetivo era automatizar la recepción, procesamiento y distribución de los documentos que las empresas debían presentar ante la SEC.

El sistema comenzó como un proyecto piloto y posteriormente se convirtió en una infraestructura fundamental de los mercados estadounidenses.

En 1996, las compañías públicas estadounidenses comenzaron a estar obligadas, en general, a presentar electrónicamente sus documentos a través de EDGAR, salvo determinadas excepciones.

La transformación fue enorme.

Los inversores podían acceder mucho más rápidamente a balances, resultados, adquisiciones, emisiones de acciones, cambios corporativos y otra información relevante.

La tecnología comenzaba a democratizar el acceso a la información financiera.

De los documentos en papel a la información en tiempo real

EDGAR cambió la relación entre las empresas y los inversores.

Antes, obtener determinados documentos podía requerir consultar archivos físicos o esperar publicaciones.

Con la digitalización, la información corporativa podía ser distribuida prácticamente de inmediato.

Para los mercados, esto significó una reducción de las asimetrías informativas.

La información se convirtió en un activo aún más importante.

Y la SEC pasó progresivamente de ser un regulador de documentos físicos a convertirse también en un regulador basado en datos.

Los escándalos corporativos de principios del siglo XXI

La siguiente gran transformación llegó con una serie de escándalos corporativos.

Casos como Enron y WorldCom pusieron en cuestión la calidad de la información financiera publicada por algunas grandes compañías y el papel de los auditores y ejecutivos.

El problema ya no estaba relacionado únicamente con la especulación bursátil.

También estaba relacionado con la calidad de los estados financieros y la gobernanza corporativa.

2002: Sarbanes-Oxley

En respuesta a los escándalos corporativos, el Congreso aprobó la Sarbanes-Oxley Act de 2002.

La legislación introdujo importantes reformas destinadas a reforzar la responsabilidad corporativa, mejorar la información financiera y combatir el fraude contable.

También creó el Public Company Accounting Oversight Board (PCAOB) para supervisar determinados aspectos de la profesión de auditoría.

La SEC recibió nuevas responsabilidades relacionadas con la implementación y supervisión de buena parte de estas reformas.

El concepto de transparencia volvió a situarse en el centro del sistema.

2008: la crisis financiera

La crisis financiera global de 2008 representó otro gran desafío para la SEC.

La quiebra de Lehman Brothers, el colapso del mercado inmobiliario estadounidense y las enormes pérdidas financieras demostraron que incluso un sistema regulatorio sofisticado podía contener importantes vulnerabilidades.

La crisis generó una revisión profunda del sistema financiero estadounidense.

El Congreso respondió posteriormente con la Dodd-Frank Wall Street Reform and Consumer Protection Act de 2010.

La legislación amplió el marco regulatorio financiero y otorgó nuevas responsabilidades a distintos organismos, incluida la SEC.

Dodd-Frank y una nueva SEC

Dodd-Frank introdujo cambios importantes en áreas como:

  • derivados;

  • agencias de calificación;

  • fondos privados;

  • mercados de swaps;

  • gobierno corporativo;

  • protección de inversores;

  • transparencia;

  • supervisión de determinados participantes financieros.

La SEC también recibió nuevas responsabilidades relacionadas con determinados asesores de fondos privados y participantes de mercados derivados.

La crisis había demostrado nuevamente que los mercados financieros evolucionaban más rápido que las estructuras regulatorias.

La era de los ETF y la inversión minorista

Durante las décadas de 2000 y 2010, los ETF, fondos indexados y plataformas electrónicas transformaron la manera en que millones de personas invertían.

La SEC tuvo que supervisar un ecosistema cada vez más amplio.

Ya no se trataba únicamente de acciones negociadas en la NYSE.

Los mercados incluían:

  • acciones;

  • bonos;

  • fondos de inversión;

  • ETF;

  • derivados;

  • asesores de inversión;

  • plataformas electrónicas;

  • mercados OTC;

  • productos estructurados.

La expansión de la inversión minorista aumentó todavía más la importancia de la protección al inversor.

La SEC y la pandemia

En 2020, la pandemia provocó uno de los períodos más volátiles de la historia moderna de los mercados.

Las bolsas experimentaron una caída extraordinariamente rápida seguida por una recuperación también excepcional.

La velocidad de las operaciones electrónicas, el crecimiento de la inversión minorista y el acceso masivo a plataformas digitales generaron nuevos desafíos regulatorios.

La SEC tuvo que continuar supervisando los mercados en un contexto donde millones de inversores participaban directamente desde sus teléfonos y ordenadores.

La transformación tecnológica ya no era una tendencia futura.

Era la estructura cotidiana de Wall Street.

La SEC y los activos digitales

Durante la década de 2020 surgió uno de los mayores desafíos regulatorios de la historia reciente: los criptoactivos.

Bitcoin, Ethereum, tokens, stablecoins, plataformas de negociación y nuevos modelos de financiación plantearon preguntas que no existían cuando se creó la SEC en 1934.

La cuestión central pasó a ser determinar cuándo un activo digital o una determinada operación podía quedar dentro del ámbito de las leyes federales de valores.

La SEC desarrolló distintas iniciativas, investigaciones y acciones de enforcement relacionadas con los mercados de criptoactivos. Su propia documentación muestra que estas actividades abarcaron plataformas de negociación, emisores, intermediarios y otros participantes.

El debate sigue evolucionando.

2026: una nueva etapa regulatoria

En 2026, la SEC continúa adaptando su marco a los cambios tecnológicos y financieros.

En julio de 2026, el presidente de la Comisión, Paul S. Atkins, presentó la agenda regulatoria de la institución destacando nuevamente sus tres objetivos fundamentales: protección de inversores, formación de capital y mercados justos, ordenados y eficientes.

La agenda también puso especial énfasis en adaptar el marco regulatorio a nuevas tecnologías y en desarrollar reglas relacionadas con activos digitales y valores tokenizados.

En junio de 2026, la SEC también publicó un proyecto de plan estratégico centrado en modernizar su marco regulatorio y mantener la competitividad de los mercados estadounidenses.

La SEC, por lo tanto, vuelve a encontrarse frente a un escenario similar al de otras etapas de su historia:

los mercados están cambiando y el regulador debe decidir cómo acompañar esa transformación sin perder su objetivo central.

¿Qué regula la SEC?

La SEC tiene autoridad sobre una amplia parte del mercado estadounidense de valores.

Entre los participantes y actividades bajo su supervisión se encuentran:

Área

Ejemplos

Empresas cotizadas

Acciones y obligaciones de información

Bolsas

NYSE y otras plataformas

Brokers y dealers

Intermediación de valores

Fondos

Fondos de inversión y ETF

Asesores

Investment advisers

Clearing

Entidades de compensación

Información corporativa

EDGAR

Mercados

Estructura y transparencia

Enforcement

Fraude, manipulación y otras infracciones

Nuevas tecnologías

Activos digitales y mercados emergentes

La SEC supervisa además diferentes organizaciones autorreguladoras y participantes especializados del ecosistema financiero.

La SEC y las empresas cotizadas

Uno de los aspectos más importantes de la SEC para un inversor es el sistema de información corporativa.

Las compañías públicas deben presentar diferentes documentos que permiten conocer su situación financiera y determinados acontecimientos relevantes.

Entre los documentos más conocidos están:

10-K: informe anual.

10-Q: informe trimestral.

8-K: comunicación de acontecimientos relevantes.

Proxy statements: documentación relacionada con determinadas votaciones y gobierno corporativo.

Estos documentos permiten a los inversores analizar la evolución de una compañía antes de tomar decisiones.

La SEC no garantiza que una inversión sea rentable.

Su objetivo es que el mercado disponga de información suficiente y que los participantes operen dentro de reglas diseñadas para favorecer la transparencia y la integridad.

SEC y Wall Street

La relación entre la SEC y Wall Street es fundamental.

Wall Street representa el ecosistema financiero.

La NYSE es una bolsa.

La SEC es el principal regulador federal de los mercados de valores.

Son instituciones diferentes, pero forman parte del mismo sistema.

La SEC no determina cuánto debe valer una acción.

Tampoco decide qué empresa tendrá éxito.

Su función consiste en establecer y hacer cumplir reglas que permitan que el mercado funcione con mayor transparencia e integridad.

SEC y NYSE

La relación entre ambas instituciones también permite entender cómo funciona el mercado estadounidense.

La NYSE organiza y opera un mercado donde se negocian valores.

La SEC supervisa la bolsa dentro del marco federal de las leyes de valores.

La NYSE tiene reglas propias y mecanismos de autorregulación, pero estos funcionan dentro de un sistema supervisado por la SEC.

La misma lógica se aplica a otras organizaciones autorreguladoras y participantes del mercado.

SEC y Nasdaq

La relación con Nasdaq es similar.

Nasdaq es un operador de mercados y una infraestructura de negociación.

La SEC es el regulador federal.

La diferencia resulta importante porque demuestra que la SEC no es una bolsa.

No compra ni vende acciones.

No determina el precio de los activos.

No compite con NYSE o Nasdaq.

Supervisa el marco en el que esos mercados funcionan.

La SEC y los mercados internacionales

La influencia de la SEC supera ampliamente las fronteras estadounidenses.

Estados Unidos posee uno de los mercados de capitales más grandes y líquidos del mundo.

Por ello, compañías extranjeras que desean acceder a inversores estadounidenses pueden quedar sujetas a determinadas obligaciones regulatorias.

Además, muchos fondos internacionales mantienen activos estadounidenses y numerosos mercados globales están conectados con Wall Street.

Una modificación importante en las reglas estadounidenses puede tener consecuencias sobre:

  • bancos;

  • fondos internacionales;

  • empresas multinacionales;

  • mercados emergentes;

  • divisas;

  • commodities;

  • índices bursátiles.

La regulación estadounidense puede convertirse así en una variable global.

La SEC y la confianza

El concepto más importante detrás de la historia de la SEC probablemente sea la confianza.

Un mercado necesita compradores y vendedores.

Pero también necesita que los participantes crean que las reglas se aplican y que la información relevante está disponible.

Sin confianza, el costo de financiación puede aumentar.

Los inversores pueden exigir mayores primas de riesgo.

La liquidez puede deteriorarse.

Y la formación de capital puede verse afectada.

Por eso, la regulación financiera no es simplemente una cuestión jurídica.

También tiene una dimensión económica.

Una historia marcada por las crisis

La evolución de la SEC puede observarse a través de las grandes crisis y transformaciones del mercado:

Año

Acontecimiento

Consecuencia

1929

Crash bursátil

Crisis de confianza

1933

Securities Act

Nueva regulación de emisiones

1934

Creación de la SEC

Supervisión federal

1940

Nuevas leyes financieras

Ampliación del marco regulatorio

1975

Reformas de mercado

Mayor competencia y supervisión

1984

EDGAR

Comienzo de la digitalización

1996

Presentaciones electrónicas

Nueva era de información

2002

Enron y otros escándalos

Sarbanes-Oxley

2008

Crisis financiera

Reforma Dodd-Frank

2020

Pandemia

Nuevos desafíos tecnológicos

2020s

Criptoactivos

Debate sobre nuevas formas de mercado

2026

Nueva agenda regulatoria

Tecnología, tokenización y formación de capital

La historia demuestra que la SEC nunca fue una institución estática.

Su función evolucionó junto con los mercados.

En resumen

La SEC nació de una crisis.

El crash de 1929 y la pérdida de confianza en Wall Street llevaron al Gobierno estadounidense a crear un nuevo sistema federal de regulación de valores.

La Securities Act de 1933 estableció las bases de la divulgación obligatoria de información para las ofertas públicas.

La Securities Exchange Act de 1934 creó la SEC y le otorgó amplias facultades para supervisar los mercados de valores.

Durante las décadas siguientes, la institución acompañó la transformación de Wall Street: supervisó la expansión de los mercados, la aparición de nuevos productos, la digitalización, los escándalos corporativos, la crisis financiera de 2008 y el crecimiento de la inversión electrónica.

Hoy enfrenta nuevamente una transformación estructural.

Los mercados digitales, los activos tokenizados, la inteligencia artificial y las nuevas formas de negociación están modificando la arquitectura financiera que existía cuando la SEC fue creada.

Sin embargo, el principio fundamental permanece prácticamente intacto desde 1934:

los mercados necesitan información, reglas claras y confianza para funcionar.

Ese principio explica por qué la SEC se convirtió en una de las instituciones más importantes de la historia de Wall Street y por qué sus decisiones continúan teniendo repercusiones mucho más allá de Estados Unidos.